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viernes, 4 de septiembre de 2015

Babadook

Luego de unas largas y bien merecidas vacaciones he vuelto para quitar las telarañas y el polvo acumulados durante más de un mes de inactividad y abandono. La verdad, es que me da hasta vergüenza lo poquísimo que escrito, pero entre el calor, la playa, y la falta de wifi, las ganas de ponerse a escribir desaparecían exponencialmente. Pero menos mierda autocomplaciente, he vuelto, y he vuelto con bilis, demasiada para un organismo humano saludable. Así es, hoy no voy a criticar, voy a despellejar una película, con tanta saña que voy a dejar a El pianista como una cinta familiar. Y es que Babadook lo merece… vaya que si lo merece.

Hubo un tiempo en que el género del terror en el cine brillaba con una oscura pero intensa luz. Espantosos monstruos que hicieron las delicias de los espectadores, primero en el cine mudo y posteriormente con los grandes clásicos de la Hammer; películas sobre temas tan sombrios que arrastran aun a día de hoy leyendas negras como El exorcista o Poltergeist, y grandes obras que, si bien entonces no contaban con los despampanantes efectos actuales tenían corazón, y ganas de estremecer. Sin embargo, a dia de hoy no queda nada de la genialidad de las películas de antaño, a mi parecer, el terror en el cine murió con Silent Hill. De por sí, es el género peor valorado por la crítica especializada en cualquier arte, pero, mientras que en la literatura el terror goza de una cierta elegancia –la calidad de Allan Poe es incuestionable, y eso a los critico les jode muchísimo- y en los videojuegos la inmersión del jugador es tal que el sentimiento de horror se acrecienta hasta rozar la delgada línea que separa la diversión del infarto. Una película de terror no tiene la elegancia y el arte que posee la literatura ni la interacción y sensación de inseguridad de un videojuego; se encuentra a mitad del camino de ambos, pero completamente perdido. Actualmente, el género se ha rendido al efectismo barato, al susto fácil y al violín estridente, rehuyendo cualquier intento de crear tensión o una atmosfera malsana, convirtiéndose únicamente en un recurso mas para que adolescentes puedan sentirse machos alfas mientras sus ligues se aferran a ellos a cada susto del cuarteto de cuerda. Ahora el cine de terror no da miedo, da sustos; películas como Insidious, Sinister, Paranormal Activity están cortadas por el mismo patrón, son complacientes, tiran a lo fácil y se dirigen al mismo impúber público, y prueba de ellos son la ingente cantidad de secuelas, a cada cual más abyecta. Viendo el panorama que acabo de describir es normal que Babadook se diferenciara y se vendiera como la MEJOR película de terror actual al alejarse de todo lo que ofrecían sus hermanas tontas y de crear un terror psicológico fresco y original…

Babadook y el acoso sexual

Mirad… Babadook no es ese diamante en bruto oculto entre el montón de carbón, no es ni será la película definitiva que intentan hacernos creer, por mi parte, ni siquiera la considero una película buena y mucho menos superior a sus hermanas. Vender mal a una película puede condenarla, creedme, a mi me vendieron Origen como la versión nolaniana de Matrix. Sin embargo, al Cesar lo que es del Cesar, Babadook no es buena… pero digamos que si intenta ser original, aun fracasando estrepitosamente.

Esta es la historia de una madre soltera y su hijo, un desequilibrado mental atormentado por terrores nocturnos, histérico e hiperactivo, que tiene completamente amargado a su madre ya de por sí bastante inestable por la muerte de su marido. Una noche, para ayudar a dormir al pequeño la madre le lee un cuento llamado Babadook, un cuento con ilustraciones siniestras y trama macabra. Desde ahí, nuestros protagonistas se verán constantemente asediados por la presencia del Babadook…

Te voy a devorar el colon mientras duermes

Babadook intenta desesperadamente diferenciarse del cine de terror actual: apuesta por una fotografía más cuidada, algún que otro toque interesante en el montaje con algunos juegos de racord y planos y trata de crear una atmosfera opresiva y desagradable. Mucha gente dice que resulta hasta poética y metafórica, mintiendo descaradamente, porque la película tendría que buscar esas palabras en el diccionario primero. Simplemente echándole un vistazo a los 20 primeros minutos de la cinta podemos darnos cuenta de dos grandes problemas. El primero, el guion. La mayor parte del guion hace que la historia avance forzada, por situaciones imposibles provocadas por diálogos tan artificiales y convenientes que sacan de la experiencia. Les pondré un ejemplo, sin spoiler, que ocurre en los primeros minutos. Como he dicho en la sinopsis, la madre es viuda y no lo ha superado, bien, pues curiosamente la película quieres que veas cómo no solo no lo ha superado si no que esta… como una puta cabra. Está en el cumpleaños de su sobrina junto a otras madres, madres que saben de su historia y, sin provocación ni alevosía, una de ellas dice: que valiente eres que estás sola y has superado la muerte del marido, o algo así. Es tan aleatorio y gratuito este dialogo que me dio un escalofrió; pero es que la reacción de la madre es, si cabe, aun mas aleatoria y absurda, totalmente fuera de tono. Perlitas como estas, unidad a una crueldad despiadada e inhumana de los demás personajes igual de gratuita, salpican la narración constantemente, y sientes que la película avanza no porque fluya con naturalidad, si no porque el guionista y director están hay detrás moviendo los hilos a su antojo y con mucha mala leche, enrollándolos, y haciendo que un cadáver reanimado como es Babadook se ahostie irremediablemente.

Si abre mas la boca se come a si mismo

El otro punto negativo son las actuaciones. Sería hipócrita enfocarme en esto, una película independiente australiana no puede permitirse un elenco hollywoodiense como Sinister –que tenia al resucitado Ethan Hawke-. Pero aquí el problema esta mas en la dirección que en la actuación. Mirad, si cogemos El resplandor podremos ver el mismo problema: esa película nos quiere mostrar la evolución del protagonista, como pierde la cordura y se transforma en un psicópata con un hacha; el problema es que ese protagonista es Jack Nicholson, que ya arrastraba una cara de loco desde el minuto uno. Aquí ocurre exactamente igual, pero sin… el talento de Kubrick –me ha dolido decir eso-. Babadook quiere mostrar la demencia de la madre, y cogen a una actriz con cara enfermiza que al poco tiempo ves como se transforma en un rostro contorsionado a lo mascara kabuki para mostrar lo que ya sabemos: QUE ESTAS LOCA. Esa transformación no provoca ninguna reacción porque es evidente y no asusta, es tan histriónica que provoca comedia. Pero la madre no es la única con este defecto, el hijo no le va a la zaga, y si eres asiduo a leer críticas, puedes ver como yo no soy el único que desearía estrangular al criajo con sus propias manos. Podemos ser objetivos, y debemos serlo: un niño con terrores nocturnos no es un chaval normal y los niños pueden llegar a ser cargantes, son niños y debemos entenderlo. Joder, pero es que cuesta. Entre que se pasa la película gritando histérico, un complejo de Edipo mal tratado, manía persecutoria y comportamientos psicóticos, y que cada dialogo suyo dan ganas de apedrearle la cara por el motivo que he expuesto en el párrafo anterior, empatizar tanto con el crio como con la madre es imposible, solo quieres que el Babadook venga y se los coma. Y explote de la indigestión.

Este es el Babadook -y la ultima, lo juro-

Hablando ya del Babadook, monstruo y detonante de la verdadera historia, tenemos lo que se supone es el gran fuerte de la película. Confieso que las ilustraciones del libro me encantan, y hasta el final el monstruo también. El diseño del monstruo parece una pesadilla de Edward Gorey, las escenas del libro son, para mí, lo más logrado de la película, pues ahí si se nota la atmosfera opresiva, la tensión, ahí es cuando la película de verdad te tiene atrapado entre sus garras. Pero te escapas al poco tiempo. He empezado esta reseña diciendo rehuía del susto fácil y los efectismos del cine de terror moderno, pero tal vez debiera haber matizado. Babadook tiene lo mismo que sus parientes, pero con menor presencia. Los sustos están ahí, tan poco cuidados como en cualquier película que utilice violines para enfatizar, y eso le quita toda la originalidad que a priori parecía tener el monstruo. Si veis el final de la película entenderéis a que me refiero, el monstruo manipulador en la sombra que juega con la oscuridad para atormentar se convierte en el típico monstruo que, para colmo, hace ruidos de dinosaurio.


Si al menos la película intentara lo que Shutter Island y jugase con si todo es producto de la locura de los protagonistas o de verdad existe el monstruo –la película lo deja todo muy claro con el final-, si de verdad explotara bien el sentimiento de culpa de la madre o respirase una verdadera atmosfera de cuento de terror tal vez le otorgaría a la película el titulo de inteligente. Pero ni existe ese juego, ni explota algo que, a mi juicio, haría la película muchísimo más interesante y la acercaría mas al thriller que al terror, ni logra atraparte por su ambientación o su historia. Esa patina intelectual de la que han revestido a la cinta he hecho que la juzgue con más dureza de la que merecía. Porque Babadook es eso, otra película de terror moderna mas, algo más original, pero igualmente fallida.


EUTANASIA AQUI

jueves, 16 de abril de 2015

Gaston Leroux: El fantasma de la Opera

Autor: Gaston Leroux
Titulo: Le fantôme de l'opéra
Idioma original: Frances
Publicación: 1909
Edición: Anaya tus libros selección 
Recomendación: 6/10








Hay obras que se convierten en clásicos atemporales, novelas que han dejado su marca indeleble en la larga historia de la literatura, abriendose camino y asentándose como un pilar mas que mantiene una construcción casi faraonica que se remonta a tiempos tan antiguos como la helenica Grecia, y que seguirá inconclusa durante, mucho tiempo, a la espera de nuevos clásicos, nuevos ladrillos con que proseguir la construcción. Estas obras han ocupado están donde están por muchos motivos, por su mensaje, por sus tramas, por sus personajes, por sus criticas, por cambiar la forma de pensar de una época, por su uso del lenguaje, por todos esos factores y muchos otros, o todos a la vez. En cambio, existen también libros que en su época fueron grandes éxitos de critica y publico, pero que el tiempo ha olvidado y solo unos pocos iniciados conocen y tratan de volver a poner en el lugar que les corresponde mas la historia no les ha concedido... Y luego están los libros a los que el tiempo ha cogido, ha sodomizado sin piedad, luego les ha dado una brutal paliza, les ha tatuado una esvastica en la frente y los ha dejado a su merced en un descampado poblado de yonkis y vagabundos. El fantasma de la opera, por desgracia, pertenece a este ultimo grupo.

No os abalanceis sobre mi tan pronto y dejad que me explique y matice, porfi. Adoro a Gaston Leroux, desde pequeño, cuando leí El misterio del cuarto amarillo, sentí una gran admiración por el contraste que tenia con el otro gran cultivador del genero detectivesco, Arthur Conan Doyle. Donde Doyle era metódico, deductivo y reflexivo, Leroux pone la acción y la intuición, dando obras mucho mas frenéticas y con verdaderos giros dramaticos: con Doyle, resolver el misterio nos dejaba boquiabiertos, Leroux hacia de ello todo un show, con fanfarria de trombones y bailarinas de cabaret. Así de intenso era, joder. Y, sin embargo, el fantasma de la Opera, novela que en su tiempo me encanto y me fascino, hasta el punto de hacerme ver a Gerard Butler vestido de supervillano afeminado, no pudo soportar una segunda lectura. Literalmente, al libro se le cayeron las hojas conforme lo iba acabando.

Y el asesino es......Joel Schumacher

El fantasma de la Opera se abre un poco como Titanic o Moulin Rouge, donde la historia se ambienta en un escenario al que podríamos llamar el co-protagonista de la historia y en el cual se desarrolla un estereotipico romance. Pero esta contiene un elemento "sobrenatural". Los trabajadores de la Opera dicen que el edificio esta encantado por un fantasma que se pasea entre bastidores y bambalinas. Tal es el temor que produce que recibe un palco privado y una renta de 20.000 francos para que mantenga sus apariciones al mínimo. Paralelamente, un joven conde, Raoul, se enamora de la joven diva Cristine, la cual de la noche a la mañana aprende a cantar como los ángeles gracias a, según ella, su Ángel de la Música. Los intentos de acercamiento de Raoul despertaran los celos de este extraño Ángel el cual no es otro que CHAN CHAN. ER FANTAHMA¡

So much Swag, nigga
Aunque la historia se venda como una obra fantástica, incluso terror, y tenga por titulo El fantasma de la Opera, la presencia del fantasma resulta casi anecdotica hasta el final de la historia, donde se convierte en el protagonista indiscutible de la obra, y esto es porque Leroux prefiere centrarse en la historia de amor entre los dos jovenes y, tambien, mantener al fantasma como un misterio. La ultima decisión es muy inteligente y acertada, la primera, no, este es el mayor defecto del libro. Reconozco que no soy un amante de las historias de amor, pero se apreciar un buen romance, del mismo modo que se apreciar que este se trata de un romance de folletín típico y tópico: los personajes se quieren mucho mucho, su personalidad es quererse aun mas y hablar de lo enamoriscadisimos que están, y sus frases son sonrojantes por lo cursis y tontas que resultan y sus comportamientos y decisiones de alejarse-acercarse son abofeteables cuanto menos. Si a alguien le resulto cursi la adaptación de 2004, por favor, que se aleje de esta novela. Aquí es donde mas se nota que la novela es hija de su tiempo y que tiene mas de 100 años. Los personajes no tienen desarrollo alguno en este aspecto, y hablo de los tres, Raoul, Cristine y Fantasma, todas sus acciones, diálogos y decisiones están tan dramatizadas que no puedes tomártelo en serio, es tan cursi que hasta da diabetes.

Mención aparte merece la joven Cristine, pues tiene un delito mayor, y la culpa es del autor. Como he dicho, he leído varias novelas de Leroux, tanto de detectives como del mismo corte misterioso-fantástico de esta novela, y he de confesar que jamas he leído un personaje femenino suyo que no den ganas de asesinarlo. O no sabia escribir este tipo de personajes, o las hacia a las pobres imbeciles a posta, pero cualquiera que lea un dialogo de Cristine, o de cualquier mujer en sus novelas, sentira un irrefrenable deseo de retorcerle el cuello hasta subirle tres octavas la voz. No exagero si digo que los diálogos mas sonrojan tes salieron de su boca, mezcla de genuino candor o de estupidez supina. Muy buena tenia que estar la chiquilla para que el fantasma viera algo en ella, porque por su inteligencia, desde luego, no la busco.

!¿No entiendes que le hamo?¡
Sin embargo, la novela tiene virtudes, muy buenas virtudes, de las que justifican su lectura. El estilo de Leroux es muy bueno, sus descripciones son fantásticas, los escenarios de la opera, los decorados son fastuosos y coloridos, los dominios del fantasma, los recovecos por los que se mueve son oscuros, angustiosos y asfixiantes, sientes que  podría aparecer en cualquier momento y hacerte madre de sus hijos. Al contrario que los amantes, el resto del personajes son muy simpaticos: los que deben ser graciosos lo son, los que deben de ser odiosos lo son, no obstante ninguno de ellos tiene un gran peso en la trama, salvo uno del que no se debe hablar. Pero, sin duda, la mejor cualidad de la novela es el fantasma. Y es que el fantasma es una figura tan misteriosa, tan sugestiva y tan trágica que deseas volver a verlo constantemente. El es el motor de la historia y causante de los mejores capítulos de la novela, tiene a todos en jaque y tal es la carisma y la tristeza que transmite el pobre fantasma que deseas que triunfe y que le den matarile al insípido de Raoul. Pero claro, El fantasma esta indeciblemente desfigurado y como una puta cabra, yo tampoco pondría ese perfil en Meetic.

Y POR ESO NO ME TRAGO ESTA PELICULA

Quien se acerque a esta novela debe tener claras varias cosas. La primera, que se trata de un folletín, tiene sus defectos y sus virtudes: es cursi, es recargadamente dramatico y los personajes no tienen ningún desarrollo, son simples estereotipos, pero lo compense con una trama ágil, divertida y repleta de misterios que deseas descubrir, con varias escenas muy impresionantes y un personaje iconico e inmortal. Aunque me duele mucho no haber podido disfrutarla como la primera vez, mentiría si no os dijera que los pasajes que en su momento me emocionaron siguen manteniendo la fuerza conque los leí. Os doy un consejo, no releáis libros que os hayan marcado de pequeños, pocas veces soportan que hayas crecido, y el recuerdo, muchas veces, es mejor que revivir la experiencia; porque luego de leído, ya no te queda nada, salvo decepción... y un libro con varias paginas arrancadas. Joder.


sábado, 7 de marzo de 2015

Robert E. Howard:Las extrañas aventuras de Solomon Kane

Actualmente, Robert E. Howard es minimamente conocido por ser el creador del gran bárbaro de la literatura y el cómic, Conan el cimmnerio. Y, sin embargo, este personaje no es ni la punta del iceberg de la sorprendentemente extensa y variada obra del joven escritor texano, que puso fin a sus días de un disparo en su coche incapaz de soportar la muerte de su madre. No contaba mas de 30 años. Una muerte tan abrupta y un talento tan sobresaliente que quedo relegado a las revistas pulp y poco mas, quien sabe que hubiera pasado si hubiera tenido prozac en vez de un revolver. Robert E. Howard, como he dicho, cultivó muchos de los géneros de las revistas pulp: historias del oeste, epopeyas históricas, relatos detectivescos y picantones, historias de espada y hechicería, incluso terror lovecraftniano -era un gran admirador e intimo amigo-. El joven Robert destacaba sobre todo en espada y hechicería, e influyó muchísimo a autores actuales, como G.R.R Martin. La obra que reseño se engloba en este genero, y si bien no es tan conocida como el cimmnerio, si ha sido lo suficiente como para tener adaptación -bastante plof, he de confesar- al cine.

¿Quien es Solomon Kane? Solomon viene a ser el arquetipico caballero andante de las novelas medievales trasladado a una oscura Europa del siglo XVII. Es un puritano que recorre el mundo resolviendo problemas en los que poco o nada tiene que ver, que van desde peleas con esclavistas sarracenos y luchas con naciones negras del África profunda hasta conflictos de índole sobrenatural, siguiendo siempre un estricto código moral que le impide abandonar a cualquier inocente a su suerte. Esta edición de Valdemar reúne todas las aventuras, ocho en total, de este sombrío paladín de la fe.

Solomon Kane vendría a ser un amish muy darks


Las extrañas aventuras de Solomon Kane tienen mas que merecido su epíteto pues son, cuanto menos, pintorescas. Cada relato narra una aventura diferente e individual, en principio, en los últimos relatos si existen un hilo conductor.
-Cráneos de las estrellas: en este relato nuestro héroe deberá hacer frente a un misterioso ser que mutila a todo aquel que pase por el bosque.
-La mano derecha de la maldición: aquí, Solomon Kane deberá a hacer frente a un extraño asesinato que se muestra como un misterio que, por desgracia, no tiene absolutmante nada de misterioso. De los mas flojos del conjunto, el protagonista apenas sobresale en todo el relato, que simplemente fluye a ese giro argumental fallido.
-Sombras rojas: en esta aventura, nuestro heroe se encuentra persiguiendo a unos sanguinarios bandoleros, entre ellos, el famoso espadachín Le Loup, al que se enfrentara en un épico duelo a espada, narrado con un frenetismo y detalle que nos obliga a esquivar las estocadas.
-Resonar de huesos: Kane y un compañero de viaje hacen un alto en una posada que encierra un macabro horror en su interior. Algo mas flojo que los demas.
-Luna de calaveras: es el relato mas largo de la colección. Solomon Kane se habre pase entre la espesa selva africana para encontrar la arcana ciudad de Negari, donde la reina tiene secuestra a una joven inglesa. Prodigo en descripciones exóticas, combates trepidantes y tensión, es la mejor pieza en el conjunto, donde nuestro protagonista sobresale como un justiciero imbatible.
-Las colinas de los muertos: De nuevo en Africa, Solomon Kane debera hacer frente junto a la ayuda del chaman yuyu, N'Longa, a una miriada de muertos que moran en las colinas, aterrorizando a la indefensa población tribal.
-Alas negras: Solomon Kane, en su afán por ayudar a las tribus del Africa profunda, deberá defender a estas de un monstruoso enemigo que viene de los cielos. El enfrentamiento final entre el puritano y estos demonios del aire es impresionante, de los mejores de la colección.
-Los pasos en el interior: lo que empieza como una aventura mas del puritano, esta vez contra esclavistas árabes, termina convirtiéndose en un explicito relato de terror lovecraftniano, criatura monstruosa y primigenia incluida. Y hasta a este ser Solomon le echa huevos.
-La sombra del buitre: este ultimo relato largo narra el asedio de Viena por parte de Suleiman el Magnifico, sultán de los turcos, y la desesperada defensa de los vieneses. Aunque en este ultimo Solomon Kane no es protagonista, es una aventura muy buen narrada y muy entretenida.

Haceros un favor... no veáis la pelicula

miércoles, 25 de febrero de 2015

W. H. Hodgson: Carnacki el cazador de fantasmas

Con el maravilloso examen de zoología que tengo este viernes no he tenido tiempo de escribir apenas para el blog, y el ritmo de entrada diaria que me había propuesto se ha desmoronado mas rápido que mi autoestima al ir al gimnasio -el humor, ¡¡el humor!!. Pero aquí les traigo una nueva reseña, esta vez de una colección de cuentos de terror.
La aparición de Sherlock Holmes en la escena literaria allá por las ultimas décadas del siglo XIX encendió una mecha dentro del genero policíaco que detonaría en una explosión de nuevos detectives en los primeros años del siglo venidero. A Sherlock Holmes le siguieron muy de cerca Rouletabille, el hiperactivo periodista de Gaston Leroux (actualmente mas conocido por su Fantasma de la Opera), el cándido padre Brown, cura detective, de su paisano G.K Chesterton, cada uno de ellos con un modelo deductivo diferente pero igual de heterodoxos que los del detective de Baker Street. Junto a este boom del genero policíaco, un nuevo detective comenzaba a surgir gracias a otra novela de temática muy diferente, Dracula. Así, Van Helsing se convirtió no en el primer detective de lo sobrenatural, pues ese puesto lo ocupa el mas desconocido Dr. Hesselius, de Sheridan Le Fanu, pero si en el mas famoso, el que creo escuela: Algernoon Blackwood crearía al esoterista John Silence, Seabury Quinn al cazador pulp Jules de Grandin, y W.H Hodgson a Carnacki, el cazafantasmas que ahora nos ocupa. Actualmente, la creación de Hodgson es, junto con Van Helsing, de los mas famosos dentro de su gremio gracias a su aparición en el tercer tomo del cómic de Alan Moore La liga de los hombres extraordinarios, obra que recomiendo, excepto el tercer tomo, en el que a Alan Moore se le fue la flapa.

Este Moore es un loquillo...

En esta colección, traída, como siempre, por la excelentísima editorial Valdemar, Cthulhu la tenga en su gloria, se reunen los nueve únicos casos del personaje, muy variados, pero con una estructura similar. Cada relato tiene un inicio muy british: Carnacki convida a sus amigos a cenar en su casa, tras la cual, ya arrebujados junto a la chimenea, con una copa de brandy en la mano, la pipa en la boca y el mastin junto a la butaca, les cuenta el ultimo de sus casos; todo esto narrado por uno de los invitados, cuyo nombre es muy similar al del autor. La mayoría de las historias son casos en los que una familia, preocupada por los extraños sucesos que ocurren en sus casas, contratan al detective para que realice una detallada investigación para encontrar que extraño mal les acecha. Para ello, Carnacki recurre a las clásicas técnicas detectivescas de campo de las que hace gala el modélico detective decimononico, pero también a herramientas menos ortodoxas, como el manuscrito Saaamaaa, una especie de Necronomicon hindu, o el pentateuco eléctrico, perfecta herramienta para hacer un ritual satánico steampunk.

Las neones le dan al satanismo un toque chill-out muy trendy

Una de las características mas llamativas del protagonista es que es un cagueta, tal cual. Desentona mucho que una persona con semejante oficio, el cual lleva practicando décadas, pues aunque el libro no especifica su edad podríamos decir que ronda los 40-50 años, se sienta al primer ruido invadido por escalofríos, estremecimientos y paroxismos de horror (sic). Pero esto no se convierte en un defecto, nos ayuda a empatizar con el personaje y a sumergirnos en la atmósfera del relato. Y en esto Hodgson es un artista. Si bien no goza del mejor estilo dentro de la literatura de terror, Hodgson es capaz de sumergirnos en una atmósfera tenebrosa con muy pocos artificios, sin caer en palabras las rimbombancias de Lovecraft (giboso, ciclopeo y ominoso, su santa trinidad) pero tampoco llegando a un estilo tan desnudo y bochornoso como el de Stephen King.

Carnacki según Alan Moore. Durmiendo así no me explico nada...

En su conjunto, es una obra muy entretenida, y como obra de terror tiene sus altibajos. Hay casos que tienen su explicación lógica, otros en los que el misterioso fenómeno es obra de un ente sobrenatural, que son los que producen verdadero pavor y que son los mejores de la colección. No les diré cuales relatos tienen explicacion y cuales son horror puro, pues me parecería destrozaros lo mejor de las historias. Es una obra bastante accesible, mucho mas que La casa en el confín de la Tierra, la cual es lo mejor dentro de la escasa producción de Hodgson, perfecta para iniciarse en el terrorífico universo, precursor del horror cósmico que manejaría Lovecraft décadas después y que tantas noches en vela nos ha dado.

lunes, 9 de febrero de 2015

Francis Marion Crawford: La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes

Valdemar, como te quiero...
Hablar hoy en día de Francis Marion Crawford es hablar de un desconocido. Antaño mundialmente conocido por sus novelas históricas, hoy en día apenas es recordado por los aficionados al terror sobrenatural por un puñado de relatos. Pero que relatos. Todos ellos son piezas de horror brillantemente construidas, con una temática sobrenatural y fantástica muy oscura, gótica en algunos de ellos, o cercana a nuestro día a día en otros (cercana para principios de siglo XX, obviamente). Muchas de estos cuentos comienzan con un grupo de amigos reunidos disfrutando de la noche y contando historias, hasta que uno de los integrantes comparte la historia en cuestión, como queriéndonos hacer cómplices, como si nosotros también estuviéramos reunidos en torno a un fuego de campamento.





Esta colección, ofrecida impecablemente por la editorial Valdemar, reúne 8 relatos:
-La sonrisa muerta: a mi parecer, la mas gótica de todo el conjunto. Se nos cuenta la historia de una familia maldita y de su patriarca, el cual ha cometido un horrible pecado del que los personajes son directamente herederos. Un triunfo de la atmósfera, en la que cada elemento provoca mas y mas inquietud.
-La calavera aullante: dos amigos se reúnen para hablar de la trágica y siniestra historia de una particular calavera la cual, según el poseedor, grita cada noche. Aunque Crawford sea demasiado evidente en sus insinuaciones durante toda la obra, es un tour de force donde la situación se vuelve mas y mas angustiosa, hasta que sobreviene el horror.
-!Hombre al agua¡: una historia de amor sobrenatural que involucra a dos hermanos gemelos, uno de ellos muerto en un accidente. El relato arroja multitud de incógnitas, a cada cual mas tenebrosa, que se desvelan en un final increíblemente triste.
-Porque la sangre es vida: una vuelta de tuerca a la clásica historia de vampiros, en la victima sufre el influjo de un ser que le llevara a la ansiada perdición.
-La litera de arriba: la premisa del cuento fue suficiente para tenerme inquieto. En un crucero de placer, nuestro protagonista duerme en un camarote con una única ventana por la que entra un visitante para acompañarle de noche. Es el cuento con mayor impacto, en el que se abandona la insinuación y el horror nos golpea directamente en la cara.
-Junto a las aguas del paraíso: no calificaría este cuento de terror per se, mas bien podría describirse como una fantasía romántica. Un joven melancólico y encerrado en si mismo siente el influjo de un ser que vive en el estanque de su mansión; cuando este se enamore, el espíritu se pondrá celoso. Una historia de amor muy bien llevada.
-El fantasma de la muñeca: al contrario de lo que refleja el titulo, tampoco estamos ante una historia de terror. Mas bien, se trata de una historia triste, que involucra a una niña desaparecida y su fantasma. Es el cuento que menor impacto me causo, lo poco que he esbozado antes es lo máximo que alcanzo a recordar.
-El mensajero del rey: a una cena familiar llega un atractivo y sombrío invitado que nadie esperaba. Un cuento oscuro correcto con un desenlace esperado pero no por ello menos placentero.

El autor

Aunque actualmente el terror que cultiva Crawford en esta colección de relatos ya no tenga el impacto que en los años en que se publico, no deja de ser una muestra del mejor terror sobrenatural: una atmósfera tenebrosa cuidada, un constante crescendo, un estilo depurado y muy sugerente y unas apariciones fantasmales muy imaginativas. La lectura de este pequeño tomo no decepciona para nada al aficionado al genero, y puede llegar a ser muy disfrutable para el no iniciado.
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