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sábado, 11 de abril de 2015

H.G Wells: La isla del Dr. Moreau

Autor: H.G Wells
Titulo: The island of Dr. Moreau
Idioma original: Ingles
Publicacion: 1896
Edicion: Anaya tus libros selección
Recomendacion: 8/10








Aunque esta novela tenga ya mas de 100 años, su lectura resulta de lo mas actual, sobre todo para el interesado en la biología profesionalmente -dígase, servidor- o para todo ecologista con ideas fundadas e inteligencia -dígase, los que no me tiran huevos-. Es un hecho que el autor británico, H.G Wells, redactaba panfletos socialistas disfrazadas de novela de ciencia ficción, con mayor o menor éxito, le pese a quien le pese: La guerra de los mundos es una critica hacia el colonialismo ingles sustituyendo los rifles por trípodes; La maquina del tiempo utiliza el viaje al futuro para realizar una critica a la sociedad de clases victoriana, y La isla del Dr. Moreau presenta cuales son los delicados limites éticos en el progreso científico y las consecuencias de jugar a ser Dios. Francamente, Wells no es santo de devoción, y se debe en parte a esta necesidad de ser critico en detrimento del desarrollo de una trama solida, quedando como una simple excusa. No obstante, he de decir que el debate que suscita esta obra acompaña tan bien a la trama que en ningún momento sientes que estas leyendo un ensayo narrativo retrofuturista, sientes que lees una gran historia, una historia oscura, sórdida e inteligente.

Las manos quietas...

La obra comienza con el rescate de un naufragio de nuestro protagonista, Edward Prendrick, por un barco que se dirige a una isla anónima y de paradero desconocido a la que su salvador, Montgomery, debe llevar un cargamento de animales. Pendrick pronto descubrirá que algo extraño ocurre en esa isla, y que esta muy ligado a los experimentos que realiza su anfitrión, un tal Dr. Moureau. Pronto descubrirá con horror que aquellos experimentos de los cuales solo era consciente por los alaridos y gritos que oía desde su habitación consisten en la manipulación quirúrgica de animales, monstruosamente deformados para caminar, actuar y pensar como seres humanos. Pero como bien sabemos, jugar a ser Dios nunca sale bien, por lo que nuestro protagonista se vera rápidamente obligado a sobrevivir.

Mas o menos igual pero en la selva

No es de extrañar que la novela causase un gran revuelo en 1896 y que se la tildara de sensacionalista. Es una obra cruda, muy dura, si no fuera porque el autor no se recrea en descripciones viscerales diría casi morbosa. La sociedad de los animales-humanos causa una gran impresión la primera vez que se presenta ante Pendrick y este la narra al lector entre boquiabierto y aterrado. Las creaciones de Moureau se rigen por un estricto código, casi sectario, que repiten como una letanía constante. Si bien es cierto que Wells nunca se caracterizo por un estilo brillante, en esta novela funciona por su frialdad y su dureza, sosteniendo a la historia y dotándola de una mayor incomodidad. Los personajes no destacan demasiado, aunque esto no es un defecto per se, puesto que la trama se centra exclusivamente en los experimentos y su esbozo de sociedad ademas de la posterior historia de supervivencia del protagonista en la selva. La vigencia de esta obra actualmente se debe, como quizás hayáis imaginado, con el debate acerca de la manipulación genética, que podría resumirse en que algo que pueda realizarse no significa que deba realizarse.

Horripilantes imágenes de los habitantes de la isla...

Este es un mensaje muy inteligente, tanto para defensores del progreso a ultranza como para detractores, y en la novela queda plasmado con rotundidad y precisión esta rebelión de la naturaleza contra el capricho humano. Es una novela de ciencia ficción clásica muy recomendable, se lee en un suspiro, tiene momentos de tensión y suspense que casi rozan los umbrales del genero de terror. Si tuviera que vender Wells a alguien, le diría que empezara con esta novela o con la archiconocida guerra de los mundos.

¿Que os parece esta nueva forma de presentar las reseñas? ¿Le da un aspecto mas ordenado a la entrada, o el modelo anterior era mejor? Decidme que os parece esta innovación en los comentarios.

domingo, 22 de marzo de 2015

H. Rider Haggard - Las minas del Rey Salomon

Aunque en mi blog suela escribir como si fuera un filologo de la vida con aires de ángel caído y critique obras intensas con una pomposidad que tira a lo pretencioso, en el fondo soy como un niño pequeño, barbudo y feo, pero un niño pequeño al fin y al cabo. Creo que la mejor forma de demostrarlo es mi amor por las novelas de aventuras. Por mucho que algunos expertos se esfuercen en dignificar al genero folletinesco y de aventuras citando simbologias ocultas, criticas sociales encubiertas -o no tanto-, o simplemente como un detallado testimonio de una época, cuando estas obras se crearon no tenían mayores pretensiones que las de entretener a la clases populares.  Muchos otros grandes escritores, hoy clásicos literarios, que se vieron obligados a publicar sus mejores obras en este formato no los meto en la afirmación anterior, pues creo que salta a la vista que su intención inicial no era la de entretener, eran otras muy distintas y variadas; Ademas, autores como Dumas, aun rodeado de negros -literarios, obviamente-, escribían de puta madre.

La obra de H. Rider Haggard, escritor británico prototipo, aventurero, intrépido al igual que sus personajes, caballeroso y con un gran amor por las tierras salvajes, en la misma estela que Arthur Conan Doyle o Robert Louise Stevenson, diria tambien Kipling, pero, como he dicho antes, tenia pretensiones muy distintas a las de entretener. Fue el creador de dos sagas de aventuras que, en su entonces, fueron un éxito de publico, pero que actualmente solo se las recuerda por la participación de uno de sus personajes en la liga extraordinaria de Alan Moore. El tiempo, por desgracia, es así de perro en algunas ocasiones, aun tratandose del creador del género de aventuras en lugares mitológicos o de descubrimientos fabulosos. Estas dos sagas fueron la saga de libros de Allan Quatermain, el legendario cazador de elefantes de las peligrosas sabanas sudafricanas, y la saga de Ella, o Ayesha, soberana de un legendario reino oculto en las inexploradas y selváticas regiones del corazón de África. El resto de sus obras podrían catalogarse de menores, unas aproximaciones al genero de la ciencia ficción y unas novelitas de aventuras con los zulues de protagonistas y otras leyendas nativas. Pero centrémonos en las minas del rey Salomon.



Quatermain según Moore

Lord Henry, un caballero ingles, recurre a la ayuda del experto cazador Allan Quatermain para encontrar a su desaparecido hermano George, que fue al Africa profunda en busca de las legendarias Minas del rey Salomon, donde se ocultan tesoros de incalculable valor. Henry y Allan contaran con la ayuda de un capitán de la marina y un nativo con un muy apropiado secreto. Durante su aventura cruzaran sabanas y desiertos, enfrentaran a despiadadas bestias y a tribus guerreras hasta por fin alcanzar su ansiada meta, que cada vez se aleja mas del proposito inicial de rescate.



Allan Quatermain SUPREMO

Las minas del rey Salomon es la novela de aventuras definitiva del mismo modo que Indiana Jones lo es en el cine: es intensa, es frenética, trepidante, misteriosa y exótica. La pluma de Haggard refleja un África hermosa y despiadada, poblada de ancestrales misterios y de un exotismo delicioso; no me extraña que en su época esta obra fuera anunciada como "el libro mas asombroso jamas escrito" (sic), el británico promedio de la época victoriana quedaría asombrado por un retrato casi fantástico de un continente que por entonces empezaba a desvelar sus secretos. Los personajes siguen mas o menos la estela clásica del genero de aventuras: Lord Henry es orgulloso y tenaz, como buen modelo; Quatermein, nuestro protagonista, aun siendo un avezado cazador, siente que muchas veces la aventura le supera, convirtiendole en un héroe mucho mas tridimensional que sus compañeros; el capitan sirve mas como elemento cómico que como personaje funcional, y el nativo es un deus ex machina sin desarrollar, lo cual  es comprensible para la época. Aunque es bastante menos ofensivo de lo que uno podría imaginarse al estar escrito por un británico residente en Sudafrica... El estilo de Haggard es correcto, para nada sobresaliente, no llega a entorpecer la lectura, pero tampoco se puede decir que sea un prodigio del lenguaje. 



No como otros ¿Verdad, Tolkien?

Cuando, tras superar numerosas dificultades, nuestros héroes al fin alcanzan las minas, estas se muestran con un resplandor propio casi maravilloso, como cuando descubrimos Shambbala o Irem de los pilares en Uncharted o Indy encuentra Petra: leerlo es revivir la infancia y la pasión por esas historias. Ojala pudiera hablar mas de la novela, pero la leí hace tantos años que los recuerdos de la misma están bastante distorsionados tanto por el tiempo como por la nostalgia. Aun así, la recomiendo encarecidamente, se lee en un suspiro y es imposible no disfrutar recorriendo la África salvaje de la mano del Macumazhan, "el que vigila en la noche", un personaje a descubrir. 

A propósito, existe una película, de los años 50, creo recordar, y que se la nomino a varios Oscars. Bueno, ni os acerquéis, es un verdadero insulto a la obra; la vi hace también varios años, pero su infame recuerdo aun perdura en mi mente. 



viernes, 20 de febrero de 2015

Oscar Wilde: El retrato de Dorian Gray

Si tuviéramos que decir cual de las adaptaciones al cine de terror es la que menos justicia le hace al libro, con diferencia, tenemos que dejar a lado al Dracula de Christopher Lee y los Frankensteins de la Hammer, y centrarnos en las películas de El retrato de Dorian Gray. Y es que esta novela no es una obra de terror, para nada, ni siquiera de suspense ni inquietud, es solo un panfleto esteticista, un cuadro -!metáforas, a mi¡- de la sociedad burguesa victoriana y de la escena artística de finales del siglo XIX. Ese matiz de terror sobrenatural que le han dado a la hora de describir al cuadro en la obra simplemente no existe, el cuadro es lo que todos ya sabemos, una representación explicita y metafórica de la corrupción del alma del individuo.

Que podríamos decir de su autor que no conozca ya el gran publico: dandy, enfant terrible, esteta, novelista, y dramaturgo, Oscar Wilde se dedicaba a sacar de quicio a sus paisanos con su epigramatico sentido del humor y su estilo de vida, que terminaría por llevarlo a prisión y, tras una pulmonía, a la tumba. Como su autor, igual de conocida, o mal conocida, es su obra.

Wilde vestido de dragqueen steampunk
El joven Dorian Gray descubre al mirar su retrato que envejecer no es un buen plan siendo tan guapísimo como es el, y firma un pacto intimo entre cuadro y el, decide que sea este quien cargue con el muerto. Así comienza su espiral de autodestrucción, guiado por el cínico Lord Henry, en la que flirtea con todos y cada uno de los pecados y vicios imaginables a su alcance. Ni la edad ni los vicios le pasan factura, sigue manteniendo su lozanía y juventud, mientras que su cuadro va desfigurándose mas y mas, representando cada uno de los males que su reflejo a causado en el mundo.
La novela es un conjunto de excesos propios del movimiento esteticista. Wilde se regodea en descripciones de paisajes, salones suntuosos, flores, vestuario y meditaciones sobre la moral, pero sobre todo de la belleza, en concreto, la del prota. Estas reflexiones son pronunciadas casi siempre en boca de Basil, el pintor enamorado, y de Lord Henry, que no habla, sentencia, y sentencia con un cinismo y una clase que lo convierten en el personaje mas carismático del libro. Dorian Gray, aun tratándose del protagonista, queda eclipsado por la genialidad de Lord Henry, al que se ama o se odia, pero indiferente no deja. El famoso cuadro, que en las películas de terror esta monstruosamente deformado, en la novela se insinúa mas esta deformidad; es increíble que para lo prodigo que era Wilde a la hora de hacer descripciones se contuviera al mostrar el elemento mas llamativo de la novela; aunque confieso que es una elección muy inteligente, la imaginación del lector puede concebir un retrato mucho mas monstruoso que cualquier descripción, por minuciosa que esta fuera, hecha por el autor.

Esto, en particular, no lo vais a ver en el libro
Poco mas se puede decir de la novela que no se haya visto en las adaptaciones cinematográficas o que no sean descripciones kilométricas de mobiliario y cosas brillantes -y Dorian, mucho Dorian-. Confieso que no es una novela fácil, y mas si vas con la mentalidad de encontrar una obra fantástica o de terror sobrenatural. Pero, aun así, si te gustan los cuentos del autor, el siglo XIX mas impresionista o perdonas el estilo esteticista y recargado del autor, recomiendo encarecidamente su lectura. A mi, sinceramente, no me decepciono en ningún aspecto. Eso si, haceros un favor, no veáis ninguna de las películas, sobretodo la ultima, que roza los limites de lo vergonzoso. Y en La liga de los hombres extraordinarios... Dios.

¡Oh, Yisus! ¡Buscando fotos de la peli acabo de reconocer a Colin Firth! ¡Guapo!


lunes, 16 de febrero de 2015

Jules Verne: Viaje al centro de la Tierra


He aquí otra obra del celeberrimo escritor de aventuras y proto-ciencia ficcion, y tocayo mio, Julio Verne. Esta novela en particular toca fibras muy sensibles dentro de mi. La leí muy pequeño, en una época en la que era un chaval obsesionado con dinosaurios y otras criaturas prehistóricas, fase de la que aun no me he desprendido pero he sabido mantener en una decorosa mesura. Pueden imaginar el impacto que causo en mi esta lectura, que cada año releo con los mismos ojos infantiles y viviendo cada capitulo con el mismo entusiasmo de la primera vez, e incluso con mas, por el valor nostálgico añadido. Esta obra, junto con el Mundo perdido de Arthur Conan Doyle, fueron las que marcaron mi amor por la lectura en mi corazón con un hierro al rojo vivo. Pero dejemos de recrearnos en mis moñadas, centrémonos en el Julio protagonista.

La historia que encierra esta novela es archiconocida por todos, ya sea por películas buenas, películas infames (boca trapecio, si, me refiero a ti), y multitud de guiños que ya han pasado a la cultura popular. Tras descifrar un antiguo manuscrito islandes, el profesor alemán Otto Lidenbrook emprendera un viaje junto a su sobrino, Axel, y un guía local, Hans, a las profundidades de la Tierra, donde el mundo ha evolucionado aislada del tiempo como el ultimo reducto de la fauna y flora antediluviana.


El argumento, como podéis apreciar, es el cenit de la imaginación humana, sobretodo para la época, que le perdona todas las exageraciones de la premisa. O nuestro amigo Julio tenia una creatividad casi infinita, o tenia acceso a tripis de todos los colores del arco iris. El centro de la Tierra es un terrario con la fauna mas impresionante que se podía concebir con los conocimientos paleontologicos de la época. Por el desfilan Mamuts, reptiles marinos gigantes, dinosaurios(o lo que en esa época se pensaba que era un dinosaurio), e incluso criaturas mas cercanas a nosotros que nadie esperaría encontrar.

La inspiración de Verne

La aventura esta muy a la par de la premisa. Todo se desarrolla trepidantemente, raudo, desde el descubrimiento y resolución del manuscrito, que recuerda mucho al enigma codificado del relato de Poe, el Escarabajo de oro; hasta al angustioso descenso por el Snæfellsjökull (dilo borracho tres veces y despiertas al hermano satánico de Beetlechus); el descubrimiento de las primeras criaturas y los enfrentamientos con estas, y la gran evasión para salir del gigantesco mundo primitivo. Hay ciertas pausas, que forman parte del personal estilo de Verne, en las que nos arroja datos científicos sobre lo que nuestros héroes ven o van a ver, o esperan ver; pero, ha diferencia de muchos otros libros donde estas pausas rompen la acción y el ritmo, aquí se hacen muy interesantes, casi podría decirse que amenas si no fueran porque cortan realmente todo el ritmo narrativo.

Son muy simpáticas las ilustraciones decimononicas de monstruos prehistóricos, actualmente son hasta monos

Los personajes, al contrario que en otras novelas, no son cascarones genéricos que maneja Verne a su antojo para arrojarnos indigestos datos didácticos o descripciones de maquinaria steampunk, aquí, están definidos y ademas resultan verdaderamente simpáticos. Otto Lidenbrook es un vejete excéntrico, ambicioso y gruñón similar al profesor Challenger, pero algo mas relajado que el Neanderthal de Doyle. Este se ha propuesto alcanzar su meta, y bendito del pobre bicho que se interponga en su camino. Axel, el sobrino, viene a ser un avatar de nosotros como lectores, un joven que se adentra junto a su tío, con el que no se lleva particularmente bien, para terminar conociéndose mejor y estrechando los lazos que su carácter irascible ha impedido formar desde hace años. Finalmente, tenemos a Hans, un vikingo en toda regla que consigue salvar a nuestros héroes de mas de un peligro sin necesidad de decir "esta Mjolnir es mio".

Las ilustraciones de los textos vernianos no tienen desperdicio

A veces me sorprende lo buena que esta novela, cada elemento que contiene, su trama, su desarrollo, sus personajes, su estilo, son buenos por separado, pero en conjunto, son perfectos. y esta novela, para mi, refleja una perfección lo que Julio Verne fue incapaz de conseguir en toda su extensa producción. Eso si, dicho esto sin desmerecer otras aventuras maravillosas como La vuelta al mundo en ochenta días o Miguel Strogoff.

Esto es un cáncer. Verne se revuelve en su tumba
Espero que sufras lo indecible en la Battle Royale de Disney... ¡Cara trapecio!

domingo, 1 de febrero de 2015

Jules Verne: Robur el Conquistador

Anda que no se hace raro llamarle Jules
y no Julio
Leí este libro en plena fiebre steampunk -que aun me dura, así que esta sera la primera de muchas reseñas de estetica similar-. Desde chiquitín sentí fascinación por Julio Verne, mi eterno tocayo: sus inventos adelantados a su tiempo, sus aventuras frenéticas, sus personajes rebeldes y misteriosos, sus parajes de fantasía antediluviana. Si, me gustaba Julio Verne, y me he leído un buen tochete de su obra, que van desde maravillas conocidas por todos a horrendos pastiches de si mismo, pero es lo que ocurre al tener mas de setenta novelas a tus espaldas.

Y, ¿Que es Robur el Conquistador? Robur es una novela de anticipacion, un romance científico, como gustaba llamarlas su autor, una aventura cuyo protagonista es una maquina asombrosa que choca contra todo lo creado en 1870, y muchas decadas despues, al estilo de 20.000 leguas de viaje submarino o De la tierra a la luna, guardando mucha relación con la primera que la segunda.
En el Club Aeronautico de Filadelfia se presenta un extranjero, Robur, que se hace llamar el conquistador, desafiando a todos los presentas: ha creado un dispositivo volador mas pesado que el aire, y para ganarse la seriedad de todos los allí presentes en concreto, y darle un escarmiento a la humanidad, en general, secuestra al presidente del Club, Uncle Prudent, al criado de este de rebote, y a su secretario, Jude Evans.
Robur el Conquistador se erige como un remedo de Nemo: ingeniero renegado, sin tierra, capitán de una nave excepcional, con muy mala uva e idéntico poco sentido del humor y un sentido moral digamoslo, ambiguo. Su creación, el Albatros, un excepcional buque volador de 74 helices, monstruosamente grande y monstruosamente poderoso. Los demás personajes, bueno, podríamos decir que están, porque no tienen ninguna clase de desarrollo, y si no fuera porque nos indican quien habla en los diálogos podríamos pensar que son uno solo. Pero ¿Y a quien le importa eso? !Tenemos al Albatros y a Robur¡ ellos son los verdaderos protagonistas de la historia.
El Albatros, en todo su añejo y rancio esplendor


Que hablando de Roma... la historia. La trama es un recorrido en el Albatros alrededor del mundo que se desarrolla como es propio en Verne, de forma rápida, trepidante, con momentos de calma en los que el autor exhibe sin amor sus enciclopédicos conocimientos del recorrido, ademas de datos geográficos que ahogarían a un topografo y datos científicos que, actualmente, descojonarian a un ingeniero -dicho desde el infinito amor que profeso al autor-. Por debajo del Albatros podremos ver de todo: los hielos de la Antartida, las exóticas ciudades chinas, los inexplorados desiertos de África gobernados por belicosos reyes, las extensas planicies americanas...
En conclusión, Robur el conquistador es una novela de aventuras verniana al uso; si te gusta el estilo y el genero, y puedes perdonarle la infinidad de paralelismos con 20.000 leguas, la disfrutaras. Si no, piensa que has podido ver al menos el Albatros, que mola un huevo...
Robur dominando el mundo, muy grande
Por cortesia de Oxothuk, sus dibujos en estilo comic son geniales





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