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viernes, 4 de septiembre de 2015

Babadook

Luego de unas largas y bien merecidas vacaciones he vuelto para quitar las telarañas y el polvo acumulados durante más de un mes de inactividad y abandono. La verdad, es que me da hasta vergüenza lo poquísimo que escrito, pero entre el calor, la playa, y la falta de wifi, las ganas de ponerse a escribir desaparecían exponencialmente. Pero menos mierda autocomplaciente, he vuelto, y he vuelto con bilis, demasiada para un organismo humano saludable. Así es, hoy no voy a criticar, voy a despellejar una película, con tanta saña que voy a dejar a El pianista como una cinta familiar. Y es que Babadook lo merece… vaya que si lo merece.

Hubo un tiempo en que el género del terror en el cine brillaba con una oscura pero intensa luz. Espantosos monstruos que hicieron las delicias de los espectadores, primero en el cine mudo y posteriormente con los grandes clásicos de la Hammer; películas sobre temas tan sombrios que arrastran aun a día de hoy leyendas negras como El exorcista o Poltergeist, y grandes obras que, si bien entonces no contaban con los despampanantes efectos actuales tenían corazón, y ganas de estremecer. Sin embargo, a dia de hoy no queda nada de la genialidad de las películas de antaño, a mi parecer, el terror en el cine murió con Silent Hill. De por sí, es el género peor valorado por la crítica especializada en cualquier arte, pero, mientras que en la literatura el terror goza de una cierta elegancia –la calidad de Allan Poe es incuestionable, y eso a los critico les jode muchísimo- y en los videojuegos la inmersión del jugador es tal que el sentimiento de horror se acrecienta hasta rozar la delgada línea que separa la diversión del infarto. Una película de terror no tiene la elegancia y el arte que posee la literatura ni la interacción y sensación de inseguridad de un videojuego; se encuentra a mitad del camino de ambos, pero completamente perdido. Actualmente, el género se ha rendido al efectismo barato, al susto fácil y al violín estridente, rehuyendo cualquier intento de crear tensión o una atmosfera malsana, convirtiéndose únicamente en un recurso mas para que adolescentes puedan sentirse machos alfas mientras sus ligues se aferran a ellos a cada susto del cuarteto de cuerda. Ahora el cine de terror no da miedo, da sustos; películas como Insidious, Sinister, Paranormal Activity están cortadas por el mismo patrón, son complacientes, tiran a lo fácil y se dirigen al mismo impúber público, y prueba de ellos son la ingente cantidad de secuelas, a cada cual más abyecta. Viendo el panorama que acabo de describir es normal que Babadook se diferenciara y se vendiera como la MEJOR película de terror actual al alejarse de todo lo que ofrecían sus hermanas tontas y de crear un terror psicológico fresco y original…

Babadook y el acoso sexual

Mirad… Babadook no es ese diamante en bruto oculto entre el montón de carbón, no es ni será la película definitiva que intentan hacernos creer, por mi parte, ni siquiera la considero una película buena y mucho menos superior a sus hermanas. Vender mal a una película puede condenarla, creedme, a mi me vendieron Origen como la versión nolaniana de Matrix. Sin embargo, al Cesar lo que es del Cesar, Babadook no es buena… pero digamos que si intenta ser original, aun fracasando estrepitosamente.

Esta es la historia de una madre soltera y su hijo, un desequilibrado mental atormentado por terrores nocturnos, histérico e hiperactivo, que tiene completamente amargado a su madre ya de por sí bastante inestable por la muerte de su marido. Una noche, para ayudar a dormir al pequeño la madre le lee un cuento llamado Babadook, un cuento con ilustraciones siniestras y trama macabra. Desde ahí, nuestros protagonistas se verán constantemente asediados por la presencia del Babadook…

Te voy a devorar el colon mientras duermes

Babadook intenta desesperadamente diferenciarse del cine de terror actual: apuesta por una fotografía más cuidada, algún que otro toque interesante en el montaje con algunos juegos de racord y planos y trata de crear una atmosfera opresiva y desagradable. Mucha gente dice que resulta hasta poética y metafórica, mintiendo descaradamente, porque la película tendría que buscar esas palabras en el diccionario primero. Simplemente echándole un vistazo a los 20 primeros minutos de la cinta podemos darnos cuenta de dos grandes problemas. El primero, el guion. La mayor parte del guion hace que la historia avance forzada, por situaciones imposibles provocadas por diálogos tan artificiales y convenientes que sacan de la experiencia. Les pondré un ejemplo, sin spoiler, que ocurre en los primeros minutos. Como he dicho en la sinopsis, la madre es viuda y no lo ha superado, bien, pues curiosamente la película quieres que veas cómo no solo no lo ha superado si no que esta… como una puta cabra. Está en el cumpleaños de su sobrina junto a otras madres, madres que saben de su historia y, sin provocación ni alevosía, una de ellas dice: que valiente eres que estás sola y has superado la muerte del marido, o algo así. Es tan aleatorio y gratuito este dialogo que me dio un escalofrió; pero es que la reacción de la madre es, si cabe, aun mas aleatoria y absurda, totalmente fuera de tono. Perlitas como estas, unidad a una crueldad despiadada e inhumana de los demás personajes igual de gratuita, salpican la narración constantemente, y sientes que la película avanza no porque fluya con naturalidad, si no porque el guionista y director están hay detrás moviendo los hilos a su antojo y con mucha mala leche, enrollándolos, y haciendo que un cadáver reanimado como es Babadook se ahostie irremediablemente.

Si abre mas la boca se come a si mismo

El otro punto negativo son las actuaciones. Sería hipócrita enfocarme en esto, una película independiente australiana no puede permitirse un elenco hollywoodiense como Sinister –que tenia al resucitado Ethan Hawke-. Pero aquí el problema esta mas en la dirección que en la actuación. Mirad, si cogemos El resplandor podremos ver el mismo problema: esa película nos quiere mostrar la evolución del protagonista, como pierde la cordura y se transforma en un psicópata con un hacha; el problema es que ese protagonista es Jack Nicholson, que ya arrastraba una cara de loco desde el minuto uno. Aquí ocurre exactamente igual, pero sin… el talento de Kubrick –me ha dolido decir eso-. Babadook quiere mostrar la demencia de la madre, y cogen a una actriz con cara enfermiza que al poco tiempo ves como se transforma en un rostro contorsionado a lo mascara kabuki para mostrar lo que ya sabemos: QUE ESTAS LOCA. Esa transformación no provoca ninguna reacción porque es evidente y no asusta, es tan histriónica que provoca comedia. Pero la madre no es la única con este defecto, el hijo no le va a la zaga, y si eres asiduo a leer críticas, puedes ver como yo no soy el único que desearía estrangular al criajo con sus propias manos. Podemos ser objetivos, y debemos serlo: un niño con terrores nocturnos no es un chaval normal y los niños pueden llegar a ser cargantes, son niños y debemos entenderlo. Joder, pero es que cuesta. Entre que se pasa la película gritando histérico, un complejo de Edipo mal tratado, manía persecutoria y comportamientos psicóticos, y que cada dialogo suyo dan ganas de apedrearle la cara por el motivo que he expuesto en el párrafo anterior, empatizar tanto con el crio como con la madre es imposible, solo quieres que el Babadook venga y se los coma. Y explote de la indigestión.

Este es el Babadook -y la ultima, lo juro-

Hablando ya del Babadook, monstruo y detonante de la verdadera historia, tenemos lo que se supone es el gran fuerte de la película. Confieso que las ilustraciones del libro me encantan, y hasta el final el monstruo también. El diseño del monstruo parece una pesadilla de Edward Gorey, las escenas del libro son, para mí, lo más logrado de la película, pues ahí si se nota la atmosfera opresiva, la tensión, ahí es cuando la película de verdad te tiene atrapado entre sus garras. Pero te escapas al poco tiempo. He empezado esta reseña diciendo rehuía del susto fácil y los efectismos del cine de terror moderno, pero tal vez debiera haber matizado. Babadook tiene lo mismo que sus parientes, pero con menor presencia. Los sustos están ahí, tan poco cuidados como en cualquier película que utilice violines para enfatizar, y eso le quita toda la originalidad que a priori parecía tener el monstruo. Si veis el final de la película entenderéis a que me refiero, el monstruo manipulador en la sombra que juega con la oscuridad para atormentar se convierte en el típico monstruo que, para colmo, hace ruidos de dinosaurio.


Si al menos la película intentara lo que Shutter Island y jugase con si todo es producto de la locura de los protagonistas o de verdad existe el monstruo –la película lo deja todo muy claro con el final-, si de verdad explotara bien el sentimiento de culpa de la madre o respirase una verdadera atmosfera de cuento de terror tal vez le otorgaría a la película el titulo de inteligente. Pero ni existe ese juego, ni explota algo que, a mi juicio, haría la película muchísimo más interesante y la acercaría mas al thriller que al terror, ni logra atraparte por su ambientación o su historia. Esa patina intelectual de la que han revestido a la cinta he hecho que la juzgue con más dureza de la que merecía. Porque Babadook es eso, otra película de terror moderna mas, algo más original, pero igualmente fallida.


EUTANASIA AQUI

martes, 11 de agosto de 2015

The Road

Anoche por circunstancias que aun no sé explicar me encontraba alicaído, taciturno, tristoncete, y con más calor que la comunión de charmander, lo cual no ayuda más que para poner otro motivo más para la nota de suicidio. Una persona normal, con sus dos dedos de frente se hubiera dormido, pues eran las 2 de la madrugada o, en su defecto ya que el sueño no es una opción, se pone algo que de buen rollo, como Love Actually, y se arrima a su tarrina Haggen Dazs tamaño regimiento… Y descubrir que al final todos encuentran el amor mientras que tu eres un triste gordo insomne grasiento de helado de dulce de leche y que jamás vas a ser ni la mitad de atractante que Colin Firth… ¡Y es por eso que me puse The Road, por supuesto! Una película feliz, divertida, con sus florecitas y sus animalitos silvestres…






¡¡JODER, DIOS, JODER!!

The Road es la adaptación de la aclamadísima novela del también aclamadísimo Cormac McCarthy, nombre bastante frecuente estos últimos años en las votaciones del Nobel de Literatura y cuya obra ha sido adaptada con gran acierto en numerosas ocasiones, siendo, a mi parecer, No es país para viejos la mejor de todas ellas. Al contrario de lo que me gustaría no he leído ni un solo libro de McCarthy, todo lo que se de él es por las películas, así que está en esta reseña no habrá ni una sola comparativa por puro desconocimiento. Solo sé que la obra original es más cruda y con momentos que rozan lo gore, y os aseguro que la adaptación no anda escasa de crudeza ni de esos momentitos que nos tocan el kokoro. Con una estaca.

A mi las rebajas del Corte Ingles no me las jode ni Dios

Esta es la historia de un hombre y su hijo, y su lucha diaria para sobrevivir en un mundo convertido en un infierno de ceniza tras una catástrofe desconocida. En su constante viaje al sur irán buscando alimentos, cobijo, seguridad, evitando a los bandidos y a las grupúsculos que, en la desesperación, ya han recurrido al canibalismo.

La trama es sencilla, es una epopeya en la que vamos descubriendo el devastado mundo postapocaliptico en que malviven nuestros protagonistas. Un mundo gris, apagado, en el que el sol ha sido exiliado por siempre y donde la ceniza y el polvo reinan sobre todas las cosas. Jamás se nos explica que ocurrió, ni falta que hace, ese no es el enfoque. Esta es la historia de un padre y un hijo luchando por sobrevivir, como he dicho antes, una historia muy humana, muy cruda y muy, muy triste.

Los primeros 20 minutos no dejan de ofrecernos información del nuevo y demacrado mundo gracias a las potentes imágenes del padre y el hijo deambulando de aquí y allá, sobreviviendo; y de los personajes, apoyado sobre todo por la narración en off del padre y algún que otro flashback de su vida anterior. Luego de esos gloriosos 20 minutos, el viaje sigue su curso, con sus altos y sus bajos, vemos como nuestros personajes cambian por las circunstancias, otros personajes, no siempre potenciales depredadores, alguna que otra sorpresa inesperada pero, sobre todo, el mensaje que Cormac McCarthy quería transmitirnos: la humanidad. Es sorprendente como en un mundo post-apocaliptico, donde no hay que comer y un encuentro desafortunado puede ser el último respiro que des, alguien se ciña a un código moral, algo así como un trozo de civilización en un mundo de barbarie. Ese es el niño, que actúa durante toda la película como una brújula moral, sin dejar de ser en ningún momento un niño: caprichoso, ingenuo, confiado, como cualquier niño. Partiendo de esa brújula, asistimos a la consecuente degeneración del padre, el que tanto se esforzó en que el chico creciera con nobles ideales y nunca perdiera la esperanza. Todo este proceso degenerativo es plasmado de forma asombrosa por Viggo Mortenssen, que creo que no ha hecho un papelon así en su vida; aunque no he visto Historia de violencia, así que puede que exagere algo.

Ahora estas embarazada de gemelos

Hay algo que, por encima de todo, destacaría, aparte de la tesis: la fotografía. ¿Recordáis aquella reseña que hice en tiempos paleolíticos acerca de El imperio del fuego? Yo tampoco. Después de toda la paliza gitana que le propine dije que, por lo menos, su mundo post-apocaliptico se veía bien. De acuerdo, eso es porque no vi The Road. Os mentí. En The Road la fotografía esta brillantemente implementada para transmitir TODO. Abusa de los tonos grises y ocres, ni siquiera cuando hay luz podríamos decir que se trata de una escena luminosa, todo está ensombrecido por el polvo. Es la misma fotografía usada en No es país para viejos, pero llevada al extremo. Me es imposible imaginar esas atmosferas malsanas con aire western  que Cormac usa como escenario para sus historias sin esos planos saturados de polvo. Es mas, la fotografía me recuerda tanto a la de No es país para viejos que me es imposible no enlazarla con otra historia postapocaliptica, esta vez, de un videojuego: The last of us. Apocalipsis zombie aparte, The last of us The last of us y The Road tratan más o menos el mismo tema: la supervivencia, la pérdida de la humanidad, el uso de un crio como brújula moral… Y es por eso que la banda sonora tan genérica que tiene esta pelicula la hubiera sustituido por completo por los melancólicos acordes de Gustavo Santaolalla, el compositor de Brokeback mountain y The last of us. Le hubiera dado mayor dramatismo a las escenas y no hubiera desentonado con el polvoriento universo de Cormac.

Que no parezca que aquí solo pongo tonterías: mirad que fotografía. Preciosa.



The Road no es una película perfecta, para nada: su guion esta poblado por giros forzados y casualidades, varios momentos dramáticos son excesivamente efectistas y la música no ayuda nada para disimularlos, la figura del niño a veces se impone demasiado y se hace cansino… Pero The Road compensa esos fallos, a mi parecer, lo suficiente como para poder disfrutar de la historia que nos quiere contar, adaptando no la trama, pero si el espíritu de la novela, que invita a la reflexión y ofrece momentos muy duros y emotivos. Aunque no haya leído la novela tengo la total certeza de que es infinitamente mejor que su adaptación, sin desmerecer a esta para nada, como he dicho antes; por eso, os recomendare a ciegas que leáis antes la novela, tal vez la disfrutéis mas. Por mi parte, yo ya sé que libro leer…

HAHAHAAHAHAHAHAHAHAHA

jueves, 30 de julio de 2015

El Cuervo

Dada las pocas recomendaciones recibidas en la propuesta de la anterior reseña, la elección ha sido la mar de fácil. Unseenbook, una lectora muy asidua y querida en este blog, ha recomendado dos películas, a cada cual mas complicada de reseñar por su fama y su complejidad: así de mala gente es -yo broma-. Con Nosferatu directamente es que no me atrevo, soy incapaz de abarcar la obra de Murnau con las pocas habilidades analíticas y criticas que poseo actualmente; así que he decidido analizar y reseñar otro filme de culto, mas moderno: El cuervo, de Alex Proyas. Y para esta reseña no solo me he visto la película de nuevo, también me he leído los comics en los que se basa, así que hoy he hecho los deberes.

Si le echamos un vistazo a la escasa filmografía de Alex Proyas podremos ver que tiene un marcado fetiche por el cuero negro y los callejones lúgubres. Suyas son joyitas como Dark City, otra obra de culto de la que los Wachowski sacaron la mitad del argumento de Matrix y la estética neo-noir; o Yo robot, que con todo lo entretenida que es aun hace que Isaac Asimov se esté revolviendo en su tumba. Centrándonos únicamente en sus dos primeras películas, Dark City y El cuervo, se entiende lo del fetiche por el cuero y lo macabro: maneja una fotografía muy oscura, con preferencia por los planos aéreos y el gusto por el travelling, unas localizaciones oscuras y retorcidas, con una estética que rehúye cualquier color que no sea el gris o el negro. En el caso de nuestra película en cuestión, Proyas hace de su estilo un verdadero arte, adaptando a la perfección el aura gótica del cómic a la gran pantalla sin dejar ni una gota de negrura de las viñetas sin plasmar en los callejones y recovecos de la cinta.

¡Dale a la luz, Alex, hostias!

A día de hoy todo el mundo sepa de qué trata El cuervo, si no es así, la historia es tan simple que me atrevería a resumirla en una sola frase: Eric Draven es asesinado junto a su novia por una banda callejera con tal ensañamiento y crueldad que la muerte, encarnada por un cuervo, devuelve a nuestro protagonista a la vida para poder vengarse de aquellos que le mataron. A grandes rasgos la trama de comic y película son similares, excepto porque el comic no se centra explícitamente en el lado sobrenatural y existe como una doble interpretación de si eso ocurrió o no es más que la fantasía macabra de un comatoso Eric. Fuera de eso, la historia es insultantemente simple, una venganza de ultratumba que mezcla la oscuridad de Batman con el fanatismo del Conde de Montecristo y el armario satánico de Marilyn Manson. Sin embargo, el guion, aun en su simpleza, es perfectamente funcional y solvente, sin las idioteces propias del género como si la tienen las cintas de Paul W.S Anderson, que además de simples te vuelven paulatinamente imbécil con sus fantasmadas y chorradas varias. Por ejemplo, Blade, con el mismo exceso de lycra pero con la mitad de inteligencia. 

Mas o menos esto opina el cuervo de Blade

Además, el fuerte de la película, al igual que en el comic, no es su argumento: es su mundo. Ambas obras las rodea la malsana aura de la muerte, en el comic, la muerte de la prometida de James O’Barr fue el detonante de su creación -Y SE NOTA, MUCHO-, y la muerte de Brandon Lee, que era inevitable que no saliera en esta reseña el motivo principal por el que esta es una película de culto, está presente en toda la película. En El cuervo no hay lugar para la luz, todo es negro como la noche, incluso en las escenas diurnas o iluminadas el fulgor queda relegado a un punto, dando la sensación de constante claroscuro. La atmósfera es macabra, melancolica y claustrofobica, siempre es de noche y casi siempre llueve, cuando el protagonista recorre los tejados en unos fantásticos planos aéreos podemos ver que la ciudad esta retorcida sobre sí misma, el ambiente opresivo es palpable de principio a fin. Alex Proyas realiza un fantástico trabajo de dirección, sacando el mejor partido a las escenas con efectos muy vistosos, haciendo que todo se vea como un episodio perdido de Sin City, aunque con su identidad propia. En cuanto a estética, la película podríamos decir que es muy hija de su tiempo, aunque ha envejecido bastante mejor que Matrix o Dark City gracias a su sencillo argumento; luego volveré a esto.

El personaje del cuervo es interpretado con especial solvencia por Brandon Lee, mas a pesar suya que por su talento, pues al estar interpretando un personaje resucitado en circunstancias tan particulares le da una credibilidad que no podría lograr de otro modo, por desgracia. Produce una sensacion similar al Joker de Heath Ledger, salvando las distancias. Sin embargo, el Cuervo fílmico está bastante descafeinado en comparación al del comic, que está muy mal de lo suyo, con unos monologos delirantes y unas frases que, si bien algunas de ellas son míticas en la película, en el conjunto del comic tienen un significado mayor e, incluso, diferente. Es más, algunas de las frases que más se recuerdan de la película me suenan forzadas y rimbonbantes, como si por salir y sonar bien el comic tuvieran necesariamente que estar en la película. La caracterización de Brandon Lee, de todos modos, es sublime; y su cara de psicópata, acojonante.

¿Han dejado de balar los corderos, Clarisse? TSE-TSE-TSE



El resto del elenco de personajes está bien, excepto los villanos, que sufren ese síndrome tan propio de los noventa que hacía que se vieran más como Looney Toones que como personajes reales. El rol del policía, la chica y el villano se le da mayor importancia que en el comic, y complementan muy bien al personaje de el cuervo, dotándolo de algo más de profundidad. La música diegetica es un mezcla de rock y punk que complementan a la perfeccion con el sordido cuadro que es Detroit; con la extradiegetica se permiten mas libertades y utilizan unas comedidas melodías de piano triste para enfatizar ciertos momentos, aunque ni destacan ni desentonan especialmente. 

Antes he dicho que el argumento de El cuervo no es su baza principal, hay un gran matiz. Es cierto que la trama es una historia muy simple, manida, que hemos visto muchas veces y que veremos muchas más; sin embargo, tiene un detalle que la hace fascinante, y que es donde reside la fuerza tanto del comic como de la película: la historia de amor. Aunque se trate de unos cuantos flashbacks y un cruento asesinato, o mejor dicho, precisamente porque se trata de unos cuantos flashbacks y un asesinato, sentimos una inmediata conexión, y una sensación de pérdida y tristeza universal. Queremos que el vengador fantasma triunfe porque esos hijos de la gran puta han matado algo que era puro y hermoso, y no hay nada que haga fluir más rápido la sangre en las venas que una venganza por amor, y más si es así de bestial. Esta premisa, unido al fatalismo que reina en toda la película, en ambientación, en caracterización, en la música, hace que el Cuervo fascine del mismo modo que fascina la muerte.

Bitch, please, I'm fabolous


Por separado, El cuervo puede cojear en aspectos de trama, actuación y efectos, salvando la magnífica dirección y el opresivo ambiente gótico de Detroit, pero, en conjunto, El cuervo es más que la suma de sus partes, y mucho más que la película que mato a Brandon Lee por mas que se emperre mas de uno en lo contrario. En su época, tal vez la reacción fue exagerada y encumbraran a la película a un pedestal que no merece, pues sigue siendo una película de acción, una muy bien realizada, pero ni mucho menos El Padrino. Han pasado 21 años desde entonces, pero las reacciones que provoca siguen siendo las mismas, y, para mí, que la acabo de volver a ver, sigue siendo una gran película y una gran adaptación de un comic grandioso, de los que merecen leerse. 

domingo, 26 de julio de 2015

El abuelo que salto por la ventana y se largo

Justo cuando pensaba que los suecos solo podían cultivar el género de la novela negra con detectives serios pasando mucho frió o el cine de autor existencialista con actores muy serios pasando mucho frió voy y me encuentro con una de las películas más rocambolescas que me he echado a la cara en mi corta vida. Coged a Forrest Gump, un simplón que a lo largo de su vida ha vivido más experiencias de las que viviremos nosotros en siete reencarnaciones diferentes, dadle tendencias pirómanas y un centenar de años, haced que le persiga una mafia de moteros y, ale, ya tenéis el argumento de El abuelo que salto por la ventana y se largo. Ya de por sí, con un título tan largo podemos darnos cuenta de que no estamos tratando con una película normal y corriente, no, no, esta es una mierda muy seria. Basada en la obra homónima de Jonas Jonasson, muy probablemente mejor y más divertida que la película, un fenómeno editorial inesperado en 2009, siendo un best-seller mundial en relativamente poco tiempo, creo que por los mismos motivos con que he empezado a escribir esta reseña: porque no era una novela policiaca.

Allan Karlson, un anciano que acaba de cumplir los 100 años, decide abandonar por su propio pie el asilo en el que vive. Desde aquí, todo lo demás es una sucesión de anécdotas surrealistas cuyo detonante es el encontronazo con una maleta hasta las trancas de billetes “robada” a una mafia de moteros sueca. De forma paralela, la historia intercala numerosos flashbacks de la vida de Allan, plagada de personalidades famosisimas del siglo anterior y grandes, graaaaaandes cantidades de dinamita,  junto con la huida de la mafia en compañía de los numerosos compañeros que va encontrando a lo largo de su huida. No puedo ni quiero contaros mas, porque parte de la calidad de la película reside en su capacidad de sorprender. Y vaya que lo hace.

CHOO CHOO MOTHERFUCKA

Aun así, ya al principio al realizar una comparativa he sacado a relucir el fallo principal de la historia: en ningún momento deja de verse como una copia más surrealista pero menos inspirada de Forrest Gump. Nuestro protagonista no es retrasado, como Forrest, pero si algo simplón, y también tiene esa tendencia a mencionar la filosofía de madre en determinados momentos de la historia. Al igual que Forrest, la vida de Allan abarca cualquier acontecimiento histórico del siglo XX, en el que se ve involucrado activamente, incluso diría que más activamente que Forrest, y todo ello se nos relata en forma de flashbacks. Lo único que salva de este enfrentamiento a la película es que no tienen el mismo tono ni la misma intención: tras la capa de comedia de Forrest Gump se esconde una película con mucho drama y un bonito mensaje; El abuelo que salto por la ventana y se largo no, es una comedia desenfadada, y no trata en ningún momento de ocultarlo, ni incluso por esos intentos de mensaje reflexivo que toda película parece verse obligada a dar.  Y tampoco hay una Jenny a la que queramos estrangular con nuestras propias manos.

¡¡¡¡¡¡PORQUE ERES UNA ZORRAAA!!!!!

La película cumple su función, es divertidísima, desenfrenada, un bombardeo constante de anécdotas a cada cual mas absurda e hilarantes que no dan un respiro. Los personajes, que los hay a millares, son para troncharse: desde Allan, que es igual de encantador que Forrest pero con un toque mas macarra y destructivo, pasando por sus pintorescos compañeros de viaje hasta los villanos, histriónicos y chapuzas al más puro estilo Mortadelo y Filemón. No hay que olvidar que la película es sueca, y se nota en la forma de presentar la historia; al principio todo se siente muy extraño, los diálogos, los primeros flashbacks y la presentación, pero es cuestión de tiempo entrar en el juego de la película, aunque esos primeros minutos sean decisivos para decidirse a verla o no. Si los aguantas, la película se ve sola, si no, se te hará insoportable. También os chocara un poco el maquillaje que usa Robert Gustafsson –Allan-, que se nota muy artificial, no es como Benjamin Button, que daba mal rollo por lo bien que se veia un niño con cara de abuelo, aquí da mal rollo porque parece una máscara de carne pegada a la cara de un hombre de cuarenta años.

Es como si hubiera salido mal un trasplante de cara; o hubiera cobrado vida el injerto


Si lleváis un tiempo leyendo mi blog veréis que no soy muy amigo de decir “la novela es mejor que la película”, pero en este caso lo tengo muy claro. El fuerte de esta historia son las anécdotas de las que se compone, y el libro tiene 400 páginas, ergo muchísimas más anécdotas e historias. Ya solo por eso debe superar a la película, que no deja de ser una versión condensada del material original. Es por eso que antes de leeros el libro veáis la película, porque si no si es verdad que no os va a gustar. Pero, si queréis echaros unas risas y no sois mucho de novela humorística, os recomiendo esta película, es mejor que media producción de Adam Sandler y los mongolos de sus comparsas. Palabrita del niño Yisus. 

Hoy os voy a lanzar una propuesta a todos vosotros, mis lectores. Quiero que seáis vosotros los que elijáis la siguiente reseña. Podéis elegir cualquier película o album, libros también, aunque si es largo probablemente la reseña se dilate bastante, así que nos centraremos únicamente en estos dos.
¡Sed libres de elegir la que mas os guste, sin miedos!

jueves, 9 de julio de 2015

La invención de Hugo

¡Por fin soy libre, por fin puedo dedicaros el tiempo que prometí al comenzar este blog! Ahora voy a poder actualizar muchísimo más rápido y no tan esporádicamente como antes, podre reseñar más libros, mas películas y más discos, incluso hacer alguno que otro top 10, que me encantan.  Así que vamos a empezar el verano con una película que hizo que uno de los directores más borricos del Hollywood dejara en entredicho, según los más críticos, toda su carrera.  Y es que si estrenas el 2010 con uno de los mejores thrillers psicológicos (Shutter Island) y en 2013 te solazas mostrando los excesos y la faceta más gamberra de Wall Street (El lobo de Wall Street) no puedes hacer  La invención de Hugo entre esas dos y esperar que la gente como minimo no se incomode en la butaca. Más que nada, porque esta película no parece de Scorsese, parece más un encargo a Scorsese con su gato de por medio como rehén. Con esto no digo que la película sea mala, pero el bueno de Martin tiene unos zapatos muy grandes que ocupar, y muy buenas películas a sus espaldas; lo mejor que podemos decir de ella sin pasarnos es que es mediocre en su desarrollo, pero  loable en sus intenciones. Pero hablemos con algo más de profundidad.
Hugo es un joven huérfano de no más de 11 años que vive solo entre las cañerías y zonas de mantenimiento de la estación central de Paris arreglando los relojes y sobreviviendo como buenamente puede tras la desaparición de su tío alcohólico. El único acompañante de Hugo es un autómata estropeado, herencia de su padre, que intenta arreglar con sus escasos medios, robando las piezas que necesita de la juguetería de la estación. Una noche es sorprendido por Papa Georges, el dueño, que le confisca la única herramienta para arreglar al robot: el cuaderno de su padre. Con ayuda de la sobrina del dueño, Hugo intenta recuperar su libreta y desvelar los misterios que encierra el autómata y conocer la historia de Papa Georges.

¡¡¡¡¡¡¡¡ES STEAMPUNK!!!!!!!!
Aunque no en lo narrativo, en lo formal esta película sobresale muchisimo. La fotografía es muy buena, y queda demostrado por el travelling que abre la pelicula, enfocando la estacion poco a poco, y el primer plano secuencia en que seguimos a Hugo por los ocultos pasadizos por los que se mueve. El diseño de los escenarios y de vestuario son exquisitos, oscilando entre el realismo de los años 20-30 y la fantasía folletinesca de fin-de-siecle; estos últimos particularmente atractivos. Ya de por si el tema de los años 20 me encanta, pero es que aquí los vestidos, los trajes, los abrigos y los uniformes se ven geniales. Lo que es sorprendente es que con el cuidado que tiene la fotografía destaquen tantísimo, y para mal, los efectos por ordenador. Creo que esto se debe porque fue la primera experiencia que tuvo Scorsese con las cámaras 3D, pero el resultado a veces es horroroso, y más para una película de 2011, cuando ya habían estrenado Los Vengadores, que te pueden gustar más o menos pero con una incuestionable calidad visual. La música, al igual que la fotografía, es muy adecuada para el contexto en que se mueve la película, es una música muy inmersiva que recuerda a veces a el Gran Hotel Budapest, por el uso de la balalaika, más que nada. Es de Howard Shore, el mismo que estuvo tras las partituras de El señor de los anillos, su fama le precede.

Para que veais que no miento, la pelicula se ve muy bien
Ahora bien, entramos en la trama, y al igual que en Los vengadores el que te veas de maravilla no significa que vaya a eclipsar toda la simpleza y todos los fallos de guion que tienes: aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Porque fallos de guion grandes esta película no tiene, únicamente situaciones forzadas y muchas casualidades, pero la historia es simple como el mecanismo de un chupete y tremendamente infantil e insulsa. Partiendo de la base de que el resumen que os he mencionado antes es la totalidad de la trama, que esta repleta de persecuciones absurdas y momentos tontísimos que podrían perdonarse por estar basada en una novela puramente infantil; pero la mayoría no son defectos del libro, es material original, a su pesar. El último párrafo se lo dedicare a los momentos en que la película mas brilla, cuando abandona al argumento. Ahora toca seguir poniendo a caer de un burro a Hugo. Y hablando de Hugo…
Hugo es soso, pero soso soso. Un niño ni malo ni bueno, ni listo ni tonto, y si habéis visto El juego de Ender, podréis ver que el registro que maneja Asa Butterfield es el mismo, hasta el punto de que si te pones las dos películas por separado, en dos monitores distintos, y agitas la cabeza freneticamente, cuando vuelvas a enfocar seras incapaz de diferenciar cual es Ender y cual es Hugo. A su favor diré que el chaval tiene unos ojos hipnóticos, parece sacado de esa peli de terror de los niños siniestros. Chloe Moretz interpreta a la sobrina del dependiente, una muchacha que te la hacen ver como excéntrica y alocada, cuando es una niña normal que lee mucho y que suelta de vez en cuando referencias a libros, pocas de ella acertadas. Como una en que Hugo la lleva por las tramoyas de la estación y dice: “me siento como Jean Valjean”. Pues joder, no sé en qué momento Valjean se dedico al funambulismo freelance, será que entre persecución y persecución tenía que entretenerse. También la vemos devolver al bibliotecario un libro de 300 páginas que dice ser David Copperfield, je, je… No. Perdon por ser quisquilloso, pero es que cosas así me llaman mucho la atencion cuando están mal, es un defecto mio, no de la peli. A favor de la joven actriz diré que parece mucho más humana que Ender y más creíble como niña, pero claro, hasta el autómata esta más vivo que Hugo.

Somos Asa Butterfield y vuestras almas ahora nos pertenecen...
Pero tenemos muchos más personajes. Tenemos a Papa Georges (Ben Kingsley), un hombre bastante amargado, torturado por su pasado, melancólico y gratuitamente cruel, el cual parece ser el defecto general de muchos de los personajes de esta historia, que al final en su evolución se convierte en el personaje más adorable y querido de la historia, al igual que su mujer. También tenemos la impenitente presencia del vigilante de la estación (Sacha Baron Cohen), que quiere ser algo así como una mezcla entre antagonista y alivio cómico y lo único que consigue ser es un Jar Jar Binks vestido de Javert. Sacha Baron Cohen tiene esa difícil cualidad de sobrar en una película, al igual que en Los miserables. Los demás personajes no importan mucho, solo añadiré al bibliotecario porque lo interpreta Christopher Lee, que dios lo tenga en su gloria, que solo necesitas verle en pantalla para prestarle atención. Así de imponente es, aunque no haga nada de nada. Y tiene huevos que tengan a Jude Law en el reparto y salga 5 minutos, tiene huevos...

AND I'M JAVERT¡ DO NOT FORGET MY NAME¡
La invención de Hugo fracasa al intentar contar una historia solida pero triunfa en llegar al corazón, sobre todo al corazón de aquel que ama el cine tanto como un servidor. Hugo tiene la capacidad de emocionar, los momentos en que los protagonistas y otros personajes describen al cine como ese arte de transformar los sueños en la realidad y de la pasión con la que estos artistas, estos escultores de sueños, los llevan a cabo. Cada fotograma de la historia de Melies es puro cine, genuino, tierno, y emocionante cine; un cine único cuyo propósito era el de excitar la capacidad de imaginar y maravillarnos, cuando solo buscaba sorprender, sin importar las tramas solidas y complejas y las grandes actuaciones y presupuestos. Tal vez Hugo quería convertirse en algo así, una cinta como las de principio de siglo y que su única pretensión fuera la de excitar la imaginación del espectador con una historia sencilla, infantil, pero fantástica. Sin embargo, todo esto se convierte en un quiero y no puedo. 

Hugo es solo un filme torpe que fracasa como película pero logra con creces el que creo era su mas factible propósito, ser una carta de amor al cine, un bonito homenaje con unos bonitos decorados. Tal vez sea solo por esos grandes momentos por los que os recomiende verla, en el fondo. Si amáis el cine de corazón, dadle una oportunidad a Hugo, dejaros llevar por Melies. Quien sabe, quizá a vosotros os guste mas la historia que a mi y tengáis ese valor añadido. 

martes, 23 de junio de 2015

Oldboy

Hace unos dias pude por fin ver uno de los que ya se habla como clasicos modernos del cine, una de las mejores historias sobre la venganza y la violencia jamás escritas, elogiada por los críticos de todo el mundo pero, aun así, no muy conocida por el gran publico en general por dos motivos: porque ya tiene más de 10 añitos y porque es coreana. ¡Pero eso se acabo, oh si! ¡Lejos quedan ya esos diez años en los que solo los hipster se autocomplacian hablando entre ellos en susurros sobre esta obra maestra, hemos conseguido que el cine coreano sea ya mainstream! ¿Cómo, diréis? ¡Muy fácil! Hollywood, en su infatigable busca de material original del que poder exprimir hasta la ultima gota de energía vital puso el punto de mira en Oldboy y, solo diez años después nos trajo… UN REMAKE.

Pero no pienso hablaros del infame remake hollywoodiense, ni de coña, vamos, voy a hablaros de Oldboy, simplemente os voy a adelantar algo de contexto para dos escenas que pretendo poner al final de la entrada, en la que veréis que como puede destrozarse algo simplemente trastocando el enfoque. Ahora si, hablemos de Oldboy. Entre las capas y capas de sarcasmo del párrafo anterior si que hay una verdad: Oldboy es una obra de culto sobre la violencia, al igual que Drive,  que hasta no hace mucho solo conocían los “cinéfilos” (y hipsters cuyo ego se media por cuan larga era su videoteca de cine iraní) y puso a Chan Wok Park y su Trilogia de la Venganza en escena en occidente; hace poco ha dirigido Stoker, su primer trabajo puramente “occidental”, pero me parece que no con mucho éxito.


El estilo de Chan Wok Park es muy característico y es lo que diría que le ha mantenido durante muchos años en el casi anonimato, y es que mas que característico podría decir que su estilo es desagradable. Sus tramas se cuecen a fuego lento, se recrea en la violencia cruda, y lo enfermizo, es frio y con un sentido del humor muy negro; su fotografia muchas veces son preciosistas y con mucho cuidado por la composición lo que, unido a la largas que son algunas tomas, hace que el tratamiento por la violencia sea aun mas crudo y distante. Oldboy es el mejor ejemplo de esta estética y este tratamiento, solo desde la premisa se nota que es hija de un asiático perturbado.

Definición gráfica

Oldboy empieza in media res, con nuestro protagonista en una azotea sujetando por la corbata a un hombre en el vacio. Bam, la primera en la boca. En ese momento comenzamos a conocer la historia de Dae-Su, un hombre de negocios y padre de familia que, una noche, es secuestrado y mantenido cautivo durante 15 años en una habitación con una televisión como única compañía. Cuando consigue escapar de ahí solo tendrá en mente un objetivo: vengarse. Pero esto no será tan sencillo, pues algo muy extraño se va filtrando conforme avanza la película…

Si la premisa hubiera acabado sin venganza este podria haber sido Oldboy


Con esta sinopsis uno podría pensar en una aproximación de El conde de Montecristo a los tiempos modernos más visceral y mas… china en el mejor de los casos, o a las típicas películas de venganza y acción de la misma escuela que John Wick (aunque ya quisieran tener la mitad de estas pelis el cuidado de John Wick. Sin embargo, Oldboy es una película muy suya, muy personal y, hasta cierto punto, muy original. La historia nunca es lo que parece, siempre tiene un giro de tuerca más que darle a la formula, volviéndose conforme pasa el tiempo más cruda, mas enfermiza, más confusa y mas desagradable. Os aseguro que es una película que una vez vista no produce el mismo impacto por segunda vez, en ese aspecto es un poco como El sexto sentido, o Seven: hay un infierno muy particular para gente que spoilea películas de este estilo, un infierno sin wifi, por ejemplo.


Dae-su, que por pura desesperación termino imitando todo lo que veía en la tele, incluido boxeo y películas, tras 15 años de cautiverio y riguroso entrenamiento ha salido a la calle convertido en un autista sociópata violento y sanguinario cegado por la ira. Y he de confesar, aunque eso me convierta en un psicópata, que es lo mas disfrutable de la película. Es tan bestia y tan hijo de puta que resulta hasta entrañable. Ademas, la interpretación de lunático que se marca Chin-Mik Suk no tiene desperdicio, es un monstruo.

Sin embargo, os voy a confesar que en Oldboy no he visto esa gran obra maestra de la que todo el mundo habla. No me malinterpretéis, veo todas sus cualidades, veo el exquisito y visceral tratamiento de la violencia y sus consecuencias, veo la calidad de sus planos secuencia, que son espectaculares y veo el excelente trabajo de guion que tiene. Pero también veo lo extremadamente asiática que es para todo, para los diálogos, para el desarrollo de la trama, para el tratamiento de sus personajes y por el ritmo tan exasperantemente lento que tiene a veces y lo confuso que resulta en otras. Los diálogos no sé hasta qué punto tiene la culpa la película, tal vez sea solo una mala traducción que les hace sonar como autista. Pero hay algunos personajes que tienen el síndrome Death Note, no son personajes, son angeles caidos, que caen mal por lo exageradamente pomposos que son; aunque si disfrutas del anime y sus cliches muy seguramente esto ultimo no resulte incomodo para ti.

Me van a matar a dislaiks por el comentario a Death Note



Como conclusión os voy a mostrar la misma escena, una pertenece a la película original y otra al remake. Es exactamente la misma escena, probablemente la más famosa de toda la cinta y la que queda en la retina una vez terminada. Sed libres de verla, no contiene ningún spoiler de la trama. Solo quiero que veais cuan fácil es coger una película y, sin ningun escrúpulo, arrancarle de cuajo toda su personalidad para reducirla al producto descafeinado con que disfruta de tomarnos el pelo todos los veranos.

Original

Americanada

martes, 9 de junio de 2015

Arrietty y el mundo de los diminutos

Cuando acabe de leer la premisa de esta película, asi, a lo tonto, me di cuenta que dentro de lo que sería el género de la fantasía, en mayúsculas, las historias cuya premisa se basa en una sociedad en miniatura que se convierte en el centro absoluto de la aventura debería considerarse como un sub-genero en sí mismo. Si nos ponemos clásicos y pedantuchos –ñañaña- podríamos decir que el primero en hacer esto fue Jonathan Swift en sus viajes de Guilliver allá por el siglo XVIII; si queréis quitar lo pedante a esta referencia solo tenéis que iros a la adaptación cinematográfica de la misma por Jack Black. Aterradora. Centrémonos únicamente en el cine, donde sí que podemos mencionar chorromil premisas casi idénticas: Ant Bully, Arthur y los Minimoys y sus dos secuelas, Epic, y por supuesto, la que tenemos hoy, Arrietty y el mundo de los diminutos que, confesare, de todas las aquí citadas, es la única que tiene calidad a mi parecer; salvando la novela de Swift, claro. A Jack Black que le jodan.


Arrietty y el mundo de los diminutos es un filme del estudio Ghibli, el afamado estudio de animación japonés que conoceréis por lo poco que me falto en esta entrada para comerle la… ¡Sin embargo! Esta tampoco es una película de Miyazaki, y no sé por qué no reseño alguna de Miyazaki, la verdad, porque me he visto todas. Cobardía, seguramente. Como iba diciendo, esta película, opera prima del jovencísimo director Hiromasa Yonebayashi (escrito de memoria, eh), es una adaptación de la novela fantástica Los incursores de la autora británica Mary Norton. Desconozco por completo cuan fiel es la película a la novela porque ni siquiera conocía que existieran mas novelas de este estilo, aparte de Arthur y los Minimoys; pero conociendo que Miyazaki se paso a la torera el libro del castillo ambulante y que Takahata le cambio el final a Kaguya, me imagino que el estudio también hará interpretaciones muy libres de las adaptaciones. Tampoco es que esto lo considere un defecto,  he tenido que buscar el nombre de la novela en la Wikipedia. Y ahora, hablemos de Arriety.

¿No os recuerda esto a Attack on titans? 

Bajo una casa de campo a las afueras de Tokio,  una familia de diminutos humanos del tamaño de muñequitas viven realizando incursiones nocturnas para aprovisionarse de víveres y materiales, siempre alerta para no ser descubiertos por los habitantes de la casa. Arriety, la hija del matrimonio, llena de vida y energía,  es vista en su primera incursión por el nuevo habitante de la casa, un niño enfermizo que, para su sorpresa, intentara comunicarse con ella por todos los medios posibles. A medida que se cimenta esta nueva amistad la existencia de los diminutos será amenazada.

Cuando alguien me pregunta cual es mejor, si la animación japonesa o la americana, siempre le pongo el ejemplo de Arrietty. No es fácil hacer una comparativa de dos estilos tan diferentes y de dos formas tan distintas de ver el arte de contar historias, pero con Arrietty se puede observar claramente donde está la diferencias de estilos; por desgracia, el ejemplo que voy a poner contiene un pequeño spoiler, así que si no has visto la película deja de leer ¡¡¡¡¡AQUÍ!!!!!!! (seleccionad la parte del texto oculta en fondo blanco)

MIRAD AL KOALA, SOLO MIRAD AL KOALA

En el último tercio de la película, la madre de Arrietty es capturada por la sirvienta de la casa, y la misión de nuestros dos protagonistas es rescatarla. Este suceso es previsible, durante toda la película sabes que va a ocurrir de un momento a otro pero, sin embargo, en Arrietty esto ocurre casi al terminar la película, mejor dicho, tras terminar el rescate solo quedan 10 minutos para los créditos. Si esta hubiera sido una película de Disney o Dreamworks, este suceso hubiera sido el gran giro y la trama giraría en torno al rescate, mientras que en Arrietty se ha ido construyendo en torno a la relación entre los personajes. Amparándose en que es una historia para niños, la animación occidental maneja la trama con mucha más acción y conflicto, mientras que la japonesa opta mas por un ritmo más reposado para poder desarrollar los personajes y deslumbrar con la animación: es imposible hacer una comparativa cualitativa con estilos tan diferentes.

Arriety es, dentro de lo que sería el estudio Ghibli, una obra destacable pero no muy citada, el motivo para mi es completamente desconocido. No es una película perfecta, no es de Miyazaki ni de Takahata, pero tiene el sello Ghibli: es emotiva, sus personajes son entrañables, la animación es vibrante, colorista y alegre, la historia es sencilla, infantil, pero con complejos mensajes. Si hay algo que me gusta de esta película son los personajes, porque es de las pocas películas en que los personajes infantiles están bien escritos y desarrollados, en ningún momento su comportamiento resulta forzado ni artificial, y la relación se desgrana con muy pequeños momentos hasta el final, hay muchísimo conflicto entre Arriety y el joven chico, intentos de comprenderse, diferencias, y todo ello contado, como digo, con una naturalidad pasmosa. Chocan algunos diálogos, pero creo que es mas por la traducción o por diferencias culturales, pero cualquiera que haya visto una peli japonesa sabrá que o los japoneses hablan raro, o nosotros jamás lograremos traducirlos sin que algo dentro de mi chirrié. Tal vez el chico es el que se note algo forzado pero se debe más a la enfermedad que arrastra consigo, que le hace ser particularmente taciturno en su forma de hablar, sin nunca perder la sonrisa forzada.

nuestro protagonista en plena posición contemplativa made in Murakami

Poco más puedo añadir a lo que trama se refiere tras la sinopsis y el spoiler, solamente decir que tiene un ritmo algo más acelerado que en el resto de películas del estudio, pero aun así con momentos contemplativos en donde solo hay animación y música, pura animación y pura música: el gran sello. Y esos son los momentos en los que más disfruto, en los que uno puede relajarse y observar. En ciertos aspectos, Arriety es una película de métodos silenciosos. Como tal, no tiene mucho con lo que destacar, y es probable que no sea la favorita de muchas. Sin embargo, cuando vemos cualquier otra película de animación del estilo y la comparamos con Arriety, es cuando de verdad se aprecia la calidad que tiene.


No, en serio, reseño algo de Miyazaki ya. ¿No?

domingo, 7 de junio de 2015

Paseando a Miss Daisy

Mi amor por el cine no se limita únicamente a ver películas, también me intereso mucho por el mundo de la critica cinematografía y el cine a nivel técnico, el lenguaje cinematograficos, que planos y juego de camaras hacen que una escena sea objetivamente mejor que otra, aun pudiendo ser una escena similar. Tal vez esa sea la palabra: me gusta ver que es lo que hace una película objetivamente buena, y eso es algo de lo que intento transmitir en cada una de mis reseñas. Hay un recurso muy habitual que me resulta odioso en un debate, y es el de la gente que resume cualquier manifestación artística como un concepto únicamente subjetivo. Si eso fuera así de facil, la mitad de las exposiciones del Guggenheim no tendrían sentido, muchas de las obras ahí expuestas son incomprensibles para los legos en el mejor de los casos y cuatro putos palos mal puestos que hasta mi sobrino el tonto sería capaz de hacer en una tarde (con perdón de mi sobrino, el tonto).  O no, que también pueden existir aquellos que esos palos categóricamente colocados se despierten en su interior comprensión de la totalidad del universo y la expresión de la naturaleza humana, o la intervención capitalista en la guerra del Kosovo: que se yo. Pero en realidad, ese es el punto, el gusto es completamente subjetivo, es lo que hace que nos atraiga o nos repela un cuadro, un libro, una película; pero la calidad es algo objetivo, y esta no está subordinada al gusto, o no totalmente, si no somos tan estrictos. Pues, si esto fuese así, el oficio de crítico sería absurdo, y si hay alguien que piense esto porque según la crítica especializada X libro o X película es mala, que sepa que es solo frustración infantil, y siento ser yo quien se lo diga.

¿Por qué os largo, de nuevo esta sarta de chorradas, me diréis, porque divagas tanto, Julio? Pues porque, efectivamente, cobro por palabras. Toda esta reflexión me vino tras ver el título que hoy os traigo aquí: Paseando a Miss Daisy, famoso  por ser uno de los Oscars a mejor película mas sobrevalorados de la historia, junto a otros títulos tales como Bailando con Lobos, Shakespeare in Love o En Tierra Hostil. Ya hable en otra entrada sobrela “objetividad” del jurado del que se compone la academia, y nunca me ha importado ser iconoclasta, para lo bueno y para lo malo, pues como he dicho antes ahí arriba, que aunque intente ser lo mas objetivo posible sigo teniendo un gusto plenamente subjetivo, y mas de una vez he sentido la necesidad de abandonarme de lleno a el, llamadme hipócrita si queréis, yo prefiero llamarme humano.

Pero basta, basta, hablemos de Miss Daisy, ¡cojones ya!


La señorita Daisy es una profesora jubilada judía, cascarrabias y antipática que tras estampar su coche contra la parcela del vecino en el minuto uno de la película, su hijo decide contratarle un chófer negro, afable, bondadoso y cándido. Al principio, la antipática actitud de la señorita Daisy pondrá a prueba la casi infinita paciencia del chófer, pero conforme transcurre la película esta actitud ira dando paso a una amistad que se prolongara por muchos años.

Si las miradas matasen, Morgan Freeman estaria decapitado...
¿Ya esta, me diréis, esa es la historia? Pues en gran medida, si, esa es la película, una simple historia de amistad, sin más pretensiones que esas. Posiblemente ese sea el mayor defecto que ve la gente en esta película, que para tratarse de una galardonada con el Oscar a Mejor Película, considerado internacionalmente como el máximo premio que puede recibir un filme, no tiene una trama acorde al galardón. Y me imagino que ese fuese el año para películas como El club de los poetas muertos o Nacido el cuatro de Julio sea algo imperdonable. Sin embargo, yo me he limitado a ver la película, obviando sus premios, solo me he centrado en lo que es y… la verdad es que me quede bastante sorprendido.

Lo siento, de verdad que lo siento... xD

Sin ir mas lejos, el reparto me parece excelente. Jessica Tandy, ganadora del Oscar a la mejor actriz principal aquel año, se marca un verdadero papelón interpretando a la señorita Daisy. La anciana Daisy es de las mujeres más odiosas que pueda uno imaginar: es arisca, es desconfiada, tiene quejas para todo y para con todos, y es más áspera que el papel de lija. Y, sin embargo, no pude no encontrarla tierna y su mala uva muy agradable y simpática que, aunque resulte paradójico, creo que cualquiera que tenga una abuela de este estilo lo entenderá, es difícil odiar a alguien tan odioso y a la vez tan adorable, mas si entendemos algo el pasado y la verdadera naturaleza de la señorita Daisy. Y no hablemos ya de Morgan Freeman, el hombre de las cuerdas de acero y la voz de Dios en la tierra, que si bien no esta en esta película al cien por cien de sus capacidades, porque la trama tampoco se lo permite, es también increíblemente disfrutable. Su personaje es tan cariñoso, cándido y bonachon que si que es imposible no tenerle afecto y, sobretodo, no envidiar la prodigiosa paciencia que le tiene a la señorita Daisy. El contraste que se forma entre ambos personajes no me pareció en ningún momento forzado como al principio me imagine que seria, me sorprendió incluso lo natural que fluía esa relación, aun con sus habituales golpes de efecto algo forzados, a mi parecer, pero esto no es cine iraní, ni le pido que lo sea (ni quiero que lo sea, por Dios). Además, como la película discurre a lo largo de muchos años, esa amistad es mas autentica, porque, ademas, esta es de las pocas películas en que si he notado satisfactoriamente el paso de los años, un verdadero logro para su  hora y media de metraje; es mucho mas de lo que puedo decir de películas como 12 años de esclavitud, donde el paso de los años no se nota, por lo menos no dentro de la película… Ah, también sale Dan Ackroyd interpretando al hijo de Miss Daisy, y este muchacho si tiene una hostia bien dada en la cara, ni los momentos en que es simpático le salvan, ni a él ni a su mujer, ambos me parecen igual de abofeteables.

Miss Daisy renovó su carnet, y el mundo se fue a la puta


Esto es, para mí, la película, una modesta historia de amistad muy bien ejecutada, sin mayores pretensiones, correcta en todo su desarrollo, muy tierna y emotiva, con personajes muy carismáticos y entrañables, que tuvo la mala suerte de recibir el Oscar equivocado. Imagino que los intentos frustrados de meter un contexto racial (la peli ocurre en los 50-60) a la cinta la hicieron mas atractiva a la Academia a la hora de dar su veredicto, pero no lo se. Aunque me apuesto a que si ese año el Oscar hubiera ido a parar a El club de los poetas muertos esta hubiera sido considerada hoy en día como un dramón efectista, o si se lo hubieran dado a la de Oliver Stone un Platoon descafeinado o la americanada de turno. O, quien sabe, quizá incluso más de uno reclamaria el Oscar para Paseando a Miss Daisy. Al final, el listo de la clase siempre pondrá el  termino sobrevalorado a cualquier cosa, el día en que todos estemos de acuerdo en este mundo estaré muy aburrido.

jueves, 28 de mayo de 2015

10 buenas películas que quiza no hayas visto

El cine es un universo muy amplio y casi inabarcable, por una película buena que ves pueden haber perfectamente otras diez detrás que la igualen o superen en calidad pero que, por desgracia, son mucho mas difíciles de encontrar, ya sea porque en su momento pasaran sin pena ni gloria, porque el tiempo las haya olvidado o porque formen parte de un tipo de cine que no es popular fuera de festivales como Cannes o Sundance. Yo no me considero un cinefilo, es mas, para mi esta es de las palabras mas execrables de pronunciar junto con la de melomano; una persona que se describe como cinefila describe mas su ego que su amor por las películas, pero eso ya es meterse en camisa de once varas y tocar fibras sensibles gratuitamente. Como digo, ni me considero un cinefilo ni una persona que sabe de cine, pues ademas de quedarme muchísimas películas por ver desconozco mucho de la técnica que rodea al arte de la cinematografía o a los grandes maestros, sumado al hecho de que yo y los clasicos no nos llevamos muy bien. Lo único que se es que me encanta el cine y que siempre estoy viendo peliculas, algunas de ellas he de reconocer que no muy conocidas o no tan conocidas como yo creo deberian serlo. Es por eso que hoy os traigo aquí 10 películas de mi filmoteca personal que considero excelentes y que tal vez no todo el mundo que lea mi blog conozca. A la hora de hacer esta lista no he seguido ningun orden, las he ido colocando conforme me han venido a la mente. 

Desaparecido
Costa-Gravas, dentro de lo underground, es un director famoso por sus películas sociales y critica política como Z y esta que aqui os traigo, que en su momento incluso gano un Oscar a mejor guion y que sin embargo no le ha servido para perdurar. Es mas, yo no la conocí por esto, yo la conocí porque Vangelis hizo la banda sonora. Desaparecido cuenta la historia de un padre que viaja a Chile en pleno golpe de estado para recuperar a su hijo desaparecido (dah¡). Costa-Gravas lanza puñaladas a los inutiles burocratas de Estados Unidos, que solo prometen y prometen sin hacer absolutamente nada; y a la CIA, por insinuar que estaban involucrados en el alzamiento militar (ojo, yo ni idea, lo dice la peli). La descripción del Chile tras el golpe de estado es tan cruda y lamentable, los personajes están tan destrozados y todo se cuenta con tal emoción e intensidad que es imposible no emocionarse. Una historia triste en la que no hay lugar para la esperanza y el optimismo. La música de Vangelis la hace de visionado obligado.

Arrugas
Mirad, al Cesar lo que es del Cesar, esta muy bien desproticar contra el cine patrio, pero cuando lo hace bien, lo hace bien. Y Arrugas es una maravilla de la animación que por desgracia solo los japoneses supieron apreciar como merecia. Ya de por si el material original es muy emotivo, la pelicula realza cada uno de esos momentos. Arrugas nos cuenta la historia de un anciano con principio de Alzheimer al que dejan en una residencia de ancianos, en la que conoce a cada uno de los pintorescos habitantes. Si pudiera describirla con una palabra seria tierna. Es una pelicula que juega sus cartas tan bien como Up, dándonos  momentos muy tristes y emocionales con otros mas alegres, casi cómicos, haciendo que el contraste te tenga con el corazon a flor de piel en todo momento. La animacion es identica al comic, exactamente el mismo estilo, no sobresale por ninguna rareza ni virtud, es una animacion sobria y contenida. Una película que reflexiona sobre la vejez tan bien que os va a hacer plantear como querer vivir los ultimos años de vuestra vida, algo que creo muy pocos hemos hecho.

Kon-Tiki
Vamos a relajarnos de tanto drama y a ofrecer algo mas alegre y reposado. Mirad, lo confieso, me encantan los bio-pics, y sobre todo si son de personajes casi desconocidos, como El viento se levanta. Kon-Tiki es la historia de Thor Hayerdahl, explorador noruego que se dispuso a demostrar su teoría de que los primeros habitantes polinesios provenían de Sudamérica lanzándose al mar en una balsa junto a otras cinco personas. La epopeya de Thor nos lleva a épocas en que las grandes empresas estaban a punto de desaparecer, esas que veíamos extasiados de niños y las emulábamos en nuestros jardines junto a nuestros amigos. La película transmite el mismo sentimiento de atracción infantil, un viaje poblado de peligros y aventuras,  con un guía como Thor, admirable por su tenacidad y cabezoneria que sacrifica todo por una empresa en la que cree y que nadie le impedirá realizarla. Si hay algo que destacaría de la película es lo majestuoso que se ve el océano pacifico en cada plano, sobretodo de noche, y la música, la música es una verdadera preciosidad que no esperaba oír en una película así.

El loco de pelo rojo
Aunque haya dicho mas arriba que no soy muy amigo de los clasicos, los pocos que me he animado a ver me han sorprendido muy gratamente, y entre ellos, la pieza mas rara que he visto fue este bio-pic sobre Van Gogh, uno de mis pintores favoritos del que por desgracia solo se hace mención la locura de sus últimos años y la automutilacion de su oreja. La impresionante caracterizacion de Kirk Douglas nos muestra al Van Gogh mas humano, sus obsesiones y temores, su forma de entender el arte, propio y ajeno, y como fue para el vivir solo, en la mas absoluta pobreza, pintando cuadro tras cuadro de forma enfermiza sin poder vender ninguno. Es un clasico de manual, las actuaciones son bestiales, Kirk Douglas combina el histrionismo de un neurotico Van Gogh con momentos de una intensidad rayana en la locura a la hora de mostrar la conflictiva personalidad del artista. En esta pelicula, pese a sus licencias, conoceremos una faceta de Van Gogh que no esta en los libros de arte, conoceremos a las personas que le inspiraron, que le apoyaron y le quisieron pese a su forma de ser.

El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford
Esta película es, al igual que su nombre, larga y lenta, se cocina a fuego lento y nos ofrece una visión desmitificadora de unos personajes que gracias a los westerns se han convertido en un recuerdo imperdurable de la salvaje conquista del oeste americano. Al igual que en la anterior película (si, me gustan mucho los bio-pics, yo lo siento en el alma), tenemos al Jesse James y Robert Ford mas humanos, ni un forajido romántico el primero, ni un traidor malicioso el segundo, solo dos hombres cuya fama los ha difuminado por completo. Si hay algo que me encanta de esta película es su fotografía preciosista, los planos que muestran el campo al atardecer, el caminar por la pradera, las eternas escenas de bosques. Se que esto la convierte en una película bastante difícil de ver y a ratos aburrida, pero solo por la relación tan autentica que se forma entre el personaje de Brad Pitt, en uno de sus mejores papeles, y Casey Affleck, que tiene mas talento en un huevo izquierdo que su hermano en toda su vida, merece la pena verla al menos una vez en la vida. Es de las pocas película del oeste, junto con Sin perdon en que veréis que disparar un arma pesa, duele, y que la gratificante sensación de quitar un hombre del camino no existe.

Hero
He puesto Hero en esta lista como podria haber puesto cualquiero otra pelicula de Zhang Yimou, pero he considerado que esta es de las mas "occidentales" y por tanto mas faciles de ver que sus otros trabajos. Hero es una mezcla del genero de artes marciales y del historico oriental, sin ser al final ninguna de las dos cosas, porque, aun teniendo todos los excesos de las pelis de kung-fu quiere contar una historia mucho mas profunda, y aun estando ambientado en un periodo histórico concreto, ni se nos describe ni influye en el desarrollo de la trama. El cuidado formal que tiene toda la pelicula es impecable, las coreografias de las peleas son fluidas, exageradas y casi animescas, la fotografia es aun mas preciosista que en El asesinato de Jesse James..., y mucho mas oriental. Hay mucha sabiduria zen y una mentalidad muy china, y aunque el mensaje final que quiere transmitir la película no es el mejor y puede tocar la fibra a mas de uno, el desarrollo de la película es impresionante, inteligente y muy agradable de ver por el cuidado de las imagenes y las peleas.

Cyrano de Bergerac
De esta película me reservo el derecho de hablar de ella a su debido tiempo, en una entrada en solitario. Solo os diré que no soy gran fan del cine francés ni de las películas de amor, pero que mi película favorita es romántica y francesa: Cyrano de Bergerac mi película favorita de todos los tiempos.













Tierras de penumbra
Los noventa fueron una edad de oro para este actor gales, El silencio de los corderos, Lo que queda del dia, Titus, Dracula... En este biopic sobre la vida de C.S Lewis, el escritor de Las crónicas de Narnia, olvidamos también su obra para centrarnos únicamente en su vida  y, hasta cierto punto, en su forma de ver el mundo luego de abrazar el catolicismo. Mas que en su vida en general, se centra en un episodio en particular, en el que conoce a una admiradora de su obra americana con la que se casa por ciertas circunstancias que no puedo decir. Si hay algo hermoso en esta pelicula por sobre todo lo demas es como toda la forma de vida de Lewis, todo en aquello que creia y su modus vivendi, se ve puesto a prueba por circunstancias que nunca pensaría que su vida de profesor universitario le haría conocer. Anthony Hopkins le faltan Oscars, y películas como esta lo demuestran. Mirad, hijos míos, que la película es una puta preciosidad, ala, pum, así de claro.


La duda de Darwin
Siendo estudiante de biologia como soy creo que no sorprende que una de las figuras que mas admiro sea la de Charles Darwin, el hombre que mas ampollas a levantado en la historia desde Lutero o Kiko Rivera. Hay dos cosas que amo de esta pelicula, y una de ellas es la que la gente siempre le hecha en cara. Lo primero, es la relación de Paul Bettany y Jennifer Conelly, Charles y Emma Darwin, que tienen una química impresionante en pantalla, mostrando a un matrimonio que, aun con todo lo que ha sufrido, se aman como el primer día; unido al hecho de que Paul Bettany jamas ha estado tan esplendido como en esta pelicula. Y la segunda es que no se centra en creación de El origen de las especies, por lo menos no tanto como la gente esperaba. Esta película cuenta una historia distinta, una en la que un pobre Charles Darwin intenta sobrevivir a la muerte de su hija Annie y de encontrarle un sentido a su vida centrandose, precisamente, en el libro de El origen de las especies. Ah, y también sale Benedict Cumberbatch, que seguro eso le atraera mucho mas a algunos que lo todo lo anteriormente mencionado.

Tombstone
Se que esta lista no ha sido todo lo variada de lo que me hubiera gustado cuando me propuse escribirla, pero es que soy un hombre de gustos muy concretos, y me gusta muchísimo el western, y sobre todo el western moderno. Tombstone es la historia, también muy conocida, del tiroteo del Okey Corral, y de como Wyatt Earp se propuso capturar a todos los asesinos de su hermano junto a su gran amigo y forajido Doc Hollyday. Y si tuviera que decir el principal motivo para ver esta pelicula seria ese: Doc Hollyday. Pese a estar algo romantizada su imagen, es tal la fuerza del personaje que lo convierte en el alma de la pelicula, y su amistad con Wyatt Earp en una de las mas iconicas del cine. Por lo demas, es un western clásico con todas las mejoras que le supieron dar tras la aparición de películas como Sin Perdón: mayor profundidad, mayor cuidado técnico, y mucha mas ambición que una simple producción de indios y vaqueros.


¿Habéis visto alguna de estas películas? Si os animáis a verlas no olvidéis comentarla y contadme vuestra experiencia. 
Recordad que podeis mandar cualquier sugerencia para una nueva reseña, tanto de pelicula como de libro
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