Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta Primera mitad siglo XX. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Primera mitad siglo XX. Mostrar todas las entradas

martes, 4 de agosto de 2015

Edgar Rice Burroghs - Una princesa de Marte

Autor: Edgar Rice Burroughs
Titulo: A Princess of Mars
Idioma original: Ingles
Publicación: 1917
Edición: Pulp Collection
Recomendación: 5/10






A principios de siglo XX, alla por los años 20 y 30, el clásico folletín por entregas que vieron nacer algunas de las grandes obras decimonónicas que han marcado la literatura popular de mas de un país, y no solo popular, incluso libros actualmente ensalzados por la crítica, convertidos en clásicos de la literatura universal como Dickens o Dumas, grandes maestros, el primero en la critica social y la aventura de capa y espada, el segundo; el clásico folletín, como digo, evoluciono en América para dar paso a las revistas pulp, un formato marginal en que los mal-llamados entonces –y ahora- géneros menores como la ciencia-ficción, el terror, la espada y brujería, novela negra y erótica tenían su lugar y su público. Y, al igual que ocurrió con el folletín, varios de los autores de antaño se convirtieron en clásicos en esos géneros y referentes que marcarían a autores posteriores mejor reconocidos. H.P Lovecraft (debería de reseñar algo de el de una puta vez), Robert E. Howard, Philip K. Dick, Ray Bradbury y, por supuesto, el gran Edgar Rice Burroughs.

Lo sé, así de primeras a nadie le suena su nombre. Pero si os digo que este tío fue el que escribió Tarzan la cosa ya cambia, ¿eh? El bueno de Edgar era un monstruo en su época, todo lo que hacía era oro, por lo que su producción es prácticamente inabarcable: Tarzan, John Carter, los piratas de Venus, Pelluzidar. Burroughs era sinónimo de calidad, de emocionantes aventuras y universos únicos poblados por pintorescas y variadas civilizaciones y aun más pintorescos personajes, sobre todo en sus obras de proto-ciencia ficción que tanto marcarian a los escritores de ciencia ficción pura, pues los mundos fantasía de Burroghs eran mas escenarios en que desarrollar las peripecias del héroe de turno que otra cosa. Podríamos decir que Tarzan es su obra más emblemática, al igual que Conan el barbaro es la obra cumbre de Robert E. Howard; sin embargo, todo Conan tiene su Solomon Kane, y todo Tarzan tiene su John Carter. Mucho mas ahora, tras una película de Disney que muy injustamente fue olvidada por critica y publico, a mi parecer. Han pasado casi 100 años de su publicación y la pregunta es… ¿Se mantiene?

Mirad no... No lo hace.
Una princesa de Marte es la primera de las nueve novelas que componen la serie marciana, una saga de aventuras y hazañas enmarcadas en el subsubSUBgenero de espada y planeta (esto es… darse de palos a lo Tolkien pero en Marte, Nibiru o Tatooine) cuyo protagonista es John Carter. En esta primera entrega se nos cuenta como John Carter, veterano sureño de la guerra civil y, ahora, buscador de oro, llega a Marte trasladando su mente (… mirad, eso en la época era bastante habitual), donde gracias a la menor fuerza gravitatoria del planeta posee una fuerza y agilidad muy superiores a la humana. Valiéndose de estos recién adquiridos poderes, Carter se hace un nombre entre los nativos marcianos. Un día, conoce a una prisionera, la princesa Dejah Thoris, de Elium, de la que queda perdidamente enamorado y promete ayudarla en las numerosas luchas que asolan al moribundo planeta. Ese sería un resumen grosso modo de la historia; bueno, de esta y la de los sucesivos libros.

Así yo también creo en el amor a primera vista
La novela es un pulp de manual: lenguaje excesivamente simple, historia lineal y carente de importancia cuyo única misión es que el prota se lié a palos contra todo lo que camine. Nuestro héroe es lo que en el gremio de los guiones se llama un Gary Stu: esto es, un personaje perfecto, fuerte, inteligente, guapo, caballeroso, valiente, que sale siempre de todos los problemas y al final se tira a la reina del baile. Carece de personalidad más allá de la del prototípico héroe. Lo mismo ocurre con Dejah, que si bien al principio es orgullosa por su linaje real y se muestra como un personaje fuerte no tarda mucho en sucumbir y convertirse en el interés romántico y queda relegada a ese segundo plano de princesa en apuros a la que el machote de turno salva. Ni pienso hablar de la historia de amor porque es ridícula. Los demás personajes podríamos decir que son los que están mejor construidos, sobre todo los marcianos verdes con los que convive Carter en el primer tercio de la novela, que podríamos decir que si tienen un esbozo de algo que podríamos llamar personalidad. Aunque claro, esto es un pulp, esbozar una personalidad no es desarrollo de personajes, son cuatro líneas de exposición puntuales o una cualidad representativa llevada al extremo; quiero decir, si el personaje (Solah, por ejemplo) pertenece a una raza sanguinaria y belicosa pero es cariñosa y dulce, no puede pasar ocasión en que no lo menciones, venga o no a cuento. Pero criticar la historia y el desarrollo de personajes en un pulp de hace cien años es tirarse piedras al propio tejado, en esa época el género se movía con esos clichés y hay que juzgarlos con una perspectiva distinta. Cabrearse porque es la clásica historia de princesa que debe ser salvada y esto ahora es muy machista y blah blah BLAAAAAH es una chorrada. Ademas, lo único verdaderamente importante en su época era la acción y que fuera entretenido, al igual que ahora.
Esto es un Thark gustandose demasiado
Si hay algo que si hizo bien Burroughs, que es lo que me fascina de esta saga, es el universo tan rico y único que crea. El Marte de Burroughs es un Marte agonizante, antaño cubierto por océanos de los que ahora solo quedan los canales que surcan la desértica superficie del planeta como recuerdo de esa época casi edénica. Los habitantes del planeta hubieron de adaptarse a tan adversas condiciones, combaten constantemente por los recursos y están constantemente envueltos en guerras. Algo así como Mad Max, pero sin el mundo postapunkaliptico. Los marcianos más característicos son los Tharks, esbeltos y gigantescos marcianos verdes de cuatro brazos y grandes colmillos en la barbilla que viven en una sociedad guerrera comunal en la que solo los más fuertes sobreviven. Con ellos pasa John Carter la mayor parte de la trama, por lo que es la sociedad que mejor conocemos y la que, para mí, tiene más matices. Las otras dos sociedades, Zodanga y Elium, los hombres rojos, viven en ciudades estados y son las que tienen la totalidad de la tecnología marciana: naves de combate que surcan el cielo impulsadas por energía solar, rayos laser, maquinas para crear atmosfera. Pese a todo, la tecnología por desgracia se ve poco, pues prima sobre todo el uso de la espada y otras armas blancas tradicionales en los combates, que son más vistosas y divertidos pero encorsetan un poco el conjunto. La fauna marciana también merece una mención especial, pues también es de lo mejor del libro por la imaginación que desborda cada diseño, desde las monturas que usan las Tharks, pasando por Woola, el sabueso mitad sapo-mitad perro que corre como Sonic dopado, hasta los característicos monos blancos, gorilas gigantes albinos de cuatro brazos. Lo de los cuatro brazos es el rasgo identificable de la vida marciana.  

La fauna preciosa. Para ir de excursión
En conjunto, Una princesa de Marte me parece muy hija de su tiempo, con todos los clichés del género que ella misma comenzó a forjar. Tiene cien años y está muy anticuada, no creo que pueda soportar el buenismo y lo politicamente correcto de nuestro siglo XXI. Ni siquiera se le perdona a Tolkien el ser racista,  esta que es menos conocida va a ser tratada con mas dureza.  Pero es que, como digo, esta anticuada, y este tipo de obras populares, creadas para un público determinado, pocas veces se vuelven historias atemporales y por ello hay que juzgarlas, como he dicho, conociendo el contexto. Sin embargo, obviando historia, personajes y clichés, la novela desborda creatividad y aventura, yo no me aburrí leyéndola, no dejan de pasar cosas, los duelos son frenéticos y muy divertidos y el universo es maravilloso, fascinante; por algo fue un referente para muchos otros autores. Sinceramente, el libro no esta muy bien, pero tampoco es infame, yo me quedo con la película, que moderniza algo la historia y conserva todo lo bueno del universo con algún que otro añadido de otros libros bastante interesante.

John Carter también es un poco team Jacob

domingo, 3 de mayo de 2015

Vicente Blasco Ibañez - La Barraca

La España de finales de siglo XIX era un caldo de cultivo perfecto para que el naturalismo se expresara con toda su fuerza. En un país atrasado, provincial, alienado por la religión, inculto, empobrecido, corrupto y caciquista, los escritores españoles encontraron multitud de frentes donde poder atacar con afilada pluma los cimientos de una España cada vez más mísera, y que empezaba a tomar conciencia de su propia miseria: Emilia Pardo Bazan describía con crudeza la sociedad rural gallega, Clarín la hipocresía de la burguesía decimononica, Benito Perez Galdos, que si bien no se le adscribe al movimiento, también realizo cuadros realistas muy tristes de la España de entonces, pero con un toque dramático mas “deformado”, mas dickensiano. De entre todos estos, a mi criterio personal, sobresale la figura de Blasco Ibañez, posiblemente, el escritor más vendido y famoso de principios del siglo XX ya no de España, si no del mundo; condición que hace que sobre su obra uno pase de puntillas en clase. Porque, ya sabéis, los bestsellers son cacota y eran cacota ya en el siglo XX si eras un intelectual.  


Republicano empedernido y saboteador de procesiones freelance, cosecho un importante éxito en España con sus novelas costumbristas valencianas, y el mundial con sus novelas ambientadas en la Gran Guerra y las adaptaciones de un jovencísimo Hollywood aun mudo. Actualmente, críticos y académicos señalan que es su obra costumbrista la de mayor calidad literaria, yo, a mi pesar, carezco de conocimientos para afirmarlo o desmentirlo, pues solo he leído su obra costumbrista, en la que se adscribe La Barraca. El tema principal de la novela es la intransigencia y violencia de un pueblo atrasado y sus consecuencias. El tío Barret no puede pagar el arrendamiento de la tierra al cacique local, Don Salvador, y en su desesperación lo asesina. La barraca queda inmediatamente abandonada y el pueblo jura que jamas permitirán que sea cultivada de nuevo, en memoria del difunto Barret. Pero no contaban con la llegada de Batiste y su familia, que intentan comenzar una nueva vida en el pueblo y que no lo tendrán nada fácil. Así comienza el cruel hostigamiento del pueblo hacia su familia, y no terminara bien... 

Mi nombre es Rodolfo Valentino, vos matasteis a mi padre, prepárate para morir

Blasco Ibañez describe con detalle y lirismo las mediterráneas campiñas y con especial crudeza las condiciones precarias en que vivían sus habitantes, así como las escenas más duras del libro, en las que no se aprecia ni un atisbo de implicación emocional, solo descripción fría, como en una disección. Este contraste dota a la novela de una riqueza especial, haciendo que queramos adentrarnos en esos bucólicos y soleados paisajes donde los pájaros cantan y los juncos vibran mecidos por el viento, a que inmediatamente deseemos ponernos a salvo en nuestro siglo. 

Un siglo mucho mas civilizado, donde vamos a parar

El ser humano es cruel, y su intransigencia y cabezonería nos llevan a ver en esta obra los actos mas despreciables que puedan imaginarse en un país que se hacía llamar irónicamente civilizado. 
No es una lectura agradable, pero es una muy buena novela, de gran calidad. Si no os echa para atrás la crudeza y estáis familiarizados al drama, seguro que la disfrutáis. O no, pero no os dejara indiferentes.

(Esta es una reseña publicada anteriormente en Goodreads cuando no tenia la soltura y el humor habitual, es bastante peor que mis reseñas actuales y os compensare por ello con una reseña nueva dentro de poco, cargada de bilis, fotos de gatitos y torsos desnudos de hombres bien machotes, y no a Valentino como bailaor de jotas) 

jueves, 16 de abril de 2015

Gaston Leroux: El fantasma de la Opera

Autor: Gaston Leroux
Titulo: Le fantôme de l'opéra
Idioma original: Frances
Publicación: 1909
Edición: Anaya tus libros selección 
Recomendación: 6/10








Hay obras que se convierten en clásicos atemporales, novelas que han dejado su marca indeleble en la larga historia de la literatura, abriendose camino y asentándose como un pilar mas que mantiene una construcción casi faraonica que se remonta a tiempos tan antiguos como la helenica Grecia, y que seguirá inconclusa durante, mucho tiempo, a la espera de nuevos clásicos, nuevos ladrillos con que proseguir la construcción. Estas obras han ocupado están donde están por muchos motivos, por su mensaje, por sus tramas, por sus personajes, por sus criticas, por cambiar la forma de pensar de una época, por su uso del lenguaje, por todos esos factores y muchos otros, o todos a la vez. En cambio, existen también libros que en su época fueron grandes éxitos de critica y publico, pero que el tiempo ha olvidado y solo unos pocos iniciados conocen y tratan de volver a poner en el lugar que les corresponde mas la historia no les ha concedido... Y luego están los libros a los que el tiempo ha cogido, ha sodomizado sin piedad, luego les ha dado una brutal paliza, les ha tatuado una esvastica en la frente y los ha dejado a su merced en un descampado poblado de yonkis y vagabundos. El fantasma de la opera, por desgracia, pertenece a este ultimo grupo.

No os abalanceis sobre mi tan pronto y dejad que me explique y matice, porfi. Adoro a Gaston Leroux, desde pequeño, cuando leí El misterio del cuarto amarillo, sentí una gran admiración por el contraste que tenia con el otro gran cultivador del genero detectivesco, Arthur Conan Doyle. Donde Doyle era metódico, deductivo y reflexivo, Leroux pone la acción y la intuición, dando obras mucho mas frenéticas y con verdaderos giros dramaticos: con Doyle, resolver el misterio nos dejaba boquiabiertos, Leroux hacia de ello todo un show, con fanfarria de trombones y bailarinas de cabaret. Así de intenso era, joder. Y, sin embargo, el fantasma de la Opera, novela que en su tiempo me encanto y me fascino, hasta el punto de hacerme ver a Gerard Butler vestido de supervillano afeminado, no pudo soportar una segunda lectura. Literalmente, al libro se le cayeron las hojas conforme lo iba acabando.

Y el asesino es......Joel Schumacher

El fantasma de la Opera se abre un poco como Titanic o Moulin Rouge, donde la historia se ambienta en un escenario al que podríamos llamar el co-protagonista de la historia y en el cual se desarrolla un estereotipico romance. Pero esta contiene un elemento "sobrenatural". Los trabajadores de la Opera dicen que el edificio esta encantado por un fantasma que se pasea entre bastidores y bambalinas. Tal es el temor que produce que recibe un palco privado y una renta de 20.000 francos para que mantenga sus apariciones al mínimo. Paralelamente, un joven conde, Raoul, se enamora de la joven diva Cristine, la cual de la noche a la mañana aprende a cantar como los ángeles gracias a, según ella, su Ángel de la Música. Los intentos de acercamiento de Raoul despertaran los celos de este extraño Ángel el cual no es otro que CHAN CHAN. ER FANTAHMA¡

So much Swag, nigga
Aunque la historia se venda como una obra fantástica, incluso terror, y tenga por titulo El fantasma de la Opera, la presencia del fantasma resulta casi anecdotica hasta el final de la historia, donde se convierte en el protagonista indiscutible de la obra, y esto es porque Leroux prefiere centrarse en la historia de amor entre los dos jovenes y, tambien, mantener al fantasma como un misterio. La ultima decisión es muy inteligente y acertada, la primera, no, este es el mayor defecto del libro. Reconozco que no soy un amante de las historias de amor, pero se apreciar un buen romance, del mismo modo que se apreciar que este se trata de un romance de folletín típico y tópico: los personajes se quieren mucho mucho, su personalidad es quererse aun mas y hablar de lo enamoriscadisimos que están, y sus frases son sonrojantes por lo cursis y tontas que resultan y sus comportamientos y decisiones de alejarse-acercarse son abofeteables cuanto menos. Si a alguien le resulto cursi la adaptación de 2004, por favor, que se aleje de esta novela. Aquí es donde mas se nota que la novela es hija de su tiempo y que tiene mas de 100 años. Los personajes no tienen desarrollo alguno en este aspecto, y hablo de los tres, Raoul, Cristine y Fantasma, todas sus acciones, diálogos y decisiones están tan dramatizadas que no puedes tomártelo en serio, es tan cursi que hasta da diabetes.

Mención aparte merece la joven Cristine, pues tiene un delito mayor, y la culpa es del autor. Como he dicho, he leído varias novelas de Leroux, tanto de detectives como del mismo corte misterioso-fantástico de esta novela, y he de confesar que jamas he leído un personaje femenino suyo que no den ganas de asesinarlo. O no sabia escribir este tipo de personajes, o las hacia a las pobres imbeciles a posta, pero cualquiera que lea un dialogo de Cristine, o de cualquier mujer en sus novelas, sentira un irrefrenable deseo de retorcerle el cuello hasta subirle tres octavas la voz. No exagero si digo que los diálogos mas sonrojan tes salieron de su boca, mezcla de genuino candor o de estupidez supina. Muy buena tenia que estar la chiquilla para que el fantasma viera algo en ella, porque por su inteligencia, desde luego, no la busco.

!¿No entiendes que le hamo?¡
Sin embargo, la novela tiene virtudes, muy buenas virtudes, de las que justifican su lectura. El estilo de Leroux es muy bueno, sus descripciones son fantásticas, los escenarios de la opera, los decorados son fastuosos y coloridos, los dominios del fantasma, los recovecos por los que se mueve son oscuros, angustiosos y asfixiantes, sientes que  podría aparecer en cualquier momento y hacerte madre de sus hijos. Al contrario que los amantes, el resto del personajes son muy simpaticos: los que deben ser graciosos lo son, los que deben de ser odiosos lo son, no obstante ninguno de ellos tiene un gran peso en la trama, salvo uno del que no se debe hablar. Pero, sin duda, la mejor cualidad de la novela es el fantasma. Y es que el fantasma es una figura tan misteriosa, tan sugestiva y tan trágica que deseas volver a verlo constantemente. El es el motor de la historia y causante de los mejores capítulos de la novela, tiene a todos en jaque y tal es la carisma y la tristeza que transmite el pobre fantasma que deseas que triunfe y que le den matarile al insípido de Raoul. Pero claro, El fantasma esta indeciblemente desfigurado y como una puta cabra, yo tampoco pondría ese perfil en Meetic.

Y POR ESO NO ME TRAGO ESTA PELICULA

Quien se acerque a esta novela debe tener claras varias cosas. La primera, que se trata de un folletín, tiene sus defectos y sus virtudes: es cursi, es recargadamente dramatico y los personajes no tienen ningún desarrollo, son simples estereotipos, pero lo compense con una trama ágil, divertida y repleta de misterios que deseas descubrir, con varias escenas muy impresionantes y un personaje iconico e inmortal. Aunque me duele mucho no haber podido disfrutarla como la primera vez, mentiría si no os dijera que los pasajes que en su momento me emocionaron siguen manteniendo la fuerza conque los leí. Os doy un consejo, no releáis libros que os hayan marcado de pequeños, pocas veces soportan que hayas crecido, y el recuerdo, muchas veces, es mejor que revivir la experiencia; porque luego de leído, ya no te queda nada, salvo decepción... y un libro con varias paginas arrancadas. Joder.


domingo, 12 de abril de 2015

Miguel de Unamuno: Niebla

Autor: Miguel de Unamuno
Titulo: Niebla
Idioma original: Español
Publicación: 1914
Edición: Alianza Editorial
Recomendación: 10/10










Ay Unamuno, Unamuno... que grande eras entonces y que grande eres aun hoy en esta España que ha olvidado a todos los hombres que hicieron algo por enriquecer a su pueblo con su prosa y nuevas ideas y no persiguiendo como chimpancés una pelota o picando toros. Que ingrata es la sociedad con los que en su día fueron nombres excelsos y grandes que se escribían casi con tinta de oro y cursiva cervantina y ahora no son mas que lecciones que los niños odian aprender en las escuelas; si es que las aprenden. Unamuno, tu molabas mucho, y leerte ahora es como leer a un compatriota actual, tan poco ha cambiado nuestro país en estos cien años y tan parecidos son aun los defectos que a principios de siglo criticabas con ironía y envidiable sentido del humor.
Si, niños, me gusta mucho Unamuno, me gusta su prosa, me gusta su filosofía, su sentido del humor y sobretodo, sus personajes. Hace un tiempo escribí una reseña a San Manuel Bueno martir y mis comentarios fueron de fangirl hormonada, pero con gafitas de pasta: esa novelita marco parte de lo que soy, y me avergüenza decir que si no me hubieran obligado a leerla en el instituto jamas lo hubiera leído; tal es así el poco apego que tenia de adolescente a los grandes clásicos de nuestra literatura, y tal es la ostia que tenia en la cara, eso también. Cuando leí por primera vez a Unamuno me explicaron en clase que esa no era su mejor novela, es mas, muchos la catalogaban de una obra menor dentro de su producción, lo cual me parece una sentencia atrevida incluso en bocas de académicos; pero que se yo, solo soy un estudiante de biológicas con tiempo libre. Como decía, según me explicaron el puesto de obra por antonomasia, de magnum opus, si nos ponemos pomposos, lo ocupa Niebla; y tras leer este libro pasado dos años desde la lectura de San Manuel, con la cabeza mas asentadas y supuestamente con mayor madurez mental (MENTIRA, MENTIRA, MENTIRA) he de confesar... que es cierto.

Niebla nos cuenta la historia de Augusto Perez, un pequeñoburgues cuya madre ha muerto recientemente heredando una fortuna que le permite vivir sin trabajar de forma desahogada junto a sus dos criados. Su vida de snob transcurre plácidamente, filosofando y monologando, hasta que conoce a su vecina Eugenia, de la que se enamora perdidamente y la cual le rechaza al primer amago de cortejo. Esta es la primera de un cumulo de desgracias le sumirán en una profunda confusión que le harán dudar de todo en lo que creía, hasta de su existencia, hasta el punto de enfrentarse a su propio creador: UNAMUNO.


Esto apestaba a Nolan cien años antes de Nolan, es espectacular. Niebla es, precisamente, una de las obras mas importantes de principios de siglo por darle otra vuelta de al genero novelistico, al que satiricamente se referia como nivolistico, creando el primer intento de obra metaliteraria. Cada pagina de esta nivolita es un derroche de humor, ingenio y metafísica; y digo humor, que no deberia, por su personaje principal, Augusto Perez. Augusto es un personaje que no puedo si no encontrar parodico, es tan profundo como un pozo sin fondo, y tan intenso como una peli de Bergman. La mayor parte de la novela la componen sus pensamientos en forma de soliloquios de sesudos devaneos filosóficos ¿Que es el amor? ¿Que es sentir? ¿Que es la existencia, el estar vivo? ¿Pienso luego existo, esto es así? ¿Acaso las mujeres tienen alma, acaso la tenemos nosotros? Muchas de ellas tienen un genuino sentido filosófico, y de ellas nacen en el lector profundas reflexiones, si, pero es tan ridículo como se expresa el personaje que me era imposible tomarlo en serio.

Pero no solo de Augusto se compone la novela, para nada. Como he dicho antes, la mayor parte de la obra se componen de los pensamientos de Augusto, la otra gran parte se componen extensos diálogos, tanto o mas filosóficos que los monólogos. Y es que los otros personajes son también para echarlos de comer a parte. Ademas de los criados de Augusto, racionales y lógicos, Eugenia, una verdadera zorra, con perdón, tenemos a los tíos de Eugenia, una alcahueta de cuidado la una y un anarquista bufonesco el otro; tenemos a los amigos de Augusto, personajes la mayoría de otras novelas de Unamuno que arrojan su punto de vista de la vida, el amor y los problemas que atormentan la cabecita loca de Augusto, e, incluso, el propio Unamuno, dios todopoderoso al que su creación... !le echa huevos¡

Esto es un hombre bien machote
Niebla, en si, cuenta una historia de amor que, gracias a los personajes y el desarrollo de la trama apoyado en diálogos y monólogos, se transforma en una historia con mucha profundidad e interpretaciones, y su mayor virtud, ademas de introducir un elemento tan interesante como es la metaliteratura hace casi 100 años, es como trata el absurdo de la existencia del ser humano. La Niebla tiene una profunda carga simbólica y filosófica sin llegar a ser abrumadora ni molesta, para mi sorpresa ha sido un libro muy divertido y ameno de leer, que me ha hecho pensar y entretenerme con buena filosofía y, sobretodo, con una buena parodia al postureo intelectualoide. Añadamos a este conjunto, ademas, la fantástica prosa del autor, hay paginas que se leen con gozo, paladeando cada una de las palabras de las que se componía una brillante frase y que te obligaban a decir: si es que este cabron era bueno, era muy bueno. Una lectura muy recomendable aunque este no sea un genero atractivo para el lector casual denle una oportunidad, estoy seguro que mas de uno se sorprenderá y descubrirá un clásico tan actual que parece que aun vive entre nosotros.
Don't fuck with Unamuno... never



miércoles, 11 de marzo de 2015

Henry James: Lo que Maisie sabia

Creo que ya quedo claro en mi reseña a Otra vuelta de tuerca que Henry James no es santo de mi devoción. Es mas, recuerdo haberlo descrito como escritor palizas, algo que casi podría llamar un piropo si hubiera leído esta novela antes que Otra vuelta de tuerca: porque si el estilo de Henry James puede aguantarse y hasta encontrarse interesante, si somos generosos, en distancias cortas por la introspección psicológica que realiza en sus personajes, en novelas largas es directamente insoportable, de meterle fuego al libro y verlo arder como las piras de libros de la Alemania nazi, con ojos fanáticos extasiados por el crepitar de las llamas y el crujido agonizante del papel... 

Se me va, hoy se me va...
Lo que Maisie sabia es una novela con muy poca trama, a priori sencilla y, aunque escrita a finales del siglo XIX, muy actual. El libro nos cuenta la historia de la pequeña Maisie, una niña de 6 años cuyos padres se divorcian de muy malos modos, peleando constantemente por su afecto hasta que rehacen sus vidas y la niña se convierte mas en un inconveniente que en un chantaje emocional arrojadizo. Hasta aquí, como ocurrio con la otra novela, la trama es muy buena, y mas por el hecho de que el libro esta narrado a través de la perspectiva de la pequeña; ojo, no la usa como narradora en primera persona -gracias a Dios-, pero el narrador omnisciente utiliza siempre a Maisie como ojos, no dejándonos saber mas de lo que una chiquilla puede y debe saber de tan complicada situación. Este es un recurso muy inteligente, Henry James sabe utilizar, como en Otra vuelta de tuerca, geniales recursos narrativos para confundir al lector y darle una visión de la historia distorsionada o de interpretación ambigua, lo cual es genial... si no se tratase de un libro de Henry James. 

Voy a entrar en materia, Henry James todo lo que tiene de inteligente lo tiene de pedante: es capaz de ahogar una trama prometedora con sus infinitas y aburridas cadenas de pensamiento, reflexiones, meditaciones, diálogos artificiosos con puyas, criticas o filosofía soterrada, descripciones mastodonticas de cualquier ademan o gesto, varias interpretaciones a cada dialogo siempre buscando el mal entendido o, directamente, dándole la vuelta entera a un dialogo que bien podría ser un saludo o un me pica la entrepierna o me estoy descojonando del lector. Y este tipo de estilo, que aun siendo cansino podría aceptarlo si se contara a través de la perspectiva de un adulto, como en Otra vuelta de tuerca, me parece tremendamente imbécil tratandose de una niña de 6 años. Sonara hipócrita, pero no lo es: Maisie es capaz de ver todo y de interpretar todo lo que le dicen o le hacen rellenando mas de diez párrafos con cadenas de razonamientos infantiles, si, pero increíblemente meticulosos. Me explico, Maisie pocas veces entiende lo que pasa, pero eso no le impide fijarse en todo como si fuera una novia paranoica ¿Que niño hace eso? ¿Que niño es capaz de darle la vuelta a todo, a cualquier gesto, a cualquier frase, con tanto detalle como para ocupar paginas? Quizá yo fuera un niño particularmente imbécil y este comportamiento es habitual en un infante cultivado, o quizá en el siglo XIX los niños eran un portento de la deducción y por ello mentalistas en potencia, o quizá es que Henry James no ha convivido con un crió en su puñetera vida. Por eso el recurso de utilizar a Maisie como perspectiva me parece forzado, porque no me creo que eso sea una niña pequeña. 

Mas o menos Maisie ve el mundo así

Pero no solo tengo problemas con el estilo y la omnisciencia de Maisie, la trama es tremendamente insipida y repetitiva. Entiendo que una historia de divorcio mal llevado no se preste para rellenar 400 paginas y si un dramon de sobremesa de hora y media-dos horas, pero es que Henry James ni lo intenta hacer soportable. Si tuviera que resumir la trama es: padre y madre, a cada cual mas hijo de puta y egoísta, quieren o pasan de su hija, la chantajean emocionalmente, y se la mandan a una institutriz o a un ama de llaves; institutriz y ama de llaves quieren, se pelean o pasan de la niña, la chantajean emocionalmente y se la pasan a la nueva madrastra o el nuevo padrastro , que resultan ser unos padres maravillosos hasta que también se divorcian del padre y la madre -los de Maisie del principio, si-, se emparejan, se convierten gradualmente en unos cabronazos y vuelven a pasar de la niña. Moraleja...

                                     


¿Es que no habían servicios sociales en el Londres victoriano? Lo que Maisie sabia me parece un libro repetitivo, monotono, cansino, aburrido y extremadamente pretencioso. Tal vez no lo entendiera, tal vez Henry James me dejara catatonico mientras leía y directamente ni lo intente, tal vez sea imbécil por no ver la grandeza de las obras de James o porque simplemente ya le he pillado tirria. Sea lo que sea, no pienso acercarme a este escritor palizas y citando a un gran filosofo de la tierra media:

Avisados quedáis...
Ya aprovecho esta entrada para mencionaros que me he unido al club Adopta a un blog para promocionar un poco este zulo del que ya huyen incluso los murciélagos. Se que es difícil leer esto con seriedad teniendo a Gandalf muriendo encima, pero esto es muy importante para mi y para el blog, para que el sitio tenga mas movimientos y participación, que fue uno de los motivos por los cuales empece este proyecto. Quiero agradecer a Yurika Sekai esta oportunidad, a ver que tal se da todo y... no se que mas decir porque esto se me da muy muy mal...

sábado, 7 de marzo de 2015

Robert E. Howard:Las extrañas aventuras de Solomon Kane

Actualmente, Robert E. Howard es minimamente conocido por ser el creador del gran bárbaro de la literatura y el cómic, Conan el cimmnerio. Y, sin embargo, este personaje no es ni la punta del iceberg de la sorprendentemente extensa y variada obra del joven escritor texano, que puso fin a sus días de un disparo en su coche incapaz de soportar la muerte de su madre. No contaba mas de 30 años. Una muerte tan abrupta y un talento tan sobresaliente que quedo relegado a las revistas pulp y poco mas, quien sabe que hubiera pasado si hubiera tenido prozac en vez de un revolver. Robert E. Howard, como he dicho, cultivó muchos de los géneros de las revistas pulp: historias del oeste, epopeyas históricas, relatos detectivescos y picantones, historias de espada y hechicería, incluso terror lovecraftniano -era un gran admirador e intimo amigo-. El joven Robert destacaba sobre todo en espada y hechicería, e influyó muchísimo a autores actuales, como G.R.R Martin. La obra que reseño se engloba en este genero, y si bien no es tan conocida como el cimmnerio, si ha sido lo suficiente como para tener adaptación -bastante plof, he de confesar- al cine.

¿Quien es Solomon Kane? Solomon viene a ser el arquetipico caballero andante de las novelas medievales trasladado a una oscura Europa del siglo XVII. Es un puritano que recorre el mundo resolviendo problemas en los que poco o nada tiene que ver, que van desde peleas con esclavistas sarracenos y luchas con naciones negras del África profunda hasta conflictos de índole sobrenatural, siguiendo siempre un estricto código moral que le impide abandonar a cualquier inocente a su suerte. Esta edición de Valdemar reúne todas las aventuras, ocho en total, de este sombrío paladín de la fe.

Solomon Kane vendría a ser un amish muy darks


Las extrañas aventuras de Solomon Kane tienen mas que merecido su epíteto pues son, cuanto menos, pintorescas. Cada relato narra una aventura diferente e individual, en principio, en los últimos relatos si existen un hilo conductor.
-Cráneos de las estrellas: en este relato nuestro héroe deberá hacer frente a un misterioso ser que mutila a todo aquel que pase por el bosque.
-La mano derecha de la maldición: aquí, Solomon Kane deberá a hacer frente a un extraño asesinato que se muestra como un misterio que, por desgracia, no tiene absolutmante nada de misterioso. De los mas flojos del conjunto, el protagonista apenas sobresale en todo el relato, que simplemente fluye a ese giro argumental fallido.
-Sombras rojas: en esta aventura, nuestro heroe se encuentra persiguiendo a unos sanguinarios bandoleros, entre ellos, el famoso espadachín Le Loup, al que se enfrentara en un épico duelo a espada, narrado con un frenetismo y detalle que nos obliga a esquivar las estocadas.
-Resonar de huesos: Kane y un compañero de viaje hacen un alto en una posada que encierra un macabro horror en su interior. Algo mas flojo que los demas.
-Luna de calaveras: es el relato mas largo de la colección. Solomon Kane se habre pase entre la espesa selva africana para encontrar la arcana ciudad de Negari, donde la reina tiene secuestra a una joven inglesa. Prodigo en descripciones exóticas, combates trepidantes y tensión, es la mejor pieza en el conjunto, donde nuestro protagonista sobresale como un justiciero imbatible.
-Las colinas de los muertos: De nuevo en Africa, Solomon Kane debera hacer frente junto a la ayuda del chaman yuyu, N'Longa, a una miriada de muertos que moran en las colinas, aterrorizando a la indefensa población tribal.
-Alas negras: Solomon Kane, en su afán por ayudar a las tribus del Africa profunda, deberá defender a estas de un monstruoso enemigo que viene de los cielos. El enfrentamiento final entre el puritano y estos demonios del aire es impresionante, de los mejores de la colección.
-Los pasos en el interior: lo que empieza como una aventura mas del puritano, esta vez contra esclavistas árabes, termina convirtiéndose en un explicito relato de terror lovecraftniano, criatura monstruosa y primigenia incluida. Y hasta a este ser Solomon le echa huevos.
-La sombra del buitre: este ultimo relato largo narra el asedio de Viena por parte de Suleiman el Magnifico, sultán de los turcos, y la desesperada defensa de los vieneses. Aunque en este ultimo Solomon Kane no es protagonista, es una aventura muy buen narrada y muy entretenida.

Haceros un favor... no veáis la pelicula

viernes, 6 de marzo de 2015

Dino Buzzati: El desierto de los tartaros

Tras acabada la segunda guerra mundial y el fascismo, en Italia se comenzó a cultivar una novela fuertemente realista para plasmar en tonos muy grises los sufrimientos de la posguerra y la miseria en la que la tiránica dictadura había ensombrecido al país. El estilo tenia una fuerte carga social que rápidamente se traslado al cine por directores como Pasolini. En ese aspecto, la literatura se acerco mucho a la cultivada en España en pleno franquismo. Sin embargo, muchos autores terminaron por aburrirse de este realismo tremendista y decidieron recuperar el antiguo arte de inventar fabulas, historias con tintes mas fantásticos sin dejar de lado en ningún momento la critica social o la introspección. Podemos destacar a Italo Calvino como la mas brillante figura de este nuevo estilo realista-legendario, seguida muy de cerca por Dino Buzzati.
Dino Buzzati fue un escritor polivalente que siempre renegó de su titulo, pues jamas sintió que hiciera literatura, solamente ficciones intrascendentes, divertimentos. Esto lo podemos apreciar sobre todo en su prolífica obra breve, que usa como excusa para tratar sus obsesiones existenciales como la búsqueda de la identidad, la soledad, el destino o el sentido de la vida, muy del rollo de Camus o Sartre, pero bastante mas ameno que estos.

En esta novela, Buzzati utiliza al teniente Giovanni Drogo, un joven ambicioso que es destinado a una fortaleza fronteriza ubicada en un desierto que es tierra de nadie, como títere para mostrarnos la soledad y los anhelos del ser humano. Giovanni renuncia a su juventud para esperar la inminente llegada de los tártaros, un enemigo siempre presente pero al que nunca vemos. Y así trascurren los meses, los años y la vida del promocionado capitán Drogo, el cual sigue buscando un sentido a su vida en la constante espera del enemigo que jamas llegara.
Parecería que una trama tan pesimista y con tanta poesía no pudiera ofrecer suficiente material para sostener una novela y, sin embargo, no solo lo hace, gracias a su brevedad esta no se hace pesada. Los diálogos, las reflexiones, todo lo que sustenta la espera al inminente ejercito enemigo ayuda a conocer a nuestro protagonista y sus compañeros, a comprenderlos y sentir pena por la guardia que ellos mismos han elegido mantener, cada uno enfocándola de manera diferente, para, finalmente, terminar sintiendo pena por nosotros mismos. Porque la espera de Drogo es la espera que todos hemos realizado alguna vez ante la vida, creyendo que algo iba a cambiar o iba a tener por fin sentido. En ciertos aspectos y salvando las distancias, la novela recuerda a el Muro de Juego de tronos; hasta la aparición real de los salvajes y los caminantes blancos, la Guardia de la Noche vive a la constante espera de una amenaza que nunca llega y que muy seguramente no exista, como piensa el resto de Poniente.

El teniente Drogo ya se ha cansado de esperar a los tártaros... y se ha convertido en uno de ellos

Podría parecer que esta novela es demasiado inaccesible por su carga existencial, pero no es así, para nada. El estilo de Buzzati es ameno y ágil, hay escenas de la novela que podrían considerarse prosa poética por su intensidad. Es bien cierto que aun así impone bastante y no es una novela que todos disfrutaran, pero si le dan una oportunidad, un poco de su paciencia y la leen con la mente abierta seguramente deje una impronta en vosotros que no se desvanecerá fácilmente.

Julio, nos aburres...



miércoles, 4 de marzo de 2015

Hans Heinz Ewers: La mandragora

Cuando se aborda el genero fantástico sobrenatural, el clásico, el de monstruos que nos estremecían en blanco y negro, nos vienen rápidamente a la mente Frankenstein, Dracula, la Momia, el jinete sin cabeza, el Golem, Nosferatu hombres lobo de diversa índole, incluso, a veces, al fantasma de la Opera (el cual no se porque se le engloba junto a estos, cuando el único pecado que cometió el pobre hombre fue ser feo de cojones); en resumen, se nos vienen a la mente los monstruos de las barrocas películas de serie B de la Hammer, o el gran Vincent Price o Christopher Lee, que dignificaron el genero hasta un punto inabordable. Pero, les aseguro que nadie les mencionara a Alraune, la mandragora, la mujer cuya atracción lleva a cualquier hombre a la perdición.

Esta novela, escrita por el olvidado escritor alemán Hans Heinz Ewers, es una de las mejores novelas fantásticas jamas escritas y, al mismo tiempo, de las mas extrañas dentro de un genero de por si extraño. Aun manteniendo siempre un tono medianamente gótico, decadentista, propio de finales del siglo XIX y principio del siglo XX, Ewers se distancia completamente de autores como Bram Stoker, o Mary Shelley, dotando a su obra de un humor negro característico y toque barriobajero que contrasta muy bien con los chapiteles, los murciélagos y los cementerios herrumbrosos de la literatura gótica. Veamos la historia.
Franz Braun es un estudiante tarambana sobrino del gran científico Ten Brinken, con el que, luego de una pelea tras una borrachera, le reta a diseñar y dar a luz una mandrágora humana, un ser capaz de traer dinero y suerte. Para ello, Franz y su tío inseminan a una prostituta, Alma, con el semen de un ahorcado, y de esta sacrílega unión nacerá Alraune, una joven tan beneficiosa como letal. ¿No me digáis que no es buena trama para una película de la Hammer? Y, sin embargo, salvo dos o tres adaptaciones de la época del expresionismo alemán, nunca fue llevada el cine con éxito. Ojala volvieran a animarse...

El autor si que parece sacado de una peli de la Hammer

La novela se divide en tres partes: el "nacimiento", la vida de Alraune con el doctor, y el final, separado cada parte por una carta que escribe Franz Braun a una desconocida, cuya identidad no puedo decir (spoiler muy muy feo). Toda la obra esta escrita con esa mezcla de humor negro y mala leche que antes he mencionado y un simbolismo esteticista (el estilo literario, del otro me imagino que también habrá, pero en semiotica soy horrible) , como un Oscar Wilde muy oscuro. Este humor, al contrario de lo que parecería en una obra de este genero, no desentona para nada, y esto se debe en gran medida a los personajes que, en resumen, son a cada cual mas hijo de puta. Franz Braun, alter ego de Ewers (una biografía suya si que daria para una película) un irresponsable, manipulador, ex-presidiario, interesado y sin vergüenza; Ten Brinken, viejo verde, pervertido, avaro y explotador; incluso la propia Alraune, aun siendo el personaje mas trágico, es también un muy mal bicho. Pero no todos los personajes son así, obviamente, también hay personajes con moral y nobles... y ninguno de ellos acaba bien; las moralejas de Ewers no son de peli Disney: el que no jode, se deja.

Aunque cuando Disney dice de ponerse intensa... se pone intensa
No obstante, pese a todas las virtudes que tiene la novela, una estética moderna, pero oscura y gótica, unos personajes entrañables por lo canallesco y un estilo ácido y cínico, también tiene sus fallos, y estos se encuentran en el titulo y el final. He dicho antes que Alraune es el personaje mas trágico de la obra, y si, lo es, pero esta tragedia se construye al final de forma muy precipitada, en un afán de redención que queda algo cursi para el tono que la novela manejaba durante los dos primeros tercios. Si eres capaz de lidiar con un final algo decepcionante, esta novela te fascinara tanto como a mi, por su humor, por su atmósfera y personajes, y te hará descubrir al arquetipo primigenio de "femme fatale", y al autor alemán menos germano de toda la historia de la literatura.

Hay mucho de esto en la novela

martes, 3 de marzo de 2015

Roberto Arlt: Los siete locos

Dentro de las letras hispano-americanas, la figura de Roberto Arlt pasa casi desapercibida. Recuerdo que en las ultimas clases de literatura en Bachillerato, este autor no era mas que un pie de pagina, con una tímida mención a su obra El juguete rabioso, y el calificativo de pionero del realismo "mágico" para nada merecido; porque su obra ni es realismo mágico, ni es realismo en el sentido literario de la palabra: es una cosa muy rara, al igual que su autor. Roberto Arlt era un porteño de pura cepa, hijo de padres inmigrantes y periodista, escritor, cuentista, dramaturgo, e inventor: un MacGyver de la literatura. Con estilo de desenfadado y mucha mala uva describió una esperpentica Argentina de los años treinta, poblada por picaros, tramposos, truhanes y bichos raros. Los siete locos, es la mejor muestra de este estilo, de esta temática y de estos pintorescos personajes.

Los siete locos cuenta la historia de Remo Erdosain, un perdedor, fracasado, casi un vagabundo, que por rabia y desesperación se une a una sociedad secreta de tintes anarquistas liderada por la augusta figura del Astrólogo. El objetivo de esta organización es hacer que triunfe la revolución, su revolución, crear una Argentina nueva y poderosa, pero para ello necesitan financiación y la ayuda de un hombre miserable que no tenga nada que perder.

Toda la historia de la novela recuerda a un Club de la lucha de telenovela y con una mala ostia que deja a Fyncher como un niño de teta, o una monja de clausura; y esto se nota solo con ver a sus personajes. Erdosain (que recuerda al propio autor pero mas exagerado) es un hombre miserable, pobre, que trata de ganarse la vida como inventor pero que por su desidia no consigue sacar adelante su proyecto, la rosa de cobre, que es... básicamente una chapa de hojalata en forma de rosa. Es un hombre que se abandona constantemente a monólogos interiores de un pesimismo doloroso: la falta de sentido en la vida, la soledad, la abulia existencial. Diría que recuerda a un personaje de Dovstoyeski, pero no he tenido el gusto de leer su obra, así que me abstengo de comparaciones existencialistas. Pero si hay una figura que destaque y que personalmente adoro es la del Astrólogo. No puedo si no imaginarlo como un Tyler Durdeen, pero aun mas cínico, aun mas cruel y, sin duda, muchísimo mas feo (para que nos vamos a engañar, Brad Pitt es Brad Pitt); esta tan aburrido de la sociedad que planea destruirla hasta los cimientos y formar su propia utopía comuno-anarquista, y para conseguirlo no le importa manipular a la primera piltrafa lo suficientemente desesperada como para dejarse utilizar: es un verdadero titiritero. Los demás personajes son igual de pintorescos, de un realismo deformado de orinales y gargajos, todos son sucios, todos son crueles, todos son extraños en el peor sentido de la palabra, y todos, absolutamente todos están aburridos de la sociedad que los aliena.

Esta arenga es capitalismo de postín en comparación con el Astrólogo


El sentimiento que deja en uno la lectura es de una desesperanza angustiosa. Todo el pesimismo que exuda la novela, unido a su falta de escrúpulos y al estilo contundente, metafóricamente incorrecto y desestructurado, de monologos de filosofo callejero, hace que se nos haga un nudo en el estomago. Cuando conseguí acabar la historia y su secuela, Los lanzallamas, termine con muy mal cuerpo, y con una abulia muy similar a la de Endorsain. Es bien cierto que la novela no es un prodigio del estilo, y hay partes que se notan están escritas atropelladamente, pero unido este estilo torpe a la trama existencial transmite mucho mas que si hubiera tenido la prosa modernista de un Ruben Dario; porque somatiza en el lector cada una de las reflexiones, ninguna de ellas apropiadas para el correcto desarrollo personal, garantizado.

Me río en tu cara, Dario

No recomiendo esta lectura a cualquiera pues es difícil, esta poblada de monólogos que pueden hacerse pesados; tampoco se la recomiendo a los espíritus sensibles, pues es lo suficientemente dura como para obligarte a cerrar el libro y mirar las ventanas con otros ojos. No obstante, si te gustan las tramas surrealistas, los personajes exagerados y crueles, o tienes un sentido de la vida muy ácido, leetela, tanto esta como su secuela, dudo que te deje indiferente.

miércoles, 25 de febrero de 2015

W. H. Hodgson: Carnacki el cazador de fantasmas

Con el maravilloso examen de zoología que tengo este viernes no he tenido tiempo de escribir apenas para el blog, y el ritmo de entrada diaria que me había propuesto se ha desmoronado mas rápido que mi autoestima al ir al gimnasio -el humor, ¡¡el humor!!. Pero aquí les traigo una nueva reseña, esta vez de una colección de cuentos de terror.
La aparición de Sherlock Holmes en la escena literaria allá por las ultimas décadas del siglo XIX encendió una mecha dentro del genero policíaco que detonaría en una explosión de nuevos detectives en los primeros años del siglo venidero. A Sherlock Holmes le siguieron muy de cerca Rouletabille, el hiperactivo periodista de Gaston Leroux (actualmente mas conocido por su Fantasma de la Opera), el cándido padre Brown, cura detective, de su paisano G.K Chesterton, cada uno de ellos con un modelo deductivo diferente pero igual de heterodoxos que los del detective de Baker Street. Junto a este boom del genero policíaco, un nuevo detective comenzaba a surgir gracias a otra novela de temática muy diferente, Dracula. Así, Van Helsing se convirtió no en el primer detective de lo sobrenatural, pues ese puesto lo ocupa el mas desconocido Dr. Hesselius, de Sheridan Le Fanu, pero si en el mas famoso, el que creo escuela: Algernoon Blackwood crearía al esoterista John Silence, Seabury Quinn al cazador pulp Jules de Grandin, y W.H Hodgson a Carnacki, el cazafantasmas que ahora nos ocupa. Actualmente, la creación de Hodgson es, junto con Van Helsing, de los mas famosos dentro de su gremio gracias a su aparición en el tercer tomo del cómic de Alan Moore La liga de los hombres extraordinarios, obra que recomiendo, excepto el tercer tomo, en el que a Alan Moore se le fue la flapa.

Este Moore es un loquillo...

En esta colección, traída, como siempre, por la excelentísima editorial Valdemar, Cthulhu la tenga en su gloria, se reunen los nueve únicos casos del personaje, muy variados, pero con una estructura similar. Cada relato tiene un inicio muy british: Carnacki convida a sus amigos a cenar en su casa, tras la cual, ya arrebujados junto a la chimenea, con una copa de brandy en la mano, la pipa en la boca y el mastin junto a la butaca, les cuenta el ultimo de sus casos; todo esto narrado por uno de los invitados, cuyo nombre es muy similar al del autor. La mayoría de las historias son casos en los que una familia, preocupada por los extraños sucesos que ocurren en sus casas, contratan al detective para que realice una detallada investigación para encontrar que extraño mal les acecha. Para ello, Carnacki recurre a las clásicas técnicas detectivescas de campo de las que hace gala el modélico detective decimononico, pero también a herramientas menos ortodoxas, como el manuscrito Saaamaaa, una especie de Necronomicon hindu, o el pentateuco eléctrico, perfecta herramienta para hacer un ritual satánico steampunk.

Las neones le dan al satanismo un toque chill-out muy trendy

Una de las características mas llamativas del protagonista es que es un cagueta, tal cual. Desentona mucho que una persona con semejante oficio, el cual lleva practicando décadas, pues aunque el libro no especifica su edad podríamos decir que ronda los 40-50 años, se sienta al primer ruido invadido por escalofríos, estremecimientos y paroxismos de horror (sic). Pero esto no se convierte en un defecto, nos ayuda a empatizar con el personaje y a sumergirnos en la atmósfera del relato. Y en esto Hodgson es un artista. Si bien no goza del mejor estilo dentro de la literatura de terror, Hodgson es capaz de sumergirnos en una atmósfera tenebrosa con muy pocos artificios, sin caer en palabras las rimbombancias de Lovecraft (giboso, ciclopeo y ominoso, su santa trinidad) pero tampoco llegando a un estilo tan desnudo y bochornoso como el de Stephen King.

Carnacki según Alan Moore. Durmiendo así no me explico nada...

En su conjunto, es una obra muy entretenida, y como obra de terror tiene sus altibajos. Hay casos que tienen su explicación lógica, otros en los que el misterioso fenómeno es obra de un ente sobrenatural, que son los que producen verdadero pavor y que son los mejores de la colección. No les diré cuales relatos tienen explicacion y cuales son horror puro, pues me parecería destrozaros lo mejor de las historias. Es una obra bastante accesible, mucho mas que La casa en el confín de la Tierra, la cual es lo mejor dentro de la escasa producción de Hodgson, perfecta para iniciarse en el terrorífico universo, precursor del horror cósmico que manejaría Lovecraft décadas después y que tantas noches en vela nos ha dado.

jueves, 12 de febrero de 2015

Anatole France: La Isla de los Pingüinos

Míralos que monos, bailando
Cuando alguien se dispone a abordar a algún ganador del premio Nobel espera encontrar un autor de obras complicadas, de sesudos conceptos y mucha simbologia, historias del día a día que dan mas importancia a la psicología de los personajes que a la acción, a veces, incluso, ignorando lo que se llamaría una trama convencional. Esto, esta claro, es una generalización muy atrevida, existen multitud de excepciones en estos 115 años de galardones literarios: pero partamos de mi premisa, porfi. Imaginemos por un momento que todos los autores de Nobel son un Hermann Hesse o un William Faulkner; si es así, Anatole France es una rara avis en toda regla. Sin nunca abandonar la complejidad narrativa, ni la simbologia, ni sus profundos sentimientos socialistas, el francés nos ofrece siempre tramas muy pintorescas y para nada convencionales, casi cercanas al genero fantástico, para abordar los complicados conceptos que se le exigen a un Nobel; y llamándose este libro La isla de los pinguinos, os podéis imaginar por donde nos puede salir el autor. Voy a hacer aquí otro pequeño inciso. Si habéis leído la presentación podéis ver que me encantan los pinguinos, mas que el respirar. Por eso voy a deciros que estoy francamente decepcionada por la novela.

Una vez un amigo de mis padres, natural de Francia, me describió a Anatole France como el mejor narrador  en francés, por su concisión y sencillez del lenguaje sin abandonar nunca el cuidado y el esmero del mas avezado narrador. Esta afirmación nunca la he probado, no tengo tanto nivel de la lengua gala; pero podríamos decir que esta novela ejemplifica muy bien esto, pues con muy poco es capaz de contarnos toda la historia de la humanidad -y la de Francia, en particular- en muy pocas paginas. Y es que este libro es básicamente eso... pero con pinguinos. Partiendo del relato de un santo perdido en tierras polares -ignoremos la errónea localización- que decidió, siguiendo su labor religiosa, bautizar a todo pájaro viviente del iceberg, cada etapa de la convulsa historia de la humanidad se muestra ante nuestros: desde el medievo, hasta la modernidad, pasando por la Ilustración y las crisis religiosas, incluso mostrándonos algo de lo que sera nuestro futuro si seguimos con esta forma de vida. Toda la obra se construye a traves de anecdotas que reflejan una determinada época histórica, tomando unos personajes para cada una de ella, pero sin llegar a profundizar en ninguno de ellos.
Los pinguinos son el vivo retrato del ser humano, con defectos y virtudes idénticas, con afán por el progreso e irracional instinto de autodestrucción; todos los errores que hemos cometido a lo largo de nuestro paso por el planeta son cometidos por las aves. Los conflictos religiosos, las revoluciones, la democracia, el despotismo, las guerras, todo es narrado por Anatole France con un humor sarcástico, casi cínico, y siempre teniendo como ejemplo -malo- a Francia, echándole en cara todos los errores que ha cometido. Se nota mucho las ideas socialistas del autor, muchas veces apocadas por el desencanto y el escepticismo.


Cuantas mujeres habrán caído bajo el atractante de semejante mostacho
Toda esta critica satírica a la Francia republicana de principios de siglo XX, muy a modo de los viajes de Gulliver, se hace muy simpática, pero también muy cansina. Mas que una novela, se trata de un tratado histórico de una nación pinguina, y esto la convierte en algo muy impersonal, al menos para mi, pues nunca pude interesarme por ningún personaje, y muy pronto deje de interesarme por la historia misma. Pero es un libro simpático, seamos claros... ¡Los protagonistas son pinguinos! ¡Joder! ¡Cuantas novelas pueden presumir de eso!
¡A bautizarse! ¡Vamos!

lunes, 9 de febrero de 2015

Francis Marion Crawford: La calavera aullante y otros relatos de fantasmas espeluznantes

Valdemar, como te quiero...
Hablar hoy en día de Francis Marion Crawford es hablar de un desconocido. Antaño mundialmente conocido por sus novelas históricas, hoy en día apenas es recordado por los aficionados al terror sobrenatural por un puñado de relatos. Pero que relatos. Todos ellos son piezas de horror brillantemente construidas, con una temática sobrenatural y fantástica muy oscura, gótica en algunos de ellos, o cercana a nuestro día a día en otros (cercana para principios de siglo XX, obviamente). Muchas de estos cuentos comienzan con un grupo de amigos reunidos disfrutando de la noche y contando historias, hasta que uno de los integrantes comparte la historia en cuestión, como queriéndonos hacer cómplices, como si nosotros también estuviéramos reunidos en torno a un fuego de campamento.





Esta colección, ofrecida impecablemente por la editorial Valdemar, reúne 8 relatos:
-La sonrisa muerta: a mi parecer, la mas gótica de todo el conjunto. Se nos cuenta la historia de una familia maldita y de su patriarca, el cual ha cometido un horrible pecado del que los personajes son directamente herederos. Un triunfo de la atmósfera, en la que cada elemento provoca mas y mas inquietud.
-La calavera aullante: dos amigos se reúnen para hablar de la trágica y siniestra historia de una particular calavera la cual, según el poseedor, grita cada noche. Aunque Crawford sea demasiado evidente en sus insinuaciones durante toda la obra, es un tour de force donde la situación se vuelve mas y mas angustiosa, hasta que sobreviene el horror.
-!Hombre al agua¡: una historia de amor sobrenatural que involucra a dos hermanos gemelos, uno de ellos muerto en un accidente. El relato arroja multitud de incógnitas, a cada cual mas tenebrosa, que se desvelan en un final increíblemente triste.
-Porque la sangre es vida: una vuelta de tuerca a la clásica historia de vampiros, en la victima sufre el influjo de un ser que le llevara a la ansiada perdición.
-La litera de arriba: la premisa del cuento fue suficiente para tenerme inquieto. En un crucero de placer, nuestro protagonista duerme en un camarote con una única ventana por la que entra un visitante para acompañarle de noche. Es el cuento con mayor impacto, en el que se abandona la insinuación y el horror nos golpea directamente en la cara.
-Junto a las aguas del paraíso: no calificaría este cuento de terror per se, mas bien podría describirse como una fantasía romántica. Un joven melancólico y encerrado en si mismo siente el influjo de un ser que vive en el estanque de su mansión; cuando este se enamore, el espíritu se pondrá celoso. Una historia de amor muy bien llevada.
-El fantasma de la muñeca: al contrario de lo que refleja el titulo, tampoco estamos ante una historia de terror. Mas bien, se trata de una historia triste, que involucra a una niña desaparecida y su fantasma. Es el cuento que menor impacto me causo, lo poco que he esbozado antes es lo máximo que alcanzo a recordar.
-El mensajero del rey: a una cena familiar llega un atractivo y sombrío invitado que nadie esperaba. Un cuento oscuro correcto con un desenlace esperado pero no por ello menos placentero.

El autor

Aunque actualmente el terror que cultiva Crawford en esta colección de relatos ya no tenga el impacto que en los años en que se publico, no deja de ser una muestra del mejor terror sobrenatural: una atmósfera tenebrosa cuidada, un constante crescendo, un estilo depurado y muy sugerente y unas apariciones fantasmales muy imaginativas. La lectura de este pequeño tomo no decepciona para nada al aficionado al genero, y puede llegar a ser muy disfrutable para el no iniciado.

domingo, 8 de febrero de 2015

Henry James: Otra Vuelta de Tuerca

La gente va a tener que perdonarme la rotundidad y mal café a la hora de expresarme, pero Henry James me parece un escritor palizas donde los haya. Si, si, Henry James, un clásico de la literatura inglesa e imprescindible figura del siglo XX, con obras como Retrato de una dama y Washington Square a sus espaldas donde disecciona meticulosamente la personalidad de cada uno de los personajes y la sociedad de su epoca y bla, bla, bla. Les voy a resumir que significa esa frase que todos los críticos utilizan hasta sacarse el herpes del labio: Henry James rellena párrafos enteros de cadenas de razonamientos o excesivamente enrevesadas o excesivamente obvios, o diálogos tan complejos y artificiosos que ni el mismo Oscar Wilde con todo su ingenio hubiera sido capaz de vomitar de forma natural, que terminan por abrumar y finalmente por aburrir al lector. Y creedme, que Henry James es aburridisimo, hasta en sus novelas cortas, donde se hace medianamente soportable, cuesta seguir ese ritmo tan lento y pausado.


Otra vuelta de tuerca pertenece a la segunda categoría: es una novela corta, un antecesor del thriller psicológico o una historia de fantasmas. En esta novela se nos narra la historia de una institutriz, la cual entra a servir en una mansión de campo para educar a una pareja de hermanos, encantadores y muy bien educados. Era un trabajo perfecto, hasta que la aparición de un hombre extraño con ropas de la servidumbre, presuntamente muerto lo trastoca todo. La joven entra en un estado paranoico y, al estar toda la historia narrada por ella, en este punto del relato no sabemos si de verdad existen fantasmas o todo es producto de su mente cada vez mas perturbada.                                                  
 Como el propio nombre indica, toda la historia es una constante vuelta de tuerca al genero de la ghost-history muy popular a finales del siglo XIX; no sabemos si los fantasmas existen o no pues no podemos fiarnos de la protagonista, que en su afán de encontrar respuestas a los extraños sucesos que presencia, actúa y se comporta de manera tan errática que hace desconfiar constantemente a la servidumbre y a los niños de su cordura. Este desarrollo en la historia es brillante, increíblemente inteligente, debería mantener al lector pegado al libro y elucubrando sobre que ocurre. Pero he dicho debería, porque Henry James ya se encarga, con su estilo recargado y sus soporíferas decostrucciones de personajes, diálogos y reflexiones, que el lector termine por cerrar el libro y mandarlo a tomar mucho...

El autor, sedusiendonos

Lo que quiero decir es que Henry James se excede en su afán de mostrarnos personajes complejos, y en su infinita sensibilidad esboza párrafos y párrafos que no conducen a nada, o si, pero que podrían haberse contado con muchas menos palabras y de una forma mas ágil; es importante conocer la psicología del personaje, si, pero también es importante no abrumar al lector y dejar algo a su imaginación. La trama es buena, la premisa, brillante, pero el desarrollo es doloroso. Quizás alguien con mas paciencia que yo sepa apreciar la sensibilidad y los párrafos de Henry James, porque insisto en que la historia es muy buena, pero yo, sinceramente, con esta novela y Lo que Maisie sabia he tenido suficiente Henry James para dos vidas.

sábado, 7 de febrero de 2015

Pio Baroja: El Árbol de la Ciencia

Leí por primera vez este libro a la edad que se supone todo el mundo debería leerlo: en plena y boyante adolescencia. Esta clausula me parece bastante extraña ¿Como una novela realista, ambientada en la España miserable de fin de siglo XIX, poblada por personajes igualmente miserables, y con tendencia a la divagación filosófica puede ser interesante para un adolescente? He de decir que en su momento no lo comprendí, aunque la novela me encantara, pero supongo que ahora que tengo muchas mas lecturas a mis espaldas y algo mas de conocimiento de la literatura hispana seré capaz de analizar la novela con mayor propiedad que cuando impúber.

Pio Baroja perteneció a la generación del 98, un grupo de escritores que pretendían con su prosa abrir la conciencia de una sociedad deprimida tras la perdida de las ultimas colonias. Con un estilo conciso y sencillo, como de un estudiante, Baroja deconstruyó la sociedad de su tiempo, la pobreza, las desigualdades, y para ello utilizo a personajes complejos, en constante lucha por la vida y en busca de su identidad, tratando siempre de sobrevivir a un país misero, inculto, atrasado un siglo entero, y gobernado por el férreo tradicionalismo clasista y el yugo eclesiástico. En esta novela, se nos narra la historia de de Andres Hurtado, desde que es un joven estudiante de medicina hasta su muerte, y su constante búsqueda de una filosofía de vida que le ayuda a vivir plenamente consigo mismo. Utilizando la travesía vital de Andres, Pio Baroja realiza una critica feroz contra la España de la época, que estremece por su actualidad.

Los nuevo diseños de Alianza Editorial son cada día mas feos


La novela se compone de frenéticos episodios de la vida del protagonista, narrados con prosa ágil y sencilla, en las que de vez en cuando aparece la figura de su tío, el filosofo, cuyas conversaciones constituyen las partes mas interesantes de la novela y es donde vemos verdaderamente los cambios que han ocurrido en la personalidad de nuestro protagonista. Aunque estas partes, a priori puedan echar para atrás, Baroja las narra de forma que sean accesibles hasta para los adolescentes.
¿Es este un libro que se deba leer en la adolescencia? Desde luego que si. La adolescencia es una etapa confusa en el ser humano; somos extraños entre dos mundos sin pertenecer a ninguno de ellos, niños y adultos; y esto se resume en una constante búsqueda de una identidad y una personalidad. Esta novela es exactamente eso, y de adolescente es muy fácil sentirse identificado con el protagonista, compartimos esa sensación confusa de desorientación en la vida. La critica social, unido a la atmósfera pesimista y una prosa simple ayudan a hacer la obra atractiva y digerible, disfrutable de adolescente, y muy compleja de adulto.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...