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martes, 4 de agosto de 2015

Edgar Rice Burroghs - Una princesa de Marte

Autor: Edgar Rice Burroughs
Titulo: A Princess of Mars
Idioma original: Ingles
Publicación: 1917
Edición: Pulp Collection
Recomendación: 5/10






A principios de siglo XX, alla por los años 20 y 30, el clásico folletín por entregas que vieron nacer algunas de las grandes obras decimonónicas que han marcado la literatura popular de mas de un país, y no solo popular, incluso libros actualmente ensalzados por la crítica, convertidos en clásicos de la literatura universal como Dickens o Dumas, grandes maestros, el primero en la critica social y la aventura de capa y espada, el segundo; el clásico folletín, como digo, evoluciono en América para dar paso a las revistas pulp, un formato marginal en que los mal-llamados entonces –y ahora- géneros menores como la ciencia-ficción, el terror, la espada y brujería, novela negra y erótica tenían su lugar y su público. Y, al igual que ocurrió con el folletín, varios de los autores de antaño se convirtieron en clásicos en esos géneros y referentes que marcarían a autores posteriores mejor reconocidos. H.P Lovecraft (debería de reseñar algo de el de una puta vez), Robert E. Howard, Philip K. Dick, Ray Bradbury y, por supuesto, el gran Edgar Rice Burroughs.

Lo sé, así de primeras a nadie le suena su nombre. Pero si os digo que este tío fue el que escribió Tarzan la cosa ya cambia, ¿eh? El bueno de Edgar era un monstruo en su época, todo lo que hacía era oro, por lo que su producción es prácticamente inabarcable: Tarzan, John Carter, los piratas de Venus, Pelluzidar. Burroughs era sinónimo de calidad, de emocionantes aventuras y universos únicos poblados por pintorescas y variadas civilizaciones y aun más pintorescos personajes, sobre todo en sus obras de proto-ciencia ficción que tanto marcarian a los escritores de ciencia ficción pura, pues los mundos fantasía de Burroghs eran mas escenarios en que desarrollar las peripecias del héroe de turno que otra cosa. Podríamos decir que Tarzan es su obra más emblemática, al igual que Conan el barbaro es la obra cumbre de Robert E. Howard; sin embargo, todo Conan tiene su Solomon Kane, y todo Tarzan tiene su John Carter. Mucho mas ahora, tras una película de Disney que muy injustamente fue olvidada por critica y publico, a mi parecer. Han pasado casi 100 años de su publicación y la pregunta es… ¿Se mantiene?

Mirad no... No lo hace.
Una princesa de Marte es la primera de las nueve novelas que componen la serie marciana, una saga de aventuras y hazañas enmarcadas en el subsubSUBgenero de espada y planeta (esto es… darse de palos a lo Tolkien pero en Marte, Nibiru o Tatooine) cuyo protagonista es John Carter. En esta primera entrega se nos cuenta como John Carter, veterano sureño de la guerra civil y, ahora, buscador de oro, llega a Marte trasladando su mente (… mirad, eso en la época era bastante habitual), donde gracias a la menor fuerza gravitatoria del planeta posee una fuerza y agilidad muy superiores a la humana. Valiéndose de estos recién adquiridos poderes, Carter se hace un nombre entre los nativos marcianos. Un día, conoce a una prisionera, la princesa Dejah Thoris, de Elium, de la que queda perdidamente enamorado y promete ayudarla en las numerosas luchas que asolan al moribundo planeta. Ese sería un resumen grosso modo de la historia; bueno, de esta y la de los sucesivos libros.

Así yo también creo en el amor a primera vista
La novela es un pulp de manual: lenguaje excesivamente simple, historia lineal y carente de importancia cuyo única misión es que el prota se lié a palos contra todo lo que camine. Nuestro héroe es lo que en el gremio de los guiones se llama un Gary Stu: esto es, un personaje perfecto, fuerte, inteligente, guapo, caballeroso, valiente, que sale siempre de todos los problemas y al final se tira a la reina del baile. Carece de personalidad más allá de la del prototípico héroe. Lo mismo ocurre con Dejah, que si bien al principio es orgullosa por su linaje real y se muestra como un personaje fuerte no tarda mucho en sucumbir y convertirse en el interés romántico y queda relegada a ese segundo plano de princesa en apuros a la que el machote de turno salva. Ni pienso hablar de la historia de amor porque es ridícula. Los demás personajes podríamos decir que son los que están mejor construidos, sobre todo los marcianos verdes con los que convive Carter en el primer tercio de la novela, que podríamos decir que si tienen un esbozo de algo que podríamos llamar personalidad. Aunque claro, esto es un pulp, esbozar una personalidad no es desarrollo de personajes, son cuatro líneas de exposición puntuales o una cualidad representativa llevada al extremo; quiero decir, si el personaje (Solah, por ejemplo) pertenece a una raza sanguinaria y belicosa pero es cariñosa y dulce, no puede pasar ocasión en que no lo menciones, venga o no a cuento. Pero criticar la historia y el desarrollo de personajes en un pulp de hace cien años es tirarse piedras al propio tejado, en esa época el género se movía con esos clichés y hay que juzgarlos con una perspectiva distinta. Cabrearse porque es la clásica historia de princesa que debe ser salvada y esto ahora es muy machista y blah blah BLAAAAAH es una chorrada. Ademas, lo único verdaderamente importante en su época era la acción y que fuera entretenido, al igual que ahora.
Esto es un Thark gustandose demasiado
Si hay algo que si hizo bien Burroughs, que es lo que me fascina de esta saga, es el universo tan rico y único que crea. El Marte de Burroughs es un Marte agonizante, antaño cubierto por océanos de los que ahora solo quedan los canales que surcan la desértica superficie del planeta como recuerdo de esa época casi edénica. Los habitantes del planeta hubieron de adaptarse a tan adversas condiciones, combaten constantemente por los recursos y están constantemente envueltos en guerras. Algo así como Mad Max, pero sin el mundo postapunkaliptico. Los marcianos más característicos son los Tharks, esbeltos y gigantescos marcianos verdes de cuatro brazos y grandes colmillos en la barbilla que viven en una sociedad guerrera comunal en la que solo los más fuertes sobreviven. Con ellos pasa John Carter la mayor parte de la trama, por lo que es la sociedad que mejor conocemos y la que, para mí, tiene más matices. Las otras dos sociedades, Zodanga y Elium, los hombres rojos, viven en ciudades estados y son las que tienen la totalidad de la tecnología marciana: naves de combate que surcan el cielo impulsadas por energía solar, rayos laser, maquinas para crear atmosfera. Pese a todo, la tecnología por desgracia se ve poco, pues prima sobre todo el uso de la espada y otras armas blancas tradicionales en los combates, que son más vistosas y divertidos pero encorsetan un poco el conjunto. La fauna marciana también merece una mención especial, pues también es de lo mejor del libro por la imaginación que desborda cada diseño, desde las monturas que usan las Tharks, pasando por Woola, el sabueso mitad sapo-mitad perro que corre como Sonic dopado, hasta los característicos monos blancos, gorilas gigantes albinos de cuatro brazos. Lo de los cuatro brazos es el rasgo identificable de la vida marciana.  

La fauna preciosa. Para ir de excursión
En conjunto, Una princesa de Marte me parece muy hija de su tiempo, con todos los clichés del género que ella misma comenzó a forjar. Tiene cien años y está muy anticuada, no creo que pueda soportar el buenismo y lo politicamente correcto de nuestro siglo XXI. Ni siquiera se le perdona a Tolkien el ser racista,  esta que es menos conocida va a ser tratada con mas dureza.  Pero es que, como digo, esta anticuada, y este tipo de obras populares, creadas para un público determinado, pocas veces se vuelven historias atemporales y por ello hay que juzgarlas, como he dicho, conociendo el contexto. Sin embargo, obviando historia, personajes y clichés, la novela desborda creatividad y aventura, yo no me aburrí leyéndola, no dejan de pasar cosas, los duelos son frenéticos y muy divertidos y el universo es maravilloso, fascinante; por algo fue un referente para muchos otros autores. Sinceramente, el libro no esta muy bien, pero tampoco es infame, yo me quedo con la película, que moderniza algo la historia y conserva todo lo bueno del universo con algún que otro añadido de otros libros bastante interesante.

John Carter también es un poco team Jacob

miércoles, 22 de julio de 2015

Philip K. Dick - ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

Autor: Philip K. Dick
Titulo: Do Androids Dream of Electric Sheep
Idioma original: Ingles
Publicación: 1968
Edición: Edhasa
Recomendación: 8/10







Pese a tratarse injustamente de uno de los géneros mas infravalorados y vilipendiados, creo que en la ciencia ficción, en el género al completo, se encuentran las obras que mejor definen al ser humano como especie, reflejando tanto sus cualidades como sus defectos. El género nació como una inevitable representación de la insaciable curiosidad del ser humano y su afán, altruista o egoísta, por alcanzar los limites que para nuestros ancestros eran inabordables: abandonar el mundo que nos vio nacer, visitar a nuestros celestes vecinos del sistema solar, conquistarlos, hacer de ellos nuestros hogares, explorar el universo conocido, trascender a nosotros mismos como especie y alcanzar esa conciencia superior que roza a una hipotética divinidad. Aunque, por supuesto, en el ser humano, por pesimista que suene, posee muchos más defectos que virtudes, y no tardo en llegar a los libros, películas y comics del género: distopias autoritarias de toda índole, mundos post-apocalipticos producto de nuestra autodestructiva naturaleza,  esclavitud de otras especies, conquista, el complejo de Dios malencarado, presentes alternativos mucho peores que el actual, o combinaciones de todas estas tramas. Y si hay un autor que supo fusionar todos estos elementos, unidos a la gran inventiva e imaginación que el género permite, ese es sin duda Philip K. Dick.


Aunque en su época no fue reconocido, salvo por la esfera underground, actualmente varias de sus obras han sido adaptadas al cine con mayor o menor éxito, entre ellas el clásico de la ciencia-ficción por antonomasia, y adaptación de la novela que os traigo hoy, Blade Runner. Si por algo destaca la obra de Philip K. Dick es la imaginación desbordante que poseen sus tramas y el elaborado desarrollo de las mismas, pese a estar escritas la mayor parte de las veces en un estilo muy pobre y con tendencia a los delirios psicodélicos; porque el pobre Philip era esquizofrénico, y como en los cuadros, eso se nota mucho a la hora de escribir. Es más, puede hacerse un seguimiento de cómo la enfermedad fue devorando poco a poco su mente, partiendo de sus primeras obras, las más reconocidas, a las ultimas, pura locura.

Otro ejemplo, mas visual, de la esquizofrenia en el arte son los gatos de Louis Wain

Voy a intentar que esta reseña no se convierta en una comparativa entre novela y película por dos motivos: el primero, porque considero que Blade Runner es una libre interpretación que una adaptación propiamente dicha, aunque el armazón en el que se sujeta la trama a rasgos generales sea muy similar; y segundo, porque se diferencian en tanto que si tuviera que señalar cada diferencia esta reseña seria más larga que el libro; aunque puntuales menciones serán inevitables, aviso. Como he dicho, la trama del libro y la película se solapan: Rick Deckard es un cazador de recompensas al que han asignado “retirar” a 6 andrillos Nexus-6 –androides idénticos a los seres humanos en apariencia y comportamiento- llegados desde una colonia espacial como inmigrantes ilegales y cuya presencia en la Tierra está prohibida. Toda la historia ocurre en el alternativo año de 1992, tras la llamada Gran Guerra Terminal que ha devastado la Tierra, cubriendo la atmósfera de polvo radioactivo provocando degeneración progresiva de la humanidad, obligada a emigrar a otras colonias espaciales como Marte; la Tierra, sembrada de antaño exuberantes metrópolis, es un planeta practicamente despoblado.

A Pip Boy este mundo le pone teta


La historia se podría clasificar como una novela negra clásica con un contexto de ciencia ficción. Hay una investigación y unos “criminales” que deben ser capturados por un investigador, nuestro protagonista. Pero,al igual que en Blade Runner, la trama central  es simple y accesoria. lo más importante de la novela es su contexto post-apocalíptico y la representación que hace de la decadente civilización. Hay un tema principal  en la novela, la realidad como concepto. Como he dicho antes, Philip K. Dick era esquizofrénico, y esa sensación de extrañeza del mundo, como si lo que viviera no fuera real o fuese una pesadilla la traslada a sus novelas, y es en esta donde todos los elementos ayudan a la hora de transmitír al lector esta extrañeza y desfiguración. En caso de Blade Runner, que trata la identidad, el que nos hace humanos, se juega mucho con la relación entre Deckard y los replicantes; en la novela se centra mas en la empatia. 

Las relaciones sociales ahora se apoyan en una religión global, llamada Mercerismo, que se sustenta en la interacción con un ente superior llamado Mercer (Un ser que incluso es tachado de fraude a veces) mediante unas maquinas llamadas cajas de empatía, que permiten controlar los sentimientos y, por decirlo malamente, meternos en la cabeza de otro usuario para sentir lo que él siente. La sociedad obligada a vivir en la Tierra, esta tan alienada que hasta los andrillos nos parecen más humanos; es más, el titulo de la novela remite a la oveja artificial que Deckard tiene en casa. Uno de las preceptos del Mercerismo es el deber de cuidar un animal, como un tesoro, pues tras la guerra la mayoría se extinguieron, y quien no puede permitírselo debe conseguir una copia artificial para mantener su estatus social. Tan importante es la tenencia de un animal que hasta Deckard parece querer más a los animales que a sus congéneres. Así, el hecho de que los andrillos y los animales artificiales sean copias perfectas, sin ser afectadas por la radiación, y en el caso de los primeros incluso más humanos, unido a una religión que utiliza maquinas para que los individuos se relacionen unos con otros y que, para colmo, podría estar basado en una deidad falsa, hacen que toda la obra baile sobre el límite entre lo real y lo falso, distorsionando la realidad y jugando tanto con Deckard como con el lector. Es fabuloso el trabajo del autor, todo esta hilado perfectamente y no se usa una simbología pedante ni rebuscada, todo esta ahí y dispuesto para interpretarse. Y para colmo, este solo es el tema principal, hay muchos otros subtemas, como la identidad (como en Blade Runner) o la decadencia de la especie.
Mirad, un palo-selfie cyberpunk

Sin embargo… no es perfecta. Y aquí es cuando pienso afilar bastante los cuchillos, y ponerme hasta algo sibarita. Para empezar, Philip K. Dick no sabe crear tensión narrativa, se pisa el mismo los propios pies y mata sus giros argumentales al regodearse en exceso en ellos. Os pondré un ejemplo que ocurre al poco de empezar. Cuando Deckard conoce a Rachel la somete al test Voight-Kampff, el test para determinar si se es humano o andrillo, y se descubre que es un andrillo. Al principio lo niegan pero luego lo reconocen, queriendo engañarlo para jugar con él y librarse finalmente de su inspección, Deckard se enfada, empiezan a discutir, vuelven a realizar el test, y el tono cambia completamente: Rachel es un andrillo, y al principio Rachel y su creador fingían que ella lo era, pero luego se descubre que ella no lo sabía, y que solo estaba siguiendo la corriente. Es excesivamente confuso, esta escena, que en el libro son 5 paginas, en Blade Runner no dura 3 minutos: Deckard hace el test a Rachel, habla con el creador, le comunica el veredicto, y termina por preguntarle si ella lo sabe. Sencillo y conciso; en el libro la conversación acaba así, tal cual, coma a coma, pero para ello antes hemos tenido que soportar un confuso juego de tira y afloja sin sentido que ha matado a un muy buen giro argumental. Y esto por desgracia suele ocurrir bastante, porque si Philip K. Dick suele ser lo suficientemente sutil en sus símbolos como para no bombardearte con ellos, utiliza fatal las relaciones entre los andrillos y Deckard, siendo especialmente insistentes y machaconas y repitiendo los mismos conceptos una y otra vez, lo que lastra mucho a una novela por lo demás corta, de menos de 213.

No se vosotros... pero no quiero estar en la siguiente escena

Otro problema es lo mal que maneja el ritmo narrativo Dick. Hay partes en las que no dejan de ocurrir cosas, y en otras no ocurre absolutamente nada, y otras veces, simplemente… no sabes que cojones está pasando, porque te falta información. Y esto ocurre sobre todo al principio del libro y es un gran problema del género: la ciencia ficción pura es inmisericorde. Da por sentado que sabes lo que es todo y como se estructura el universo para así desarrollar sus elementos de una forma más natural y orgánica. Pero hasta que te habitúas al universo han pasado, no sé, 50 páginas; suficientes como para continuar o dejar la novela ahi, olvidada. Hay otro defecto, aunque este es enteramente subjetivo. En la novela Roy Batty no tiene ninguna importancia, y era mi personaje favorito de la peli... y yo quería a Roy...

Estupido y sensual Roy...

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? crea uno de los mejores retratos de una sociedad apocalíptica y, al igual que harían muchas obras en los noventa, hace la mejor reinterpretación del mito de la caverna de Platón al tenerte constantemente dudando de lo que si ves es real o un inteligente juego de sombras. Philip K. Dick compensa sus fallos formales con una imaginación desbordante y un uso brillante de su simbología y metafisica. Es una lectura recomendadisima, el igual que la película que, aun difiriendo tanto en sus temas, ambas hacen una importante reflexión sobre que es ser un ser humano, probablemente la mejor. 

martes, 16 de junio de 2015

Rafael Sanchez Ferlosio - Industrias y andanzas de Alfanhui

Autor: Rafael Sanchez Ferlosio
Titulo: Industrias y Andanzas de Alfanhui
Idioma original: Español
Publicación: 1951
Edición: Austral
Recomendación: ??/10








Ultimamente estoy teniendo un ojo nefasto para los libros, es por eso que hace ya mas de un mes que no cuelgo una reseña nueva, me ha costado horrores terminan estos dos últimos libros, y no porque sean malos, no, no, es básicamente porque ando con el criterio completamente atrofiado. En fechas tan problematicas en la que la mayor parte de las neuronas están centradas en memorizar conceptos y nombres el cuerpo pide algo de literatura evasiva, no a puto Sanchez Ferlosio: es tirarse piedras a tu propio tejado. Probablemente para aquellos que hayan cursado la selectividad este nombre aun les suene de historia de la literatura, antes de que pase junto a muchos otros a ese profundo pozo de abandono del que ni los Premios Cervantes son capaces de rescatar. Rafael Sanchez Ferlosio es una de las figuras principales en la literatura de la posguerra, una etapa muy oscura donde los grandes escritores que habíamos tenido hasta el momento o estaban muertos, o estaban en el exilio. Escritor y periodista, su obra narrativa no fue muy extensa, pero si muy influyente por su temática social en una época en la que ponerse social era una invitación a que los grises la partieran las piernas a tu perro; su obra más conocida es El Jarama, donde la acción es apenas inexistente y únicamente se concibe como un ejercicio estilístico de muy pocos recursos para retratar la sociedad española de los 50. Ya desde el vamos podemos ver que Ferlosio no es un escritor interesante de puertas para fuera, casi podría decirse que es muy inaccesible. Y es por esto que yo soy gilipollas.

MUY gilipollas

Sin embargo, la novela que os traigo hoy es una rara avis tanto para su autor como para la literatura española. Alfanhui no es una novela social, ni realista, Alfanhui es una novela inclasificable que si pudiéramos acotar estaría más cerca del genero fantastico y la fabula que de la novela tradicional castellana. Algunos la clasifican como la primera manifestación del realismo mágico, y curiosamente fuera de América, en la madre patria, ni más ni menos. Y como ya os dije en la reseña de Merlin y familia, ejemplos de este tipo de novela en nuestra historia se pueden contar con los dedos de una mano. Pero, ¿de qué va Alfanhui, entonces?

Alfanhui nos cuenta el viaje iniciático de nuestro joven protagonista de nombre raruno que, siguiendo la tradición picaresca muy española, irá cambiando de amo y pateándose los caminos para terminar convirtiéndose en un hombre de provecho. Pero la España que recorrerá Alfanhui será una España fabulosa, donde lo fantástico se mezcla con lo real sin que los personajes lo conciban como algo mágico, si no como algo real, siguiendo la estela de autores como Alejo Carpentier o Garcia Marquéz, pero mucho más fantasioso. Por ejemplo, aquí podremos ver castaños luminiscentes, arañas-cangrejo que depende del alimento que ingieran darán distintos tintes, hombres-espantapajaros que se deshacen al agitarlos, serpientes de metal que cobran vida y mujeres que con el calor febril podrán incubar huevos de aves.

Y ahora solo falta escribir...

A priori Alfanhui puede parecer una novela muy amena y divertida, sobre todo porque no tiene ni 130 páginas. Pero no os dejéis engañar, no es tan fácil. Para empezar, el lenguaje entre rustico y sencillo de Ferlosio, unido a su creatividad desbordante me han hecho imposible entrar en el juego, sencillamente me perdía, no podía seguirle el ritmo. Confieso que los capítulos breves y lo lineal de la historia, que se resume en Alfanhui va a tal lugar conoce a tal personaje, hace cosas y se va a otro lugar, ayudaban a que no lo abandonara, pero en ningún momento he sentido estar pendiente del todo de la lectura, y sé que el grueso de la obra lo he ido perdiendo por el camino. Lo que si le reconozco a Ferlosio es su creatividad e inventiva, su imaginación es endiabladamente hermosa, haciendo un retrato de la España más mágica y fabulosa, una España sacada de los cuentos de brujas que se contaban en los pueblos, donde podía ocurrir cualquier cosas y era lo más normal del mundo. Esta es la mejor cualidad que le veo a la novela, todo lo demás, personajes, estilo, trama… me ha resultado indiferente en el peor de los sentidos, y sé que es estrictamente culpa mía; no tenía la cabeza para aguantar una lectura así, y no me atrevo a juzgar el libro con dureza por este motivo.



Como conclusión podría decir que no recomiendo esta novela a cualquiera, por lo menos no si buscáis entretenimiento en el genero de fantasía, porque esto no se parece a nada de eso. Lo único que podría recomendar para su lectura es lo anecdotico de su existencia en una literatura realista y costumbrista como es la nuestra; es una obra sugestiva en el momento en que se lee, pero dudo que deje un recuerdo en alguien a nivel de historias o personajes. Salvo Alfanhui… porque su nombre está en el titulo.

domingo, 3 de mayo de 2015

Vicente Blasco Ibañez - La Barraca

La España de finales de siglo XIX era un caldo de cultivo perfecto para que el naturalismo se expresara con toda su fuerza. En un país atrasado, provincial, alienado por la religión, inculto, empobrecido, corrupto y caciquista, los escritores españoles encontraron multitud de frentes donde poder atacar con afilada pluma los cimientos de una España cada vez más mísera, y que empezaba a tomar conciencia de su propia miseria: Emilia Pardo Bazan describía con crudeza la sociedad rural gallega, Clarín la hipocresía de la burguesía decimononica, Benito Perez Galdos, que si bien no se le adscribe al movimiento, también realizo cuadros realistas muy tristes de la España de entonces, pero con un toque dramático mas “deformado”, mas dickensiano. De entre todos estos, a mi criterio personal, sobresale la figura de Blasco Ibañez, posiblemente, el escritor más vendido y famoso de principios del siglo XX ya no de España, si no del mundo; condición que hace que sobre su obra uno pase de puntillas en clase. Porque, ya sabéis, los bestsellers son cacota y eran cacota ya en el siglo XX si eras un intelectual.  


Republicano empedernido y saboteador de procesiones freelance, cosecho un importante éxito en España con sus novelas costumbristas valencianas, y el mundial con sus novelas ambientadas en la Gran Guerra y las adaptaciones de un jovencísimo Hollywood aun mudo. Actualmente, críticos y académicos señalan que es su obra costumbrista la de mayor calidad literaria, yo, a mi pesar, carezco de conocimientos para afirmarlo o desmentirlo, pues solo he leído su obra costumbrista, en la que se adscribe La Barraca. El tema principal de la novela es la intransigencia y violencia de un pueblo atrasado y sus consecuencias. El tío Barret no puede pagar el arrendamiento de la tierra al cacique local, Don Salvador, y en su desesperación lo asesina. La barraca queda inmediatamente abandonada y el pueblo jura que jamas permitirán que sea cultivada de nuevo, en memoria del difunto Barret. Pero no contaban con la llegada de Batiste y su familia, que intentan comenzar una nueva vida en el pueblo y que no lo tendrán nada fácil. Así comienza el cruel hostigamiento del pueblo hacia su familia, y no terminara bien... 

Mi nombre es Rodolfo Valentino, vos matasteis a mi padre, prepárate para morir

Blasco Ibañez describe con detalle y lirismo las mediterráneas campiñas y con especial crudeza las condiciones precarias en que vivían sus habitantes, así como las escenas más duras del libro, en las que no se aprecia ni un atisbo de implicación emocional, solo descripción fría, como en una disección. Este contraste dota a la novela de una riqueza especial, haciendo que queramos adentrarnos en esos bucólicos y soleados paisajes donde los pájaros cantan y los juncos vibran mecidos por el viento, a que inmediatamente deseemos ponernos a salvo en nuestro siglo. 

Un siglo mucho mas civilizado, donde vamos a parar

El ser humano es cruel, y su intransigencia y cabezonería nos llevan a ver en esta obra los actos mas despreciables que puedan imaginarse en un país que se hacía llamar irónicamente civilizado. 
No es una lectura agradable, pero es una muy buena novela, de gran calidad. Si no os echa para atrás la crudeza y estáis familiarizados al drama, seguro que la disfrutáis. O no, pero no os dejara indiferentes.

(Esta es una reseña publicada anteriormente en Goodreads cuando no tenia la soltura y el humor habitual, es bastante peor que mis reseñas actuales y os compensare por ello con una reseña nueva dentro de poco, cargada de bilis, fotos de gatitos y torsos desnudos de hombres bien machotes, y no a Valentino como bailaor de jotas) 

jueves, 16 de abril de 2015

Gaston Leroux: El fantasma de la Opera

Autor: Gaston Leroux
Titulo: Le fantôme de l'opéra
Idioma original: Frances
Publicación: 1909
Edición: Anaya tus libros selección 
Recomendación: 6/10








Hay obras que se convierten en clásicos atemporales, novelas que han dejado su marca indeleble en la larga historia de la literatura, abriendose camino y asentándose como un pilar mas que mantiene una construcción casi faraonica que se remonta a tiempos tan antiguos como la helenica Grecia, y que seguirá inconclusa durante, mucho tiempo, a la espera de nuevos clásicos, nuevos ladrillos con que proseguir la construcción. Estas obras han ocupado están donde están por muchos motivos, por su mensaje, por sus tramas, por sus personajes, por sus criticas, por cambiar la forma de pensar de una época, por su uso del lenguaje, por todos esos factores y muchos otros, o todos a la vez. En cambio, existen también libros que en su época fueron grandes éxitos de critica y publico, pero que el tiempo ha olvidado y solo unos pocos iniciados conocen y tratan de volver a poner en el lugar que les corresponde mas la historia no les ha concedido... Y luego están los libros a los que el tiempo ha cogido, ha sodomizado sin piedad, luego les ha dado una brutal paliza, les ha tatuado una esvastica en la frente y los ha dejado a su merced en un descampado poblado de yonkis y vagabundos. El fantasma de la opera, por desgracia, pertenece a este ultimo grupo.

No os abalanceis sobre mi tan pronto y dejad que me explique y matice, porfi. Adoro a Gaston Leroux, desde pequeño, cuando leí El misterio del cuarto amarillo, sentí una gran admiración por el contraste que tenia con el otro gran cultivador del genero detectivesco, Arthur Conan Doyle. Donde Doyle era metódico, deductivo y reflexivo, Leroux pone la acción y la intuición, dando obras mucho mas frenéticas y con verdaderos giros dramaticos: con Doyle, resolver el misterio nos dejaba boquiabiertos, Leroux hacia de ello todo un show, con fanfarria de trombones y bailarinas de cabaret. Así de intenso era, joder. Y, sin embargo, el fantasma de la Opera, novela que en su tiempo me encanto y me fascino, hasta el punto de hacerme ver a Gerard Butler vestido de supervillano afeminado, no pudo soportar una segunda lectura. Literalmente, al libro se le cayeron las hojas conforme lo iba acabando.

Y el asesino es......Joel Schumacher

El fantasma de la Opera se abre un poco como Titanic o Moulin Rouge, donde la historia se ambienta en un escenario al que podríamos llamar el co-protagonista de la historia y en el cual se desarrolla un estereotipico romance. Pero esta contiene un elemento "sobrenatural". Los trabajadores de la Opera dicen que el edificio esta encantado por un fantasma que se pasea entre bastidores y bambalinas. Tal es el temor que produce que recibe un palco privado y una renta de 20.000 francos para que mantenga sus apariciones al mínimo. Paralelamente, un joven conde, Raoul, se enamora de la joven diva Cristine, la cual de la noche a la mañana aprende a cantar como los ángeles gracias a, según ella, su Ángel de la Música. Los intentos de acercamiento de Raoul despertaran los celos de este extraño Ángel el cual no es otro que CHAN CHAN. ER FANTAHMA¡

So much Swag, nigga
Aunque la historia se venda como una obra fantástica, incluso terror, y tenga por titulo El fantasma de la Opera, la presencia del fantasma resulta casi anecdotica hasta el final de la historia, donde se convierte en el protagonista indiscutible de la obra, y esto es porque Leroux prefiere centrarse en la historia de amor entre los dos jovenes y, tambien, mantener al fantasma como un misterio. La ultima decisión es muy inteligente y acertada, la primera, no, este es el mayor defecto del libro. Reconozco que no soy un amante de las historias de amor, pero se apreciar un buen romance, del mismo modo que se apreciar que este se trata de un romance de folletín típico y tópico: los personajes se quieren mucho mucho, su personalidad es quererse aun mas y hablar de lo enamoriscadisimos que están, y sus frases son sonrojantes por lo cursis y tontas que resultan y sus comportamientos y decisiones de alejarse-acercarse son abofeteables cuanto menos. Si a alguien le resulto cursi la adaptación de 2004, por favor, que se aleje de esta novela. Aquí es donde mas se nota que la novela es hija de su tiempo y que tiene mas de 100 años. Los personajes no tienen desarrollo alguno en este aspecto, y hablo de los tres, Raoul, Cristine y Fantasma, todas sus acciones, diálogos y decisiones están tan dramatizadas que no puedes tomártelo en serio, es tan cursi que hasta da diabetes.

Mención aparte merece la joven Cristine, pues tiene un delito mayor, y la culpa es del autor. Como he dicho, he leído varias novelas de Leroux, tanto de detectives como del mismo corte misterioso-fantástico de esta novela, y he de confesar que jamas he leído un personaje femenino suyo que no den ganas de asesinarlo. O no sabia escribir este tipo de personajes, o las hacia a las pobres imbeciles a posta, pero cualquiera que lea un dialogo de Cristine, o de cualquier mujer en sus novelas, sentira un irrefrenable deseo de retorcerle el cuello hasta subirle tres octavas la voz. No exagero si digo que los diálogos mas sonrojan tes salieron de su boca, mezcla de genuino candor o de estupidez supina. Muy buena tenia que estar la chiquilla para que el fantasma viera algo en ella, porque por su inteligencia, desde luego, no la busco.

!¿No entiendes que le hamo?¡
Sin embargo, la novela tiene virtudes, muy buenas virtudes, de las que justifican su lectura. El estilo de Leroux es muy bueno, sus descripciones son fantásticas, los escenarios de la opera, los decorados son fastuosos y coloridos, los dominios del fantasma, los recovecos por los que se mueve son oscuros, angustiosos y asfixiantes, sientes que  podría aparecer en cualquier momento y hacerte madre de sus hijos. Al contrario que los amantes, el resto del personajes son muy simpaticos: los que deben ser graciosos lo son, los que deben de ser odiosos lo son, no obstante ninguno de ellos tiene un gran peso en la trama, salvo uno del que no se debe hablar. Pero, sin duda, la mejor cualidad de la novela es el fantasma. Y es que el fantasma es una figura tan misteriosa, tan sugestiva y tan trágica que deseas volver a verlo constantemente. El es el motor de la historia y causante de los mejores capítulos de la novela, tiene a todos en jaque y tal es la carisma y la tristeza que transmite el pobre fantasma que deseas que triunfe y que le den matarile al insípido de Raoul. Pero claro, El fantasma esta indeciblemente desfigurado y como una puta cabra, yo tampoco pondría ese perfil en Meetic.

Y POR ESO NO ME TRAGO ESTA PELICULA

Quien se acerque a esta novela debe tener claras varias cosas. La primera, que se trata de un folletín, tiene sus defectos y sus virtudes: es cursi, es recargadamente dramatico y los personajes no tienen ningún desarrollo, son simples estereotipos, pero lo compense con una trama ágil, divertida y repleta de misterios que deseas descubrir, con varias escenas muy impresionantes y un personaje iconico e inmortal. Aunque me duele mucho no haber podido disfrutarla como la primera vez, mentiría si no os dijera que los pasajes que en su momento me emocionaron siguen manteniendo la fuerza conque los leí. Os doy un consejo, no releáis libros que os hayan marcado de pequeños, pocas veces soportan que hayas crecido, y el recuerdo, muchas veces, es mejor que revivir la experiencia; porque luego de leído, ya no te queda nada, salvo decepción... y un libro con varias paginas arrancadas. Joder.


domingo, 12 de abril de 2015

Miguel de Unamuno: Niebla

Autor: Miguel de Unamuno
Titulo: Niebla
Idioma original: Español
Publicación: 1914
Edición: Alianza Editorial
Recomendación: 10/10










Ay Unamuno, Unamuno... que grande eras entonces y que grande eres aun hoy en esta España que ha olvidado a todos los hombres que hicieron algo por enriquecer a su pueblo con su prosa y nuevas ideas y no persiguiendo como chimpancés una pelota o picando toros. Que ingrata es la sociedad con los que en su día fueron nombres excelsos y grandes que se escribían casi con tinta de oro y cursiva cervantina y ahora no son mas que lecciones que los niños odian aprender en las escuelas; si es que las aprenden. Unamuno, tu molabas mucho, y leerte ahora es como leer a un compatriota actual, tan poco ha cambiado nuestro país en estos cien años y tan parecidos son aun los defectos que a principios de siglo criticabas con ironía y envidiable sentido del humor.
Si, niños, me gusta mucho Unamuno, me gusta su prosa, me gusta su filosofía, su sentido del humor y sobretodo, sus personajes. Hace un tiempo escribí una reseña a San Manuel Bueno martir y mis comentarios fueron de fangirl hormonada, pero con gafitas de pasta: esa novelita marco parte de lo que soy, y me avergüenza decir que si no me hubieran obligado a leerla en el instituto jamas lo hubiera leído; tal es así el poco apego que tenia de adolescente a los grandes clásicos de nuestra literatura, y tal es la ostia que tenia en la cara, eso también. Cuando leí por primera vez a Unamuno me explicaron en clase que esa no era su mejor novela, es mas, muchos la catalogaban de una obra menor dentro de su producción, lo cual me parece una sentencia atrevida incluso en bocas de académicos; pero que se yo, solo soy un estudiante de biológicas con tiempo libre. Como decía, según me explicaron el puesto de obra por antonomasia, de magnum opus, si nos ponemos pomposos, lo ocupa Niebla; y tras leer este libro pasado dos años desde la lectura de San Manuel, con la cabeza mas asentadas y supuestamente con mayor madurez mental (MENTIRA, MENTIRA, MENTIRA) he de confesar... que es cierto.

Niebla nos cuenta la historia de Augusto Perez, un pequeñoburgues cuya madre ha muerto recientemente heredando una fortuna que le permite vivir sin trabajar de forma desahogada junto a sus dos criados. Su vida de snob transcurre plácidamente, filosofando y monologando, hasta que conoce a su vecina Eugenia, de la que se enamora perdidamente y la cual le rechaza al primer amago de cortejo. Esta es la primera de un cumulo de desgracias le sumirán en una profunda confusión que le harán dudar de todo en lo que creía, hasta de su existencia, hasta el punto de enfrentarse a su propio creador: UNAMUNO.


Esto apestaba a Nolan cien años antes de Nolan, es espectacular. Niebla es, precisamente, una de las obras mas importantes de principios de siglo por darle otra vuelta de al genero novelistico, al que satiricamente se referia como nivolistico, creando el primer intento de obra metaliteraria. Cada pagina de esta nivolita es un derroche de humor, ingenio y metafísica; y digo humor, que no deberia, por su personaje principal, Augusto Perez. Augusto es un personaje que no puedo si no encontrar parodico, es tan profundo como un pozo sin fondo, y tan intenso como una peli de Bergman. La mayor parte de la novela la componen sus pensamientos en forma de soliloquios de sesudos devaneos filosóficos ¿Que es el amor? ¿Que es sentir? ¿Que es la existencia, el estar vivo? ¿Pienso luego existo, esto es así? ¿Acaso las mujeres tienen alma, acaso la tenemos nosotros? Muchas de ellas tienen un genuino sentido filosófico, y de ellas nacen en el lector profundas reflexiones, si, pero es tan ridículo como se expresa el personaje que me era imposible tomarlo en serio.

Pero no solo de Augusto se compone la novela, para nada. Como he dicho antes, la mayor parte de la obra se componen de los pensamientos de Augusto, la otra gran parte se componen extensos diálogos, tanto o mas filosóficos que los monólogos. Y es que los otros personajes son también para echarlos de comer a parte. Ademas de los criados de Augusto, racionales y lógicos, Eugenia, una verdadera zorra, con perdón, tenemos a los tíos de Eugenia, una alcahueta de cuidado la una y un anarquista bufonesco el otro; tenemos a los amigos de Augusto, personajes la mayoría de otras novelas de Unamuno que arrojan su punto de vista de la vida, el amor y los problemas que atormentan la cabecita loca de Augusto, e, incluso, el propio Unamuno, dios todopoderoso al que su creación... !le echa huevos¡

Esto es un hombre bien machote
Niebla, en si, cuenta una historia de amor que, gracias a los personajes y el desarrollo de la trama apoyado en diálogos y monólogos, se transforma en una historia con mucha profundidad e interpretaciones, y su mayor virtud, ademas de introducir un elemento tan interesante como es la metaliteratura hace casi 100 años, es como trata el absurdo de la existencia del ser humano. La Niebla tiene una profunda carga simbólica y filosófica sin llegar a ser abrumadora ni molesta, para mi sorpresa ha sido un libro muy divertido y ameno de leer, que me ha hecho pensar y entretenerme con buena filosofía y, sobretodo, con una buena parodia al postureo intelectualoide. Añadamos a este conjunto, ademas, la fantástica prosa del autor, hay paginas que se leen con gozo, paladeando cada una de las palabras de las que se componía una brillante frase y que te obligaban a decir: si es que este cabron era bueno, era muy bueno. Una lectura muy recomendable aunque este no sea un genero atractivo para el lector casual denle una oportunidad, estoy seguro que mas de uno se sorprenderá y descubrirá un clásico tan actual que parece que aun vive entre nosotros.
Don't fuck with Unamuno... never



sábado, 11 de abril de 2015

H.G Wells: La isla del Dr. Moreau

Autor: H.G Wells
Titulo: The island of Dr. Moreau
Idioma original: Ingles
Publicacion: 1896
Edicion: Anaya tus libros selección
Recomendacion: 8/10








Aunque esta novela tenga ya mas de 100 años, su lectura resulta de lo mas actual, sobre todo para el interesado en la biología profesionalmente -dígase, servidor- o para todo ecologista con ideas fundadas e inteligencia -dígase, los que no me tiran huevos-. Es un hecho que el autor británico, H.G Wells, redactaba panfletos socialistas disfrazadas de novela de ciencia ficción, con mayor o menor éxito, le pese a quien le pese: La guerra de los mundos es una critica hacia el colonialismo ingles sustituyendo los rifles por trípodes; La maquina del tiempo utiliza el viaje al futuro para realizar una critica a la sociedad de clases victoriana, y La isla del Dr. Moreau presenta cuales son los delicados limites éticos en el progreso científico y las consecuencias de jugar a ser Dios. Francamente, Wells no es santo de devoción, y se debe en parte a esta necesidad de ser critico en detrimento del desarrollo de una trama solida, quedando como una simple excusa. No obstante, he de decir que el debate que suscita esta obra acompaña tan bien a la trama que en ningún momento sientes que estas leyendo un ensayo narrativo retrofuturista, sientes que lees una gran historia, una historia oscura, sórdida e inteligente.

Las manos quietas...

La obra comienza con el rescate de un naufragio de nuestro protagonista, Edward Prendrick, por un barco que se dirige a una isla anónima y de paradero desconocido a la que su salvador, Montgomery, debe llevar un cargamento de animales. Pendrick pronto descubrirá que algo extraño ocurre en esa isla, y que esta muy ligado a los experimentos que realiza su anfitrión, un tal Dr. Moureau. Pronto descubrirá con horror que aquellos experimentos de los cuales solo era consciente por los alaridos y gritos que oía desde su habitación consisten en la manipulación quirúrgica de animales, monstruosamente deformados para caminar, actuar y pensar como seres humanos. Pero como bien sabemos, jugar a ser Dios nunca sale bien, por lo que nuestro protagonista se vera rápidamente obligado a sobrevivir.

Mas o menos igual pero en la selva

No es de extrañar que la novela causase un gran revuelo en 1896 y que se la tildara de sensacionalista. Es una obra cruda, muy dura, si no fuera porque el autor no se recrea en descripciones viscerales diría casi morbosa. La sociedad de los animales-humanos causa una gran impresión la primera vez que se presenta ante Pendrick y este la narra al lector entre boquiabierto y aterrado. Las creaciones de Moureau se rigen por un estricto código, casi sectario, que repiten como una letanía constante. Si bien es cierto que Wells nunca se caracterizo por un estilo brillante, en esta novela funciona por su frialdad y su dureza, sosteniendo a la historia y dotándola de una mayor incomodidad. Los personajes no destacan demasiado, aunque esto no es un defecto per se, puesto que la trama se centra exclusivamente en los experimentos y su esbozo de sociedad ademas de la posterior historia de supervivencia del protagonista en la selva. La vigencia de esta obra actualmente se debe, como quizás hayáis imaginado, con el debate acerca de la manipulación genética, que podría resumirse en que algo que pueda realizarse no significa que deba realizarse.

Horripilantes imágenes de los habitantes de la isla...

Este es un mensaje muy inteligente, tanto para defensores del progreso a ultranza como para detractores, y en la novela queda plasmado con rotundidad y precisión esta rebelión de la naturaleza contra el capricho humano. Es una novela de ciencia ficción clásica muy recomendable, se lee en un suspiro, tiene momentos de tensión y suspense que casi rozan los umbrales del genero de terror. Si tuviera que vender Wells a alguien, le diría que empezara con esta novela o con la archiconocida guerra de los mundos.

¿Que os parece esta nueva forma de presentar las reseñas? ¿Le da un aspecto mas ordenado a la entrada, o el modelo anterior era mejor? Decidme que os parece esta innovación en los comentarios.

viernes, 10 de abril de 2015

Carlos Fuentes: Gringo viejo

He tenido serios problemas a la hora de enfrentarme al análisis de este libro pues me encuentro muy confundido. Desde el vamos, no se decir si este libro me ha gustado o lo he odiado, si es brillante o pretencioso, si es poético o cansino, si lo que muestra es un desarrollo de los personajes o dispensadores gratuitos de filosofías de vida. Se que el autor, Carlos Fuentes, premio Cervantes y una de las voces mas importantes de la literatura hispanoamericana, llegando a ser casi Dios en la tierra en su Mexico natal; se también que esta obra en particular fue la que le reporto el reconocimiento internacional y que es uno de los pilares que sostienen lo que se llamaría el boom hispanoamericano junto a obras maestras como La ciudad y los perros o 100 años de soledad. Y soy capaz de ver porque merece estos honores: la forma de narrar es muy novedosa, haciendo saltos en el tiempo, cambio de voces y perspectivas, largas introspecciones psicologicas, añadiendo algo de realismo mágico al conjunto, utilizando un lenguaje escatologico y crudo a veces y atractivamente poetico en otras, haciendo una disección política y humana profunda de una de las épocas mas convulsas de su país. en conclusión, bien escrita esta y el estilo es supremo; pero en lo que a efectos de trama se refiere... entremos en materia.

Gringo viejo nos narra la historia -ficticia, por supuesto- de los últimos años del escritor americano Ambrose Bierce, que con casi 70 años marcha a la frontera mexicana para morir como un gringo en la revolución junto a los villistas. Integrado ya en sus filas, conoce al que sera su superior y rival, el general Arroyo, y una institutriz americana abandonada por la familia que la contrato, Harriet Winslow. Con la revolución mexicana como escenario, conoceremos a estos tres personajes, cada uno de ellos con identidad propia y una forma de ver el enfrentamiento en particular, y la vida en general, únicas, a veces diametralmente opuestas.

Quizá no todo el mundo conozca a Ambrose Bierce, pero en su época y país fue muy popular como escritor y critico, sobre todo esto ultimo. El amargo Bierce, le llamaban, y es que el buen hombre era cínico, desagradable y mordaz hasta extremos casi intolerables para su época. Nadie escapaba de la afilada pluma de Bierce, nadie estaba libre de su ácido humor y sus venenosas criticas; es esta forma de ser tan característica la que me animo a ver el libro, pues esperaba encontrar un hijo bastardo de Perez-Reverte y Clint Eastwood, sentenciando como en su diccionario del diablo y sin dejarse joder por nadie. Y creo que esa fue mi primera decepción. Carlos Fuentes reinventa a Bierce y lo convierte en una versión descafeinada de si mismo. Tiene sus momentos, si, menciona sus obras, también, su visión de la vida es amarga, si y si, pero no es Bierce, es una parodia, una caricatura.

Sin embargo, no creo que esto sea un fallo del libro, porque Fuentes deja bastante claro que Bierce, el Gringo viejo, es una escusa para ver la revolución desde otra perspectiva y contrastarla con la del revolucionario fanático, el general Arroyo, y con la del utopista, Harriet Winslow. El general Arroyo resulta un personaje genérico y mal construido, por el simple hecho de que es un analfabeta, dicho por el propio personaje párrafos después de su presentación, pero reflexiona como un verdadero letrado. Ojo, un analfabeto puede ser muy inteligente, pero la inteligencia es una cosa, y la capacidad de expresar ideas y meditaciones es otra; para lo segundo hace falta educación y leer libros, y eso es un hecho. Es un revolucionario convencido, odia a la burguesía que le trato como esclavo desde el día en que nació, quiere una nación en la que nadie le diga lo que debe hacer, el clásico antisistema, poco mas le encuentro y poco mas me parece que nos quiera contar. Harriet, en cambio, si me gusto mucho como personaje: es una mujer fuerte, inteligente, valiente, abandonada en una tierra hostil y salvaje pero convencida de que, con la educación adecuada, puede salir de ese pozo de barbarie. También hay que decir que la pobre mujer es un paciente freudiano de manual: ve en el gringo viejo su padre, un desertor militar, y desea tirárselo, pero no lo hace, dice el porque, si, pero lo encontré muy enrevesado y no creo ni que pueda expresarlo con palabras.

... o tal vez si.


Este es el mayor problema que he tenido con la novela: la relación entre sus personajes y sus parrafadas. Los personajes se gastan entre ellos un rollo muy raro, tienen una relación amor-odio ininteligible y excesivamente artificial, sobretodo por el lenguaje y la forma de narrar de Fuentes. Es casi el mismo fallo que le encuentro a Henry James, sus constantes devaneos de intronspeccion psicologica que mas que aclarar que sienten o piensan sus personajes confunden en el mejor de los casos y aburren en el peor. Muchas de estos parrafos no los entendi, directamente me frustraron porque no sabia que quería decirme el autor o si de verdad quería decirme algo. No me atrevo a tacharlo de pretencioso porque, sencillamente ¡No lo se!

Ke me quedao to loko, valla.


Como he dicho al principio, no se como analizar esta obra, no se si recomendarla o no, por eso, prefiero dejarlo a vuestra elección y criterio. Si hay algún lector del blog mexicano, pues me imagino que alli la obra de Fuentes sera lectura obligatoria en la escuela, por favor, hacedmelo saber en los comentarios porque, palabra,  yo quería entender esta novela, y lo único que me ha dejado ha sido una sensación de vació e ignorancia...

martes, 7 de abril de 2015

Antonio Muñoz Molina: Ardor Guerrero

¡Ay, la juventud de hoy en día! ¡Irresponsable, viciosa, degenerada, amoral y sin valores, una mili es lo que necesitan los jóvenes, que los metieran en vereda! Estoy seguro que mas de uno ha escuchado estas sentencias de abuelo cebolleta, aunque seguro que no con palabras tan suaves. Y es que en esta España de olor naftalina, si no se educa castrensemente, te sale el hijo yonki, o peor: comunista. Algo así defendía la mili, el campamento scout fascista que pretendía convertir barbillas peladas en hombres de crespo pelo en pecho, y que se mantuvo aun en los primeros años de la democracia porque, claramente, nadie voto a Kodos. Habían algunos que si disfrutaban del servicio militar voluntario, aquellos muchachos provincianos que no habían visto nada mas que sus pueblos y que se encontraban de repente en las playas canarias, Marruecos o en Chafarina; habían otros que se adaptaban rápidamente, porque eran mas psicopatas que el sargento de La chaqueta metálica o porque de verdad disfrutaban de la disciplinaria vida militar. Pero si alguno de vuestros padres os ha hablado de ella, para la gran mayoría  fue un recuerdo muy amargo; y si la mili te toca en Euskadi, a principios de los ochenta, la mili no es un recuerdo amargo, es una pesadilla.

GRRR, !!!WOF, WOF, WOF¡¡¡

Esto fue lo que le ocurrió a Antonio Muñoz Molina, escritor jienense, el mas reciente ganador del premio Príncipe de Asturias, y con obras sobre la guerra civil, la posguerra y la transición que le han convertido en la voz de toda una generacion y le han encumbrado como de los mejores narradores españoles actuales junto a nombres igual de excelsos como Javier Marias o Enrique Vila-Matas. Esta novela, que mas debería considerarse memorias, es toda la experiencia vital de un joven estudiante barbudo en el peor lugar de España en el peor momento posible.

El libro comienza como he dicho como unas memorias de la mili cualquiera, narrando los sucesos que espera uno encontrarse en un campamento militar: oficiales ladrando, veteranos haciendo la vida imposible a los nuevos reclutas, la instrucción, las marchas, las galerías de tiro en resumen, el anquilosado modo de vida del ejercito español de la época. A la llegada del recluta Antonio a Euskadi, todo el relato cambia y se convierte en un retrato de la sociedad en la época en que ETA se cobraba una o mas victimas semanales. Aquí es donde mas de uno podría arquear una ceja: ¡Ya vamos a demonizar! Yo no pienso entrar a ese juego, así que guardare un respetuoso silencio, pero me tomare la libertad de bajaros esa traviesa ceja. Antonio Muñoz Molina no es cualquiera, y no cae en el maniqueismo barato, ni se demoniza ni se ensalza a ningún bando; mejor dicho, no hay bandos, solamente nos cuenta lo que el vivió, las circunstancias, y sus sentimientos, casi todos de pavor. Lo que si que me vais a permitir es hacer una reflexion puramente personal, y es que ETA por entonces si se cobraba victimas diarias y cometia asesinatos a sangre fria; eso no es demonizar, eso es un hecho, y lo vais a ver narrado con palabras mucho mas duras que las mias que, a mi parecer, son las que merecen actos así.

Normal que acabaran así: en el campamento no habia Wifi...


El estilo de Muñoz Molina es muy personal, con frases inacabables, subordinando hasta llegar exhausto a un ansiado punto y seguido. Hay muchas emociones y sensaciones, mucha melancolía y nostalgia confusa, entre amarga, por la experiencia en si, y genuina , por los compañeros que le dieron un consuelo en ese entonces ahora desaparecidos u olvidados. Es, ademas, como he dicho antes, un relato de una época muy dura de la historia de España, en la que no me pienso meter, pero que no pienso ni olvidar ni suavizar con palabras amables, como he hecho anteriormente. Es una lectura recomendable, casi diría que necesaria para comprender nuestra historia mas reciente; acérquense sin miedo, pero acérquense.

Acercaos sin miedo, niños...

domingo, 22 de marzo de 2015

H. Rider Haggard - Las minas del Rey Salomon

Aunque en mi blog suela escribir como si fuera un filologo de la vida con aires de ángel caído y critique obras intensas con una pomposidad que tira a lo pretencioso, en el fondo soy como un niño pequeño, barbudo y feo, pero un niño pequeño al fin y al cabo. Creo que la mejor forma de demostrarlo es mi amor por las novelas de aventuras. Por mucho que algunos expertos se esfuercen en dignificar al genero folletinesco y de aventuras citando simbologias ocultas, criticas sociales encubiertas -o no tanto-, o simplemente como un detallado testimonio de una época, cuando estas obras se crearon no tenían mayores pretensiones que las de entretener a la clases populares.  Muchos otros grandes escritores, hoy clásicos literarios, que se vieron obligados a publicar sus mejores obras en este formato no los meto en la afirmación anterior, pues creo que salta a la vista que su intención inicial no era la de entretener, eran otras muy distintas y variadas; Ademas, autores como Dumas, aun rodeado de negros -literarios, obviamente-, escribían de puta madre.

La obra de H. Rider Haggard, escritor británico prototipo, aventurero, intrépido al igual que sus personajes, caballeroso y con un gran amor por las tierras salvajes, en la misma estela que Arthur Conan Doyle o Robert Louise Stevenson, diria tambien Kipling, pero, como he dicho antes, tenia pretensiones muy distintas a las de entretener. Fue el creador de dos sagas de aventuras que, en su entonces, fueron un éxito de publico, pero que actualmente solo se las recuerda por la participación de uno de sus personajes en la liga extraordinaria de Alan Moore. El tiempo, por desgracia, es así de perro en algunas ocasiones, aun tratandose del creador del género de aventuras en lugares mitológicos o de descubrimientos fabulosos. Estas dos sagas fueron la saga de libros de Allan Quatermain, el legendario cazador de elefantes de las peligrosas sabanas sudafricanas, y la saga de Ella, o Ayesha, soberana de un legendario reino oculto en las inexploradas y selváticas regiones del corazón de África. El resto de sus obras podrían catalogarse de menores, unas aproximaciones al genero de la ciencia ficción y unas novelitas de aventuras con los zulues de protagonistas y otras leyendas nativas. Pero centrémonos en las minas del rey Salomon.



Quatermain según Moore

Lord Henry, un caballero ingles, recurre a la ayuda del experto cazador Allan Quatermain para encontrar a su desaparecido hermano George, que fue al Africa profunda en busca de las legendarias Minas del rey Salomon, donde se ocultan tesoros de incalculable valor. Henry y Allan contaran con la ayuda de un capitán de la marina y un nativo con un muy apropiado secreto. Durante su aventura cruzaran sabanas y desiertos, enfrentaran a despiadadas bestias y a tribus guerreras hasta por fin alcanzar su ansiada meta, que cada vez se aleja mas del proposito inicial de rescate.



Allan Quatermain SUPREMO

Las minas del rey Salomon es la novela de aventuras definitiva del mismo modo que Indiana Jones lo es en el cine: es intensa, es frenética, trepidante, misteriosa y exótica. La pluma de Haggard refleja un África hermosa y despiadada, poblada de ancestrales misterios y de un exotismo delicioso; no me extraña que en su época esta obra fuera anunciada como "el libro mas asombroso jamas escrito" (sic), el británico promedio de la época victoriana quedaría asombrado por un retrato casi fantástico de un continente que por entonces empezaba a desvelar sus secretos. Los personajes siguen mas o menos la estela clásica del genero de aventuras: Lord Henry es orgulloso y tenaz, como buen modelo; Quatermein, nuestro protagonista, aun siendo un avezado cazador, siente que muchas veces la aventura le supera, convirtiendole en un héroe mucho mas tridimensional que sus compañeros; el capitan sirve mas como elemento cómico que como personaje funcional, y el nativo es un deus ex machina sin desarrollar, lo cual  es comprensible para la época. Aunque es bastante menos ofensivo de lo que uno podría imaginarse al estar escrito por un británico residente en Sudafrica... El estilo de Haggard es correcto, para nada sobresaliente, no llega a entorpecer la lectura, pero tampoco se puede decir que sea un prodigio del lenguaje. 



No como otros ¿Verdad, Tolkien?

Cuando, tras superar numerosas dificultades, nuestros héroes al fin alcanzan las minas, estas se muestran con un resplandor propio casi maravilloso, como cuando descubrimos Shambbala o Irem de los pilares en Uncharted o Indy encuentra Petra: leerlo es revivir la infancia y la pasión por esas historias. Ojala pudiera hablar mas de la novela, pero la leí hace tantos años que los recuerdos de la misma están bastante distorsionados tanto por el tiempo como por la nostalgia. Aun así, la recomiendo encarecidamente, se lee en un suspiro y es imposible no disfrutar recorriendo la África salvaje de la mano del Macumazhan, "el que vigila en la noche", un personaje a descubrir. 

A propósito, existe una película, de los años 50, creo recordar, y que se la nomino a varios Oscars. Bueno, ni os acerquéis, es un verdadero insulto a la obra; la vi hace también varios años, pero su infame recuerdo aun perdura en mi mente. 



miércoles, 11 de marzo de 2015

Henry James: Lo que Maisie sabia

Creo que ya quedo claro en mi reseña a Otra vuelta de tuerca que Henry James no es santo de mi devoción. Es mas, recuerdo haberlo descrito como escritor palizas, algo que casi podría llamar un piropo si hubiera leído esta novela antes que Otra vuelta de tuerca: porque si el estilo de Henry James puede aguantarse y hasta encontrarse interesante, si somos generosos, en distancias cortas por la introspección psicológica que realiza en sus personajes, en novelas largas es directamente insoportable, de meterle fuego al libro y verlo arder como las piras de libros de la Alemania nazi, con ojos fanáticos extasiados por el crepitar de las llamas y el crujido agonizante del papel... 

Se me va, hoy se me va...
Lo que Maisie sabia es una novela con muy poca trama, a priori sencilla y, aunque escrita a finales del siglo XIX, muy actual. El libro nos cuenta la historia de la pequeña Maisie, una niña de 6 años cuyos padres se divorcian de muy malos modos, peleando constantemente por su afecto hasta que rehacen sus vidas y la niña se convierte mas en un inconveniente que en un chantaje emocional arrojadizo. Hasta aquí, como ocurrio con la otra novela, la trama es muy buena, y mas por el hecho de que el libro esta narrado a través de la perspectiva de la pequeña; ojo, no la usa como narradora en primera persona -gracias a Dios-, pero el narrador omnisciente utiliza siempre a Maisie como ojos, no dejándonos saber mas de lo que una chiquilla puede y debe saber de tan complicada situación. Este es un recurso muy inteligente, Henry James sabe utilizar, como en Otra vuelta de tuerca, geniales recursos narrativos para confundir al lector y darle una visión de la historia distorsionada o de interpretación ambigua, lo cual es genial... si no se tratase de un libro de Henry James. 

Voy a entrar en materia, Henry James todo lo que tiene de inteligente lo tiene de pedante: es capaz de ahogar una trama prometedora con sus infinitas y aburridas cadenas de pensamiento, reflexiones, meditaciones, diálogos artificiosos con puyas, criticas o filosofía soterrada, descripciones mastodonticas de cualquier ademan o gesto, varias interpretaciones a cada dialogo siempre buscando el mal entendido o, directamente, dándole la vuelta entera a un dialogo que bien podría ser un saludo o un me pica la entrepierna o me estoy descojonando del lector. Y este tipo de estilo, que aun siendo cansino podría aceptarlo si se contara a través de la perspectiva de un adulto, como en Otra vuelta de tuerca, me parece tremendamente imbécil tratandose de una niña de 6 años. Sonara hipócrita, pero no lo es: Maisie es capaz de ver todo y de interpretar todo lo que le dicen o le hacen rellenando mas de diez párrafos con cadenas de razonamientos infantiles, si, pero increíblemente meticulosos. Me explico, Maisie pocas veces entiende lo que pasa, pero eso no le impide fijarse en todo como si fuera una novia paranoica ¿Que niño hace eso? ¿Que niño es capaz de darle la vuelta a todo, a cualquier gesto, a cualquier frase, con tanto detalle como para ocupar paginas? Quizá yo fuera un niño particularmente imbécil y este comportamiento es habitual en un infante cultivado, o quizá en el siglo XIX los niños eran un portento de la deducción y por ello mentalistas en potencia, o quizá es que Henry James no ha convivido con un crió en su puñetera vida. Por eso el recurso de utilizar a Maisie como perspectiva me parece forzado, porque no me creo que eso sea una niña pequeña. 

Mas o menos Maisie ve el mundo así

Pero no solo tengo problemas con el estilo y la omnisciencia de Maisie, la trama es tremendamente insipida y repetitiva. Entiendo que una historia de divorcio mal llevado no se preste para rellenar 400 paginas y si un dramon de sobremesa de hora y media-dos horas, pero es que Henry James ni lo intenta hacer soportable. Si tuviera que resumir la trama es: padre y madre, a cada cual mas hijo de puta y egoísta, quieren o pasan de su hija, la chantajean emocionalmente, y se la mandan a una institutriz o a un ama de llaves; institutriz y ama de llaves quieren, se pelean o pasan de la niña, la chantajean emocionalmente y se la pasan a la nueva madrastra o el nuevo padrastro , que resultan ser unos padres maravillosos hasta que también se divorcian del padre y la madre -los de Maisie del principio, si-, se emparejan, se convierten gradualmente en unos cabronazos y vuelven a pasar de la niña. Moraleja...

                                     


¿Es que no habían servicios sociales en el Londres victoriano? Lo que Maisie sabia me parece un libro repetitivo, monotono, cansino, aburrido y extremadamente pretencioso. Tal vez no lo entendiera, tal vez Henry James me dejara catatonico mientras leía y directamente ni lo intente, tal vez sea imbécil por no ver la grandeza de las obras de James o porque simplemente ya le he pillado tirria. Sea lo que sea, no pienso acercarme a este escritor palizas y citando a un gran filosofo de la tierra media:

Avisados quedáis...
Ya aprovecho esta entrada para mencionaros que me he unido al club Adopta a un blog para promocionar un poco este zulo del que ya huyen incluso los murciélagos. Se que es difícil leer esto con seriedad teniendo a Gandalf muriendo encima, pero esto es muy importante para mi y para el blog, para que el sitio tenga mas movimientos y participación, que fue uno de los motivos por los cuales empece este proyecto. Quiero agradecer a Yurika Sekai esta oportunidad, a ver que tal se da todo y... no se que mas decir porque esto se me da muy muy mal...

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