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jueves, 30 de julio de 2015

El Cuervo

Dada las pocas recomendaciones recibidas en la propuesta de la anterior reseña, la elección ha sido la mar de fácil. Unseenbook, una lectora muy asidua y querida en este blog, ha recomendado dos películas, a cada cual mas complicada de reseñar por su fama y su complejidad: así de mala gente es -yo broma-. Con Nosferatu directamente es que no me atrevo, soy incapaz de abarcar la obra de Murnau con las pocas habilidades analíticas y criticas que poseo actualmente; así que he decidido analizar y reseñar otro filme de culto, mas moderno: El cuervo, de Alex Proyas. Y para esta reseña no solo me he visto la película de nuevo, también me he leído los comics en los que se basa, así que hoy he hecho los deberes.

Si le echamos un vistazo a la escasa filmografía de Alex Proyas podremos ver que tiene un marcado fetiche por el cuero negro y los callejones lúgubres. Suyas son joyitas como Dark City, otra obra de culto de la que los Wachowski sacaron la mitad del argumento de Matrix y la estética neo-noir; o Yo robot, que con todo lo entretenida que es aun hace que Isaac Asimov se esté revolviendo en su tumba. Centrándonos únicamente en sus dos primeras películas, Dark City y El cuervo, se entiende lo del fetiche por el cuero y lo macabro: maneja una fotografía muy oscura, con preferencia por los planos aéreos y el gusto por el travelling, unas localizaciones oscuras y retorcidas, con una estética que rehúye cualquier color que no sea el gris o el negro. En el caso de nuestra película en cuestión, Proyas hace de su estilo un verdadero arte, adaptando a la perfección el aura gótica del cómic a la gran pantalla sin dejar ni una gota de negrura de las viñetas sin plasmar en los callejones y recovecos de la cinta.

¡Dale a la luz, Alex, hostias!

A día de hoy todo el mundo sepa de qué trata El cuervo, si no es así, la historia es tan simple que me atrevería a resumirla en una sola frase: Eric Draven es asesinado junto a su novia por una banda callejera con tal ensañamiento y crueldad que la muerte, encarnada por un cuervo, devuelve a nuestro protagonista a la vida para poder vengarse de aquellos que le mataron. A grandes rasgos la trama de comic y película son similares, excepto porque el comic no se centra explícitamente en el lado sobrenatural y existe como una doble interpretación de si eso ocurrió o no es más que la fantasía macabra de un comatoso Eric. Fuera de eso, la historia es insultantemente simple, una venganza de ultratumba que mezcla la oscuridad de Batman con el fanatismo del Conde de Montecristo y el armario satánico de Marilyn Manson. Sin embargo, el guion, aun en su simpleza, es perfectamente funcional y solvente, sin las idioteces propias del género como si la tienen las cintas de Paul W.S Anderson, que además de simples te vuelven paulatinamente imbécil con sus fantasmadas y chorradas varias. Por ejemplo, Blade, con el mismo exceso de lycra pero con la mitad de inteligencia. 

Mas o menos esto opina el cuervo de Blade

Además, el fuerte de la película, al igual que en el comic, no es su argumento: es su mundo. Ambas obras las rodea la malsana aura de la muerte, en el comic, la muerte de la prometida de James O’Barr fue el detonante de su creación -Y SE NOTA, MUCHO-, y la muerte de Brandon Lee, que era inevitable que no saliera en esta reseña el motivo principal por el que esta es una película de culto, está presente en toda la película. En El cuervo no hay lugar para la luz, todo es negro como la noche, incluso en las escenas diurnas o iluminadas el fulgor queda relegado a un punto, dando la sensación de constante claroscuro. La atmósfera es macabra, melancolica y claustrofobica, siempre es de noche y casi siempre llueve, cuando el protagonista recorre los tejados en unos fantásticos planos aéreos podemos ver que la ciudad esta retorcida sobre sí misma, el ambiente opresivo es palpable de principio a fin. Alex Proyas realiza un fantástico trabajo de dirección, sacando el mejor partido a las escenas con efectos muy vistosos, haciendo que todo se vea como un episodio perdido de Sin City, aunque con su identidad propia. En cuanto a estética, la película podríamos decir que es muy hija de su tiempo, aunque ha envejecido bastante mejor que Matrix o Dark City gracias a su sencillo argumento; luego volveré a esto.

El personaje del cuervo es interpretado con especial solvencia por Brandon Lee, mas a pesar suya que por su talento, pues al estar interpretando un personaje resucitado en circunstancias tan particulares le da una credibilidad que no podría lograr de otro modo, por desgracia. Produce una sensacion similar al Joker de Heath Ledger, salvando las distancias. Sin embargo, el Cuervo fílmico está bastante descafeinado en comparación al del comic, que está muy mal de lo suyo, con unos monologos delirantes y unas frases que, si bien algunas de ellas son míticas en la película, en el conjunto del comic tienen un significado mayor e, incluso, diferente. Es más, algunas de las frases que más se recuerdan de la película me suenan forzadas y rimbonbantes, como si por salir y sonar bien el comic tuvieran necesariamente que estar en la película. La caracterización de Brandon Lee, de todos modos, es sublime; y su cara de psicópata, acojonante.

¿Han dejado de balar los corderos, Clarisse? TSE-TSE-TSE



El resto del elenco de personajes está bien, excepto los villanos, que sufren ese síndrome tan propio de los noventa que hacía que se vieran más como Looney Toones que como personajes reales. El rol del policía, la chica y el villano se le da mayor importancia que en el comic, y complementan muy bien al personaje de el cuervo, dotándolo de algo más de profundidad. La música diegetica es un mezcla de rock y punk que complementan a la perfeccion con el sordido cuadro que es Detroit; con la extradiegetica se permiten mas libertades y utilizan unas comedidas melodías de piano triste para enfatizar ciertos momentos, aunque ni destacan ni desentonan especialmente. 

Antes he dicho que el argumento de El cuervo no es su baza principal, hay un gran matiz. Es cierto que la trama es una historia muy simple, manida, que hemos visto muchas veces y que veremos muchas más; sin embargo, tiene un detalle que la hace fascinante, y que es donde reside la fuerza tanto del comic como de la película: la historia de amor. Aunque se trate de unos cuantos flashbacks y un cruento asesinato, o mejor dicho, precisamente porque se trata de unos cuantos flashbacks y un asesinato, sentimos una inmediata conexión, y una sensación de pérdida y tristeza universal. Queremos que el vengador fantasma triunfe porque esos hijos de la gran puta han matado algo que era puro y hermoso, y no hay nada que haga fluir más rápido la sangre en las venas que una venganza por amor, y más si es así de bestial. Esta premisa, unido al fatalismo que reina en toda la película, en ambientación, en caracterización, en la música, hace que el Cuervo fascine del mismo modo que fascina la muerte.

Bitch, please, I'm fabolous


Por separado, El cuervo puede cojear en aspectos de trama, actuación y efectos, salvando la magnífica dirección y el opresivo ambiente gótico de Detroit, pero, en conjunto, El cuervo es más que la suma de sus partes, y mucho más que la película que mato a Brandon Lee por mas que se emperre mas de uno en lo contrario. En su época, tal vez la reacción fue exagerada y encumbraran a la película a un pedestal que no merece, pues sigue siendo una película de acción, una muy bien realizada, pero ni mucho menos El Padrino. Han pasado 21 años desde entonces, pero las reacciones que provoca siguen siendo las mismas, y, para mí, que la acabo de volver a ver, sigue siendo una gran película y una gran adaptación de un comic grandioso, de los que merecen leerse. 

martes, 23 de junio de 2015

Oldboy

Hace unos dias pude por fin ver uno de los que ya se habla como clasicos modernos del cine, una de las mejores historias sobre la venganza y la violencia jamás escritas, elogiada por los críticos de todo el mundo pero, aun así, no muy conocida por el gran publico en general por dos motivos: porque ya tiene más de 10 añitos y porque es coreana. ¡Pero eso se acabo, oh si! ¡Lejos quedan ya esos diez años en los que solo los hipster se autocomplacian hablando entre ellos en susurros sobre esta obra maestra, hemos conseguido que el cine coreano sea ya mainstream! ¿Cómo, diréis? ¡Muy fácil! Hollywood, en su infatigable busca de material original del que poder exprimir hasta la ultima gota de energía vital puso el punto de mira en Oldboy y, solo diez años después nos trajo… UN REMAKE.

Pero no pienso hablaros del infame remake hollywoodiense, ni de coña, vamos, voy a hablaros de Oldboy, simplemente os voy a adelantar algo de contexto para dos escenas que pretendo poner al final de la entrada, en la que veréis que como puede destrozarse algo simplemente trastocando el enfoque. Ahora si, hablemos de Oldboy. Entre las capas y capas de sarcasmo del párrafo anterior si que hay una verdad: Oldboy es una obra de culto sobre la violencia, al igual que Drive,  que hasta no hace mucho solo conocían los “cinéfilos” (y hipsters cuyo ego se media por cuan larga era su videoteca de cine iraní) y puso a Chan Wok Park y su Trilogia de la Venganza en escena en occidente; hace poco ha dirigido Stoker, su primer trabajo puramente “occidental”, pero me parece que no con mucho éxito.


El estilo de Chan Wok Park es muy característico y es lo que diría que le ha mantenido durante muchos años en el casi anonimato, y es que mas que característico podría decir que su estilo es desagradable. Sus tramas se cuecen a fuego lento, se recrea en la violencia cruda, y lo enfermizo, es frio y con un sentido del humor muy negro; su fotografia muchas veces son preciosistas y con mucho cuidado por la composición lo que, unido a la largas que son algunas tomas, hace que el tratamiento por la violencia sea aun mas crudo y distante. Oldboy es el mejor ejemplo de esta estética y este tratamiento, solo desde la premisa se nota que es hija de un asiático perturbado.

Definición gráfica

Oldboy empieza in media res, con nuestro protagonista en una azotea sujetando por la corbata a un hombre en el vacio. Bam, la primera en la boca. En ese momento comenzamos a conocer la historia de Dae-Su, un hombre de negocios y padre de familia que, una noche, es secuestrado y mantenido cautivo durante 15 años en una habitación con una televisión como única compañía. Cuando consigue escapar de ahí solo tendrá en mente un objetivo: vengarse. Pero esto no será tan sencillo, pues algo muy extraño se va filtrando conforme avanza la película…

Si la premisa hubiera acabado sin venganza este podria haber sido Oldboy


Con esta sinopsis uno podría pensar en una aproximación de El conde de Montecristo a los tiempos modernos más visceral y mas… china en el mejor de los casos, o a las típicas películas de venganza y acción de la misma escuela que John Wick (aunque ya quisieran tener la mitad de estas pelis el cuidado de John Wick. Sin embargo, Oldboy es una película muy suya, muy personal y, hasta cierto punto, muy original. La historia nunca es lo que parece, siempre tiene un giro de tuerca más que darle a la formula, volviéndose conforme pasa el tiempo más cruda, mas enfermiza, más confusa y mas desagradable. Os aseguro que es una película que una vez vista no produce el mismo impacto por segunda vez, en ese aspecto es un poco como El sexto sentido, o Seven: hay un infierno muy particular para gente que spoilea películas de este estilo, un infierno sin wifi, por ejemplo.


Dae-su, que por pura desesperación termino imitando todo lo que veía en la tele, incluido boxeo y películas, tras 15 años de cautiverio y riguroso entrenamiento ha salido a la calle convertido en un autista sociópata violento y sanguinario cegado por la ira. Y he de confesar, aunque eso me convierta en un psicópata, que es lo mas disfrutable de la película. Es tan bestia y tan hijo de puta que resulta hasta entrañable. Ademas, la interpretación de lunático que se marca Chin-Mik Suk no tiene desperdicio, es un monstruo.

Sin embargo, os voy a confesar que en Oldboy no he visto esa gran obra maestra de la que todo el mundo habla. No me malinterpretéis, veo todas sus cualidades, veo el exquisito y visceral tratamiento de la violencia y sus consecuencias, veo la calidad de sus planos secuencia, que son espectaculares y veo el excelente trabajo de guion que tiene. Pero también veo lo extremadamente asiática que es para todo, para los diálogos, para el desarrollo de la trama, para el tratamiento de sus personajes y por el ritmo tan exasperantemente lento que tiene a veces y lo confuso que resulta en otras. Los diálogos no sé hasta qué punto tiene la culpa la película, tal vez sea solo una mala traducción que les hace sonar como autista. Pero hay algunos personajes que tienen el síndrome Death Note, no son personajes, son angeles caidos, que caen mal por lo exageradamente pomposos que son; aunque si disfrutas del anime y sus cliches muy seguramente esto ultimo no resulte incomodo para ti.

Me van a matar a dislaiks por el comentario a Death Note



Como conclusión os voy a mostrar la misma escena, una pertenece a la película original y otra al remake. Es exactamente la misma escena, probablemente la más famosa de toda la cinta y la que queda en la retina una vez terminada. Sed libres de verla, no contiene ningún spoiler de la trama. Solo quiero que veais cuan fácil es coger una película y, sin ningun escrúpulo, arrancarle de cuajo toda su personalidad para reducirla al producto descafeinado con que disfruta de tomarnos el pelo todos los veranos.

Original

Americanada

martes, 21 de abril de 2015

El imperio del fuego

Si analizamos detenidamente el argumento de ciertas películas mas de una vez nos llevaremos una sorpresa. Películas ensalzadas por críticos, incluso, se basan en premisas que, sobre el papel, son tremendamente imbéciles. Por ejemplo, si analizamos el argumento de Up, nos daremos cuenta de que la premisa es completamente surrealista y casi idiota, motivo por el cual el tráiler echó para atrás a mas de uno, servidor incluido. Y, sin embargo, Up solo necesita 5 minutos, 5 PUTOS MINUTOS, para mostrarte la historia de amor más perfecta y redonda de la Historia, no del cine ni de la literatura, de la Historia con mayúsculas. Incluso pasados esos 5 minutos grandiosos, el resto del filme es una pieza de amor al cine espectacular, con  momentos dramáticos y emocionales sin llegar a ser melosos, un humor tontuelo que no llega a ser estúpido y unos personajes entrañables a los que amas desde su presentación. Así, un argumento idiota pasa desapercibido, porque el conjunto esta tan bien realizado que entras en el juego que propone la película, obedeces sus leyes y no la juzgas, la disfrutas. Luego está El imperio del fuego, y raleas similares como Lucy, por ejemplo. Parten de una premisa totalmente imbécil y conforme la van desarrollando te vas sintiendo mas y mas gilipollas. Ahora que tengo vuestras morbosas atenciones vamos a destripar con ensañamiento y alevosía este esperpento. 

A principios del siglo XXI una excavación en el centro de Londres revela que debajo de la Tierra, invernando como hamsters desde hace millones de años, hay dragones, bichos escamosos, con alas, que escupen fuego y mucha mala uva, lo que viene a ser un puto dragón. Si, tal cual, en las alcantarillas de Londres, y los nenazas de Nueva York presumiendo de tortugas y cocodrilos. Nuestro protagonista, por entonces un niño, vive de primera mano el despertar de los alados reptiles porque estaba ahí golisneando junto a su madre la excavadora, la cual muere muy convenientemente en el minuto uno del susto, se ha transformado veinte años después en un recio mozalbete con la cara de Christian Bale –porque el talento y la personalidad se la debió olvidar en American Psycho- y en el líder de una comuna de refugiados.

Estas son mis razones para estar en esta pelicula

Paralelamente a esto nos cuentan cómo nos conquistaron los dragones, nos dan información de ellos y algo de contexto para situarnos en el mundo post-apocalíptico que será nuestro escenario: básicamente, desarrollan la premisa, cagandola estrepitosamente. Conforme mas vamos sabiendo de los dragones, mas sepultan a la película en las cenizas. Voy a hacer unos pequeñísimos spoilers que no creo que os destripen la película mas que una sinopsis. Resulta que estas putas lagartijas extinguieron a los dinosaurios en un mar de llamas, y luego de alimentarse de todas sus cenizas –porque si, ese es su alimento, aunque luego en una escena by the face recurran al canibalismo- hibernaron 65 millones de años hasta que en la prospección los despertaron ¿De donde vinieron? ¿Son aliens? ¿Por qué no hay registro fósil de los dragones? ¿Acaso también evolucionaron de los reptiles? No se sabe y no se dice, porque una vez metido en el fango, si te mueves no vas a salir de él, solo conseguirás embarrarte mas. NUNCA, JAMAS intentéis dar explicación científica a elementos fantásticos, la línea que separa la estupidez de la genialidad es demasiado delgada. Otra cualidad de estos bichos es que a las 8 de la tarde no ven  porque, según ellos, es la “hora mágica” y “no enfocan” –Exactamente igual con los pubs y sus horas mágicas-. También dicen que solo hay hembras y un único macho que las fecunda como si fuera un pez. Creo que vosotros también veis el problema ¿No? A cada explicación que dan la película pierde más y más credibilidad hasta convertir a la premisa en un chiste con alas.
¡¿Pero es que no aprendisteis nada, gilipollas?!

Pero, peeeeeeeero… Este no es el enfoque de la película; el filme dura una hora y media y claramente se centra en la acción, en el matar dragones y, en última instancia, sobrevivir. No obstante el que esta sea una película de acción no le escusa muchos otros defectos que derivan, precisamente, de este tipo de tratamiento. Los personajes, por ejemplo, no nos interesan lo mas mínimo, y los actores ni se esfuerzan en hacerlos creíbles, y ojo, tenemos nombres importantes aquí. Christian Bale, como he dicho antes, interpreta a nuestro protagonista, líder de la comuna, y es mas o menos parecido a John Connor de Terminator Salvation: un tío con una gran responsabilidad a sus espaldas cuya única preocupación es la seguridad de la comuna,  y que aun así abre las puertas al primer forastero con un tanque y ejercito particular a las espaldas. Ojo con el Guardián de la Noche. Este forastero, yankee, para más inri, es Matthew McConaughey, en esa etapa artística sosa e insípida antes de que le dieran todos los papeles de yonki profundo y molase, un cazadragones que viene a aprovisionarse pero, que sorpresa, ¡era una trampa!. Nuestro buen amigo Matthew no es de fiar, y se nota desde el principio, aunque se gana la confianza de todos cargándose a un dragón de la forma más enrevesada posible: distrayéndole con un helicóptero y lanzándoles tíos que cargan redes.... Mirad, yo no la estoy criticando, en el fondo la película se critica sola. También hay que hacer una mención especial a Gerard Butler que, bueno, está ahí, es el amiwi de Christian y es muy simpático, pero por contraste: tienes a un soso, y tienes a un psicópata bipolar. Me estoy dando cuenta que si sigo por esta línea de critica  voy a terminar diseccionando la película, así que voy a detenerme aquí no sin avisaros que es precisamente al final cuando el nivel de despropósito roza la vergüenza ajena. 

Porque este tío tiene pinta de ser de los que vienen a hacer amigos

Pero no todo va a ser rollo Risto Mejide y lanzar bilis por el gusto de ver el mundo arder. La película, aun con lo estúpido de su premisa, la poca credibilidad y seriedad de su historia y el nulo desarrollo de los personajes, tiene varias virtudes, buenas virtudes. Aunque se trata de una película del 2002 los efectos especiales están bastante bien logrados, los dragones se ven muy reales y amenazantes, sientes que están ahí volando o abalanzándose sobre el incauto capullo que huye rezagado; cuando sueltan fuego sientes que quema, abrasa. El peligro es real.  La escena en la que se cargan a un dragón tiene un toque espectacular pese a lo absurdo que es ver gente… lanzándose en paracaídas con cadenas. 

La fotografía gris ayuda mucho a que el dragón se vea mejor

Otra cualidad es lo logrado de la ambientación. En verdad no es nada espectacular ni carismático este mundo post-apocaliptico, no tiene la carisma de Washington en Fallout ni la decadencia melancolíca de The last of us. Es básicamente un páramo de ceniza baldío de cielos grises, bastante soso, pero viendo que todo ha sido calcinado por dragones todo el panorama desolador encaja perfectamente. La chabola gigante en la que viven también da la impresión de estar construida con los deshechos que han ido encontrando, y aunque la tecnología sigue siendo la misma, algunas armas si tienen ese toque post-apocaliptico a lo Fallout, como el lanzarpones gigante que dan autenticidad al mundo.

¡¡¡Dovahkinn!!!


El imperio del fuego no es una película recomendable, en el fondo no es siquiera una buena película, las pocas virtudes, todas ellas técnicas o de ambientación no salvan un conjunto que hace aguas por frentes muy importantes. Un triste quiero y no puedo que no salva ni las actuaciones bajas en calorías de un buen elenco. Se que esta no ha sido de mis mejores criticas, asi que he pensado que, si os apetece alguna película o libre que os gustaría que analizase y criticase porque os gusta el estilo, simplemente, seáis libres de sugerírmela en la caja de comentarios. Si me dusculpais, voy a ponerme Juego de Tronos para que se me pase el mal rato.

miércoles, 8 de abril de 2015

Al filo del mañana

Como de fumado hay que estar para combinar dos películas tan distintas como son El día de la marmota e Independence Day; ya me respondo a mí mismo, no hay que estar fumado, simplemente hay que ser japonés. Y es que la premisa de la novela ligera de Hiroshi Sakurazaka All you need is kill tiene muchísimo potencial, mucho más que el que haya pensado en Bill Murray matando marcianos (que también es un derroche de genialidad). Tal es así que los bolsillos de los productores de Hollywood empezaron a tintinear al momento de escuchar hablar sobre esta novela, otra prueba mas de lo desesperada que esta la industria por encontrar nuevo material para sus bombásticas superproducciones que se han tenido que ir tierras niponas en busca de ideas frescas y originales que, en el fondo, no lo son tanto. De esto a una adaptación de Evangelion hay un paso, os aviso.
Según he visto en paginas especializadas en cine, todos los resúmenes de la película empiezan diciendo “inspirada en la historia de…”, por lo que me imagino que el respeto por la obra original es escaso o inexistente pero, como ojos que no ven corazón que no siente, juzgare únicamente a la película per se y de que otro más versado en manga ensalce o vapulee la obra del bueno de Sakurazaka. 

Bill Murray queria este papel, mucho.


En un futuro cercano una raza de extraterrestres llamados mímicos han invadido la tierra y nos han hecho sus putitas en cero coma. Gracias a los avances en el campo militar y a una alianza mundial hemos conseguido detener el avance de los invasores, dándonos la primera oportunidad para un contraataque. Nuestro protagonista es Bill Cage (Tom Cruise), un teniente del ejército que no ha tocado un arma en su vida y que cumple mas la función de relaciones publicas y cronista de guerra que de soldado, al que el alto mando le ha tendido una trampa y ha mandado al frente en calidad de desertor para que combata en primera línea de batalla. Papelón. En pleno combate es asesinado por un mímico y queda atrapado en un bucle temporal que le obliga a revivir ese mismo día una y otra vez, lo que viene a ser un bucle temporal, vaya. Así, a base de repetir y repetir, Bill se va convirtiendo en una arma de destrucción máxima con patas, pero ni con toda su potencia de fuego es capaz de derrotar al enemigo, por lo que recurre a la ayuda de la sargento Rita Vrataski (Emily Blunt), héroe de guerra que conoce su extraño poder y que le ayudara a poner fin de una vez por todas la invasión alienígena.

Una muestra de lo de "arma de destruccion masiva con patas"

Más de uno ya he debido de notar varios escozores con este resumen y creo que la elección de Tom Cruise como actor principal es la primera de ellas. Tom Cruise se ha convertido en uno de los actores más queridos y odiados a partes iguales de Hollywood, sobretodo en películas de acción, donde su egolatría roza los límites de lo absurdo y se convierte en una máquina de matar a la que le falta una halo celestial a la espalda para autoproclamarse nuestro mesías venusiano, viendo del pie del que cojea; si unimos eso al fracaso de su anterior filme, también de ciencia ficción, Oblivion, no pareciera la mejor opción para esta película. Pero lo cierto es… que funciona, al menos, por un tiempo. En esta historia Tom Cruise interpreta a un cobarde, un tío muerto de miedo virgen en combate y que va a jugarse el tipo contra unos aliens asesinos a los que nunca ha visto: creo que es la primera vez que vemos a Tom Cruise interpretando un papel así, y es un cambio de registro importante. Sin embargo, insisto en lo de antes, este estado no dura mucho, solo la primera hora, después se convierte en el habitual salvador de la humanidad y héroe de los niños al que nos tiene acostumbrado.

Nanu nanu ¡Madafaka!

Emily Blunt hace una interpretación fabulosa para un personaje cliché y ramplón cuanto menos. Rita Vrataski es la típica militar dura, de pasado traumático que arrastra los horrores de la guerra y se ve reflejado en su actitud fría, su parquedad al hablar y su permanente cara de tener un palo de escoba metido por el culo. Aunque en este tipo de películas es habitual tener un personaje secundario cliché escrito con muy poco esfuerzo, que está ahí por cumplir, a este le concederé al menos que han intentado al darle algo de trasfondo y que su labor es relativamente importante en la película, aunque termine como termina, de forma estereotipica.
El resto del reparto se compone por los G.I Joes intercambiables de turno: ni nos interesan, ni nos importan, son algo así de los enanos del Hobbit, si se muere uno seriamos incapaz de sentir lástima porque no nos sabemos ni sus nombres. En esta película, además, los hacen tan encantadores como una patada en los cojones, no es para nada cruel decir que deseas que mueran en el minuto uno.

La mitad de la película se la pasa con esta cara de alelada
...Pero ¿Decidme si esto no mola un huevo?

La película juega de forma frenética con las repeticiones del día, la mayoría de ellos pasan en periodos de menos de un minuto, donde vemos a nuestro protagonista luchar, morir, entrenarse, morir, intentar encontrar un camino nuevo, morir, salvar a alguien, morir, morir, morir y morir. Dicho así suena bastante confuso y pesado pero, la verdad, es que es muy divertido. Es una película de acción, su objetivo es el de entretener por su dinamismo y en este caso lo consigue, sobre todo al añadirle a las repeticiones los exo-esqueletos, el arma principal. Al tratarse de aliens rapidísimos casi invulnerables que cambian de forma podeis imaginar que las armas convencionales no les hacen ni cosquillas, por lo que el ejército ha creado unas armaduras con gran potencia de fuego que aumentan los reflejos, la velocidad y la fuerza del usuario, aunque no queda claro cuánto. Llamarles armaduras es casi una formalidad, porque parecen más los desechos de un transformer que un traje de combate; además, algunos de ellos cargan con unas espadas gigantes que son inútiles, pero que se ven mazo “kool”.

La historia no va más allá: es una película de marcianos con un elemento nuevo sacado del día de la marmota. No es su mejor baza ni creo que pretenda serlo, la historia es la típica en una peli de este estilo, su objetivo es entretener y eso lo cumple satisfactoriamente. Muy seguramente las novelas originales sean mejores, tengan más trasfondo y un mejor desarrollo, o de plano una historia mejor construida pero ya lo dije en el resumen, dicen estar inspiridados, por lo que la novela está a salvo de toda crítica. Si estáis aburridos y queréis pasar unas dos horas con palomitas, os la recomiendo, es muy divertida; si no sois fans del cine palomitero y sois mas de dramas costumbristas, corred insensatos, esta no es para nada la película de acción que aúna trama, desarrollo de personajes y peleas, no es cine intelectual, para nada; para eso ya esta Matrix... a ratos. Y si odiáis a Tom Cruise, bueno, vais a disfrutar cada una de sus muertes, que no son pocas, pequeños sádicos.

Yo no firme para esta mierda ¡¡Cabrones!!

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