Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Jazz. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Jazz. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de mayo de 2015

Whiplash

Haya por febrero, en tiempos mucho más felices, pude presenciar in streaming la gala de los Oscars. Injusticias a parte (dígase Gran Heroe 6) y marginaciones flagrantes (¿a qué familiar os mato Instertellar, cabrones?), me pareció una gala muy divertida y emocionante, ganándome con sus payasadas y actuaciones, sobre todo gracias a Neil Patrick Harris y su parodia al plano secuencia de Birdman; y bastante insípida en sus melosos tributos musicales, este año especialmente hipócritas por Selma. Pero creo que es a lo que nos tiene acostumbrado cada gala.  No obstante y obviando toda la polémica y la crítica anual, que muchas veces eclipsa a las películas (como estoy haciendo yo, vaya), este año ha habido grandes y grandiosas sorpresas. Lo confieso, me encanta el cine, pero no puedo asistir a cada uno de los estrenos de la cartelera, por lo que cacareadas películas como Perdida, Boyhood, Imitation Game y Birdman no las he podido ver, pero al menos por la publicidad las conocía. En cambio Whiplash fue algo completamente sorprendente: ni había oído hablar de la película, ni la habían anunciado en televisión. Hace poco que la vi, así que… hablemos de Whiplash, cojones ya.

Whiplash cuenta la historia de Andrew Neiman (Miles Teller), un joven y prometedor baterista de jazz que entra en la Academia Shaffer, el proclamado mejor conservatorio de EEUU (no sé cuánto postureo hay en esta afirmación, pero habrá que confiar en la peli). En este nuevo mundo Andrew se encuentra con una competencia despiadada que, unido a su nuevo profesor, Terence Fletcher (J.K Simmons), un brillante docente pero con uno de los métodos educativos menos ortodoxos que se pudiera imaginar, hará que saque el máximo potencial que es capaz, aunque ello le cueste su integridad personal.

Por lo que parece Whiplash se concibió en un primer momento como un cortometraje de 18 minutos que consiguió una recepción muy positiva en el Festival de Cine Sundunce (un festival de cine independiente más famoso por los Simpsons que por sus propios méritos), y de este éxito se conseguiría la financiación necesaria para realizar una película completa. Y, si bien la película dura unos 90 minutos, he de confesar que se nota que la idea venia de un cortometraje. No me malinterpretéis, la historia es muy buena y se desarrolla de una forma magistral; todo el proceso de refinamiento al que se somete Andrew, su particular descenso a los infiernos a causa de la obsesión y el perfeccionismo está plasmado e hilado a la perfección, con una angustia genuina y lograda que se apoya tanto en la imagen como en la propia musica. Porque si pudiera definir Whiplash en una palabra seria esa: angustiosa. Andrew quiere ser el mejor, y se practica religiosamente para serlo, para demostrárselo a sí mismo, a su familia, al mundo y, sobre todo, a Fletcher. Para lograr este éxito lo sacrifica todo, su vida social y su integridad física y mental. La película transmite esta excitación mental apoyándose mucho en la música, en las escenas en que nuestro protagonista toca la batería (que me parece, además, una elección musical acertadísima para contar una historia así), y en menor medida en la fotografía, con planos más y más agitados conforme avanza la trama y planos detalle a los instrumentos que se suceden frenéticamente en las prácticas y los conciertos. Y hago este resumen aquí expresamente, para poder explicar cuál es el defecto, para mí, principal: el relleno.

Te voy a joder los cuatro fantasticos ¡Y lo sabes!


Como he dicho antes, Andrew está obsesionado con mejorar, y la película para enfatizarlo nos lanza una subtrama romántica en la que Andrew conoce a una chica, la dependienta del puesto del palomitas del cine, con la que mantiene una relación de menos de 10 minutos; una subtrama que, además, consta de tres escenas, una de ellas la cita propiamente dicha en la que ambos actores hacen gala de un autismo casi sonrojante. Podría perdonar todo esto si de verdad complementara al personaje pero, a mi parecer la película es capaz de transmitir y desarrollar al protagonista apoyándose únicamente en Fletcher, la familia y, sobre todo, la música. Hay otras dos escenas que también considero relleno, pero esta película sí que no puedo spoilearla; así que ahora vamos a hablar de los personajes.

J.J Jameson se canso de Spider-man y se dedico a la musica


Andrew Neiman es lo que podríamos llamar un chaval antisocial, ni tiene amigos, ni se lleva bien con su familia, solo vive por y para el jazz (y sin embargo en menos de dos escenas se liga a una chica, tocate los huevos). Miles Teller hace un buen trabajo para dotar a su personaje a lo largo de su via crucis personal de una emoción, un sufrimiento y una locura maniaca-obsesiva que va in crescendo a lo largo de la pelicula. Con muy poco, una simple escena de él tocando la batería, es capaz de transmitirte todo: emoción, dolor, miedo y frustración. Aunque he de confesar que la carisma de este muchacho brilla por su ausencia, llegando a interesarte poquísimo por sus problemas salvo cuando toca su instrumento. A nivel emocional, Miles Teller es como su personaje, vacio y autista. Te importa un huevo, y lo peor es que cuando lo juntas con J.K Simmons esto se nota aun mas.

En Minnesota solo hay vacas y maricones, soldado ¡Y a ti no te veo los cuernos!

Porque madre mía puto putisimo J.K Simmons. Menudo monstruo de la interpretación, es como ver al sargento de la chaqueta metálica haciendo compases de cuatro por cuatro. Fletcher roza la psicopatía, es tan salvaje y despiadado que fuerza a sus alumnos a límites del abuso emocional más carcelario. Escudándose constantemente en la anécdota de cómo Charlie Parker comenzó su carrera musical (su maestro le avento un platillo a la cabeza por tocar tan inspirado como otras veces), trata de sacar el diamante en bruto de cualquiera de sus alumnos, aunque sea a martillazos. Fletcher hostiga a sus alumnos hasta límites inhumano, y el talento de J.K Simmons es capaz de hacernos sentir mal por no saber llegar el ritmo e incluso de prepararnos para esquivar el siguiente platillo como si llevara nuestro nombre escrito. Y, aun con su sociopatia y crueldad, Fletcher es humano, muy humano, aunque la película, para su desgracia, lo simplifique con dos escenas, una de ellas algo tonta y la segunda algo forzada.

¿Sabes donde va a entrar todo esto?

Estoy olvidando algo importante: hemos hablado de la trama, de los protagonistas y algo de la fotografía, pero estamos olvidando el verdadero corazón de la película. La música, el jazz, es el esqueleto en que se apoya todo el filme. Creo no ser el único que piensa que el jazz no es de los géneros actualmente más populares, y si bien yo escucho algo de jazz siempre he sido aficionado del más tranquilo y meloso, ya sabéis, el de pianito y saxofón, bastante gay. Pero en Whiplash el jazz esta hipertrofiado como chulo de playa, es rápido, es frenético, es agresivo y está muy furioso. No es de extrañar que Fletcher haya elegido composiciones como Whiplash o Caravan (que es una ida de hoya importante), porque son tan violentas como el mismo. Cualquiera podría pensar que una batería en una banda de jazz es un simple acompañamiento para crear el ritmo, pero luego de ver Whiplash terminas por pensar que un buen baterista de jazz tiene siete brazos y una baqueta colgándole de la punta de la…

CARAVAN, ¡¡¡CARAVAAAAAAN!!!

Whiplash ha sido una sorpresa para mí en muchos sentidos. He pasado a no haber oído hablar de ella a convertirla en una de mis películas favoritas e, indiscutiblemente, una de las mejores del 2014. Mientras escribo esta conclusión está terminando de sonar Caravan y tengo las mismas sensaciones que cuando vi las escenas finales de la película: emoción y angustia. Echadle un ojo, no creo que os defraude, solo por ver el sadismo J.K Simmons merece la pena, y el Oscar.


¿Qué os ha parecido la película? Recordad que podéis dejar en los comentarios recomendaciones de películas, libros o álbumes musicales para que los reseñe y los critique lo mas humildemente posible.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...